Cuando están en el poder, las izquierdas no tienen tiempo para reflexionar sobre las transformaciones que se producen en las sociedades y cuando lo hacen es siempre como reacción a un suceso que perturba el ejercicio del poder. La respuesta es siempre defensiva. Cuando no están en el poder, las izquierdas se dividen internamente para definir quién será el líder en las próximas elecciones, y las reflexiones y las evaluaciones quedan ligadas a ese objetivo. Esta falta de disposición para la reflexión siempre fue perniciosa, ahora es suicida. Por dos razones. La derecha tiene a su disposición a todos los intelectuales orgánicos del capital financiero, las asociaciones empresarias, los organismos multilaterales, los think tanks, los lobbistas, quienes diariamente le proporcionan datos e interpretaciones, que no siempre son faltos de rigor y que siempre interpretan la realidad para llevar agua a su molino. En cambio, la izquierda está desprovista de instrumentos de reflexión abiertos a los no militantes y, hacia dentro, la reflexión sigue la línea estéril de las facciones. En el mundo actual circula una inmensidad de informaciones y análisis que podría tener una importancia decisiva para repensar y refundar las izquierdas, después del doble colapso de la socialdemocracia y del socialismo real. El desequilibrio entre las izquierdas y la derecha, en lo que respecta al conocimiento estratégico del mundo, es hoy mayor que nunca.
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23 dic 2011
8 feb 2010
DE NARVÁEZ Y EL PERONISMO: EL PLAN COLOMBIA DESEMBARCA EN LA ARGENTINA. Escrito por Julio Piumato
Uribe-De Narvaez. Mientras el Plan Colombia se profundiza, el narcoterrorismo sigue financiando campañas políticas. En la Argentina, el Plan es mucho más modesto.
La derecha insiste en abortar el proceso nacional y popular que atraviesa la Argentina, en sintonía con lo que ocurre en varios países de América latina. Uno de sus intentos pasa por desarticular la capacidad organizativa y política del partido de raigambre popular más importante del país, el peronismo, estafando su matriz ideológica con un candidato empresarial, contrario a los trabajadores. El Colorado viaja en taxi derechito a chocarse contra la pared.
En Latinoamérica, así se conoce al proyecto imperial de dominación continental que, so pretexto de combatir el narcotráfico que desangra a Colombia, comprende amplia presencia militar norteamericana, hechos de desestabilización política en toda la región, y múltiple ayuda, desde bélica hasta económica, al gobierno paramilitar de Alvaro Uribe por parte de los Estados Unidos.
La derecha insiste en abortar el proceso nacional y popular que atraviesa la Argentina, en sintonía con lo que ocurre en varios países de América latina. Uno de sus intentos pasa por desarticular la capacidad organizativa y política del partido de raigambre popular más importante del país, el peronismo, estafando su matriz ideológica con un candidato empresarial, contrario a los trabajadores. El Colorado viaja en taxi derechito a chocarse contra la pared.
En Latinoamérica, así se conoce al proyecto imperial de dominación continental que, so pretexto de combatir el narcotráfico que desangra a Colombia, comprende amplia presencia militar norteamericana, hechos de desestabilización política en toda la región, y múltiple ayuda, desde bélica hasta económica, al gobierno paramilitar de Alvaro Uribe por parte de los Estados Unidos.
2 feb 2010
¿Somos cínicos o somos idiotas? Por Sandra Russo
Decía la prestigiosa socióloga Norma Giarracca, en una nota publicada el martes pasado en este diario en respuesta a una nota mía, “Lo destituyente”, que le costaba debatir con alguien que, presume, tiene sus mismas buenas intenciones. Se agradece el respeto, que es recíproco, pero también se aprovecha la ocasión. Es un buen momento para debatir entre quienes no queremos comernos los ojos. Finalmente, ésos son los debates que sirven, los intelectualmente honestos, ya que hay demasiado falso debate alrededor, demasiada cáscara de banana que encubre dinamita y no banana. Hay demasiadas poses periodísticas que encubren operaciones políticas, y hay algo que me angustia y sé que angustia a millones: estamos viviendo un altísimo grado de inseguridad informativa. Los medios concentrados están dando una batalla sucia, y del periodismo queda el decorado. Estamos siendo operados continuamente, ahogados en un clima de desánimo que todo argentino con memoria reconoce. Es el que montan para preceder la “defensa de las instituciones” acabando con ellas.
31 ene 2010
“El anhelo de la derecha es la impunidad”
El historiador Germán Ferrari analiza las nuevas estrategias de los sectores autoritarios. Entrevistado por Raúl Arcomano.
Símbolos de la última dictadura. Fantasmas que acosan a esta democracia imperfecta. Así define el historiador, periodista y docente Germán Ferrari a cuatro muertos famosos de la guerrilla de los setenta: Argentino del Valle Larrabure, Pedro Eugenio Aramburu, Jordán Bruno Genta y José Ignacio Rucci. Lo hace en su último libro, llamado precisamente Símbolos y fantasmas. Las víctimas de la guerrilla: de la amnistía a la “justicia para todos”. En ciertos sectores de la sociedad avanza –a paso lento, pero seguro- la reivindicación de las víctimas de la guerrilla durante los años de plomo. La mayoría de las veces, esa evocación busca glorificar el último gobierno de facto y equiparar al terrorismo de Estado con los actos de la guerrilla.
En el prólogo del libro se explican los motivos de la investigación: desentramar las relaciones entre estos cuatro casos emblemáticos –aunque persistan dudas sobre los autores de las muertes– y la amplia red de discursos autoritarios, nuevos actores y alianzas que se fueron construyendo en torno de esas figuras. Escribe Ferrari: “Detrás del lema ‘justicia para todos’ se oculta una realidad más compleja, en la que se mezclan el dolor y el oportunismo político. El sufrimiento de numerosas familias por sus víctimas y sus reclamos de que sean reconocidas como parte de los tiempos más traumáticos del siglo pasado no deberían ser confundidos con la tipificación legal de esos hechos”. Miradas al Sur dialogó con el escritor.
Símbolos de la última dictadura. Fantasmas que acosan a esta democracia imperfecta. Así define el historiador, periodista y docente Germán Ferrari a cuatro muertos famosos de la guerrilla de los setenta: Argentino del Valle Larrabure, Pedro Eugenio Aramburu, Jordán Bruno Genta y José Ignacio Rucci. Lo hace en su último libro, llamado precisamente Símbolos y fantasmas. Las víctimas de la guerrilla: de la amnistía a la “justicia para todos”. En ciertos sectores de la sociedad avanza –a paso lento, pero seguro- la reivindicación de las víctimas de la guerrilla durante los años de plomo. La mayoría de las veces, esa evocación busca glorificar el último gobierno de facto y equiparar al terrorismo de Estado con los actos de la guerrilla.
En el prólogo del libro se explican los motivos de la investigación: desentramar las relaciones entre estos cuatro casos emblemáticos –aunque persistan dudas sobre los autores de las muertes– y la amplia red de discursos autoritarios, nuevos actores y alianzas que se fueron construyendo en torno de esas figuras. Escribe Ferrari: “Detrás del lema ‘justicia para todos’ se oculta una realidad más compleja, en la que se mezclan el dolor y el oportunismo político. El sufrimiento de numerosas familias por sus víctimas y sus reclamos de que sean reconocidas como parte de los tiempos más traumáticos del siglo pasado no deberían ser confundidos con la tipificación legal de esos hechos”. Miradas al Sur dialogó con el escritor.
“El objetivo es doblegar al Gobierno” Héctor Timerman
El embajador argentino en los Estados Unidos cuenta el trabajo que llevan adelante desde la Embajada para contrarrestar la presión y el lobby que ejercen los fondos buitre en el país del norte y en la Argentina, y las intenciones de fondo.
En una entrevista realizada a Héctor Timerman, el embajador argentino en los Estados Unidos cuenta el trabajo que llevan adelante desde la Embajada para contrarrestar la presión y el lobby que ejercen los fondos buitre en el país del norte y en la Argentina, y las intenciones de fondo.
–Días atrás la Presidenta mencionó claramente el accionar de los fondos buitre y de sus operadores locales. ¿Qué opinión le merece su denuncia?
–Es importante la denuncia que hace la Presidenta sobre los fondos buitre internacionales, pero me parece que hay una búsqueda de daño permanente y de políticas antipopulares para doblegar la voluntad del Gobierno. En el caso específico de este escenario, el interés de los buitres domésticos no es solamente boicotear políticas populares sino también arremeter contra el Gobierno, sin importar la financiación de los importantes objetivos sociales.
En una entrevista realizada a Héctor Timerman, el embajador argentino en los Estados Unidos cuenta el trabajo que llevan adelante desde la Embajada para contrarrestar la presión y el lobby que ejercen los fondos buitre en el país del norte y en la Argentina, y las intenciones de fondo.
–Días atrás la Presidenta mencionó claramente el accionar de los fondos buitre y de sus operadores locales. ¿Qué opinión le merece su denuncia?
–Es importante la denuncia que hace la Presidenta sobre los fondos buitre internacionales, pero me parece que hay una búsqueda de daño permanente y de políticas antipopulares para doblegar la voluntad del Gobierno. En el caso específico de este escenario, el interés de los buitres domésticos no es solamente boicotear políticas populares sino también arremeter contra el Gobierno, sin importar la financiación de los importantes objetivos sociales.
28 ene 2010
“Cuando se gana con la derecha, gana la derecha”
ENTREVISTA A CARLOS RAIMUNDI POR GRACIELA MORENO
Referente de Solidaridad e Igualdad. Cuestiona el estilo K, pero asegura que “no todo lo que hace el Gobierno está mal”. Y le manda un aviso a Pino: “Tendría cuidado en no ser el elegido de ningún gran medio”.
A pocos días de haber concluído su mandato como diputado, Carlos Raimundi intenta armar una fuerza progresista desde la mesa nacional del partido Solidaridad e Igualdad. A cargo de la Secretaría General de la Provincia de Buenos Aires, está de vuelta en el llano. Formó parte de la UCR, del Frepaso, del ARI y ahora desde la vereda de enfrente asegura que cada vez más se acelera un proceso desestabilizador, pero que no prospera porque el gobierno no está débil, sólo más vulnerable.
–¿Acepta pagar deuda con reservas?
–Primero quiero aclarar que creo que una parte importantísima de la deuda es ilegítima y que el endeudamiento fue un proceso político, no económico. Contó con la complicidad de los acreedores que prestaron sabiendo que la deuda sólo se podía saldar con el patrimonio nacional. Hubiera sido muy saludable que el Congreso siguiese las instrucciones del fallo Ballesteros. Pero una cosa es lo conceptual y otra la realidad. Los bancos centrales no deben ser independientes del poder político y la justicia debe juzgar cuando se infringe una ley, no cuando se toman decisiones políticas que un sector de la oposición considera incorrectas. Pero como dice la canción: “Hasta lo que hacen bien, parece que estuviera mal”.
Referente de Solidaridad e Igualdad. Cuestiona el estilo K, pero asegura que “no todo lo que hace el Gobierno está mal”. Y le manda un aviso a Pino: “Tendría cuidado en no ser el elegido de ningún gran medio”.
A pocos días de haber concluído su mandato como diputado, Carlos Raimundi intenta armar una fuerza progresista desde la mesa nacional del partido Solidaridad e Igualdad. A cargo de la Secretaría General de la Provincia de Buenos Aires, está de vuelta en el llano. Formó parte de la UCR, del Frepaso, del ARI y ahora desde la vereda de enfrente asegura que cada vez más se acelera un proceso desestabilizador, pero que no prospera porque el gobierno no está débil, sólo más vulnerable.
–¿Acepta pagar deuda con reservas?
–Primero quiero aclarar que creo que una parte importantísima de la deuda es ilegítima y que el endeudamiento fue un proceso político, no económico. Contó con la complicidad de los acreedores que prestaron sabiendo que la deuda sólo se podía saldar con el patrimonio nacional. Hubiera sido muy saludable que el Congreso siguiese las instrucciones del fallo Ballesteros. Pero una cosa es lo conceptual y otra la realidad. Los bancos centrales no deben ser independientes del poder político y la justicia debe juzgar cuando se infringe una ley, no cuando se toman decisiones políticas que un sector de la oposición considera incorrectas. Pero como dice la canción: “Hasta lo que hacen bien, parece que estuviera mal”.
¡Qué lindo es dar buenas noticias! Por Hernán Di Bello
¿Por qué tanta contra?¿Cómo puede ser que ahora se oigan comentarios que tres décadas atrás hubieran sido tan extraños como encontrar una familia que come más pescado que carne vacuna en este país?
En 1980 gobernaba una dictadura militar que controlaba todo, incluidos los medios de comunicación, que no eran los del mundo hiperinterconectado de hoy pero vaya si influían en la formación de la “opinión pública”.
Hace veinte años, en 1990, un modelo neoliberal privatizador se estaba poniendo en marcha y marcaría toda una década en la que el termómetro del malhumor social lo manejó mayoritariamente la creciente cantidad de víctimas de la destrucción de la industria y la desaparición del Estado. Para el resto, Carlos Menem llegó a ser –en broma, pero ya se sabe lo que ello significa– alto, rubio y de ojos celestes.
Y en el 2000 muchos, muchísimos, observaron impávidos por televisión a un Fernando de la Rúa claramente medicado y leyendo como un autómata las bondades del “blindaje financiero”, presentado como un “paquete de salvataje” por unos u$s40.000 millones que probablemente no hayan pasado a engrosar nuestras reservas monetarias, pero sí se sumaron a la cuenta de nuestra desbordante deuda externa.
En 1980 gobernaba una dictadura militar que controlaba todo, incluidos los medios de comunicación, que no eran los del mundo hiperinterconectado de hoy pero vaya si influían en la formación de la “opinión pública”.
Hace veinte años, en 1990, un modelo neoliberal privatizador se estaba poniendo en marcha y marcaría toda una década en la que el termómetro del malhumor social lo manejó mayoritariamente la creciente cantidad de víctimas de la destrucción de la industria y la desaparición del Estado. Para el resto, Carlos Menem llegó a ser –en broma, pero ya se sabe lo que ello significa– alto, rubio y de ojos celestes.
Y en el 2000 muchos, muchísimos, observaron impávidos por televisión a un Fernando de la Rúa claramente medicado y leyendo como un autómata las bondades del “blindaje financiero”, presentado como un “paquete de salvataje” por unos u$s40.000 millones que probablemente no hayan pasado a engrosar nuestras reservas monetarias, pero sí se sumaron a la cuenta de nuestra desbordante deuda externa.
Paradojas del verano, el malestar de los privilegiados Por Jorge Muracciole
Es indudable que la Argentina de la posconvertibilidad ha salido del infierno, pero a pesar de los años de crecimiento y su despegue impensado por los analistas ortodoxos, queda una extensa lista de asignaturas pendientes ligadas a mitigar las tremendas asimetrías entre los que más tienen y los pobres de toda pobreza, que desde el 2002 a la fecha disminuyeron de casi la mitad de la población a cifras que según diversas fuentes oscilan entre 20 y 30 por ciento.
En el otro extremo de la pirámide social se encuentran esos exclusivísimos argentinos que supieron sortear las crisis recurrentes y sacaron provecho de más de una devaluación. Son los mismos que, de vez en cuando, cacerolean en las paquetas esquinas de Barrio Norte, la Recoleta o la Quinta Presidencial. Que claman por la inseguridad, y que a pesar de la suerte que les ha tocado en la timba financiera no paran de llorar y de quejarse sobre el brutal recorte de las ganancias. Son los mismos que en sus yates a pleno sol, en el asfixiante verano meridional, custodian entre fiesta y fiesta top, sus 12.000 millones de dólares depositados en el sistema bancario uruguayo, lejos de la mano confiscatoria de la AFIP.
Son los que poseen el 75% de las costosas propiedades en Punta del Este. Los que exigen mano dura con la delincuencia juvenil, y se sienten acosados por la falta de seguridad jurídica ante un Estado “confiscador y populista”. Son los que manejan los hilos de los medios de comunicación y los que definen la agenda de los temas importantes. Son aquellos que se indignan por el incremento del gasto público del gobierno y los que admiran al patriota Martín Redrado, en su cruzada “por la defensa de los ahorros de los argentinos”, sensibles partidarios de la autonomía del Banco Central, e indiferentes a todo atisbo de soberanía ante los organismos internacionales y los lineamientos de las potencias económicas.
En el otro extremo de la pirámide social se encuentran esos exclusivísimos argentinos que supieron sortear las crisis recurrentes y sacaron provecho de más de una devaluación. Son los mismos que, de vez en cuando, cacerolean en las paquetas esquinas de Barrio Norte, la Recoleta o la Quinta Presidencial. Que claman por la inseguridad, y que a pesar de la suerte que les ha tocado en la timba financiera no paran de llorar y de quejarse sobre el brutal recorte de las ganancias. Son los mismos que en sus yates a pleno sol, en el asfixiante verano meridional, custodian entre fiesta y fiesta top, sus 12.000 millones de dólares depositados en el sistema bancario uruguayo, lejos de la mano confiscatoria de la AFIP.
Son los que poseen el 75% de las costosas propiedades en Punta del Este. Los que exigen mano dura con la delincuencia juvenil, y se sienten acosados por la falta de seguridad jurídica ante un Estado “confiscador y populista”. Son los que manejan los hilos de los medios de comunicación y los que definen la agenda de los temas importantes. Son aquellos que se indignan por el incremento del gasto público del gobierno y los que admiran al patriota Martín Redrado, en su cruzada “por la defensa de los ahorros de los argentinos”, sensibles partidarios de la autonomía del Banco Central, e indiferentes a todo atisbo de soberanía ante los organismos internacionales y los lineamientos de las potencias económicas.
25 ene 2010
Entre mañas y chicanas Por Norberto Colominas
La oposición ha sacado a relucir últimamente todo el arsenal operativo de la vieja política, desde las mañas de un jugador fullero hasta chicanas propias de adolescentes. Todo vale para erosionar al rival, para desgastarlo, y a nadie le preocupan los intereses de la nación, qué va, ni las necesidades del pueblo. Si el embargo de fondos argentinos en LOS Estados Unidos sirve para golpear al gobierno, ¡bienvenido!, aunque nos cueste dinero.
Si la tozudez o los intereses subyacentes en la negativa a dimitir por parte del presidente del Banco Central se convierte en una buena piedra para tirarle por la cabeza al oficialismo, ¡aguante Redrado! Si el Gobierno nombra los funcionarios que le indica la ley de medios, la oposición dirá que abusa de su posición de poder, aunque ella misma se niegue a nominar a los propios, ya que al completarse el cuadro ya no habría obstáculos legales para que los plazos empiecen a correr. Todo es así, enmarañado y caótico, como en botica, porque a río revuelto, se sabe, ganancia de opositores.
Si la tozudez o los intereses subyacentes en la negativa a dimitir por parte del presidente del Banco Central se convierte en una buena piedra para tirarle por la cabeza al oficialismo, ¡aguante Redrado! Si el Gobierno nombra los funcionarios que le indica la ley de medios, la oposición dirá que abusa de su posición de poder, aunque ella misma se niegue a nominar a los propios, ya que al completarse el cuadro ya no habría obstáculos legales para que los plazos empiecen a correr. Todo es así, enmarañado y caótico, como en botica, porque a río revuelto, se sabe, ganancia de opositores.
“Todos quieren ser Lula pero nadie hace el PT” Entrevista a Jorge Rivas Por Graciela Moreno
El diputado socialista explica la dispersión del progresismo, puntualiza los errores K y advierte: “La derecha abandonó la defensiva y se amontona para avanzar”. Oficialismo crítico y centroizquierda.
Lo primero que llama la atención es su fuerza de voluntad. Después del asalto que lo dejó parapléjico en noviembre del 2007, todo cambió en la vida de Jorge Rivas, ex vicejefe del Gabinete nacional, actual diputado y secretario general del Partido Socialista de la provincia de Buenos Aires. Salvo, su pasión por la política. Dispuesto a dar batalla, analiza los errores de los Kirchner que facilitaron el avance de la derecha: “Si se toma como base el resultado electoral, hay que mencionar dos errores fundamentales: la mala política de comunicación y haberse recostado demasiado sobre la estructuras del PJ, que además de no ser confiable para profundizar los cambios necesarios ahuyentó electoralmente a buena parte de los sectores medios”.
Lo primero que llama la atención es su fuerza de voluntad. Después del asalto que lo dejó parapléjico en noviembre del 2007, todo cambió en la vida de Jorge Rivas, ex vicejefe del Gabinete nacional, actual diputado y secretario general del Partido Socialista de la provincia de Buenos Aires. Salvo, su pasión por la política. Dispuesto a dar batalla, analiza los errores de los Kirchner que facilitaron el avance de la derecha: “Si se toma como base el resultado electoral, hay que mencionar dos errores fundamentales: la mala política de comunicación y haberse recostado demasiado sobre la estructuras del PJ, que además de no ser confiable para profundizar los cambios necesarios ahuyentó electoralmente a buena parte de los sectores medios”.
23 ene 2010
El palo en la rueda como herramienta política Por Raúl Dellatorre
Quizás enero no esté resultando más que el preludio del terreno por el que se deberá transitar a lo largo de todo 2010 y quizá de buena parte de 2011.
Quizá no se equivocaban quienes preanunciaban que aunque la economía lograra dejar atrás las secuelas de la crisis internacional y retomara el camino del crecimiento, en el campo político se iban a seguir generando complicaciones que darían la sensación de que el caos está a la vuelta de la esquina.
Quizá las advertencias expuestas desde Washington por el embajador argentino Héctor Timerman, acerca del papel que están jugando los fondos de inversión buitre en la búsqueda de trabar la operación de canje de deuda hubieran merecido mayor difusión y un esfuerzo adicional del Gobierno por romper el cerco informativo al que se someten las noticias que son inconvenientes a los grupos de poder.
Quizá si se hubiera prestado más atención a los dichos del mismo funcionario, respecto de la forma en que esos fondos buitre –especuladores que buscan hacer ganancias especialmente con países del Tercer Mundo cuando caen en desgracia– difunden información falsa y rumores que provocan incertidumbre allí donde el Gobierno necesita generar confianza, la lectura que hace el público de ciertas noticias sería más cuidadosa. Es decir, tendría menor demanda la oferta de carne podrida.
Quizá no se equivocaban quienes preanunciaban que aunque la economía lograra dejar atrás las secuelas de la crisis internacional y retomara el camino del crecimiento, en el campo político se iban a seguir generando complicaciones que darían la sensación de que el caos está a la vuelta de la esquina.
Quizá las advertencias expuestas desde Washington por el embajador argentino Héctor Timerman, acerca del papel que están jugando los fondos de inversión buitre en la búsqueda de trabar la operación de canje de deuda hubieran merecido mayor difusión y un esfuerzo adicional del Gobierno por romper el cerco informativo al que se someten las noticias que son inconvenientes a los grupos de poder.
Quizá si se hubiera prestado más atención a los dichos del mismo funcionario, respecto de la forma en que esos fondos buitre –especuladores que buscan hacer ganancias especialmente con países del Tercer Mundo cuando caen en desgracia– difunden información falsa y rumores que provocan incertidumbre allí donde el Gobierno necesita generar confianza, la lectura que hace el público de ciertas noticias sería más cuidadosa. Es decir, tendría menor demanda la oferta de carne podrida.
Cósmicas ó “Desprestigie al gobierno y gane cinco minutos de fama” Por J. M. Pasquini Durán
La “ley cósmica que nos dejaron los antepasados”, según el reelecto Evo Morales, presidente boliviano, ahora plurinacional, incluye tres mandamientos: “Ama Sua (no seas ladrón), Ama Qella (no seas mentiroso) y Ama Llulla (no seas ocioso)”.
Deberían grabarse en piedra sobre las fachadas de numerosas sedes oficiales aquí y en América latina para restablecer el prestigio de la política, por ahora muy deteriorado en la consideración pública, a partir de la estricta aplicación de esas normas éticas. Mientras tanto, la escena política local sigue aburrida y con escasas ideas. Para verificarlo, sobra con gastar tiempo y paciencia en seguir los debates de comisiones en el Congreso, como las de Presupuesto y Finanzas el jueves en Diputados, y advertir, con algún escalofrío de hartazgo, cuántos legisladores están dispuestos a decir lo que venga a cuento, sin ninguna referencia doctrinaria o programática, a cambio de algunos minutos en pantallas de TV. Para evitar que le interrumpan la perorata en los canales privados con promociones publicitarias de detergentes o algún producto similar, basta con mantenerse en una sola línea: pegarle a la Casa Rosada con las dos manos, los dos pies y algún cabezazo. El anti-K vende bien en estos días.
Deberían grabarse en piedra sobre las fachadas de numerosas sedes oficiales aquí y en América latina para restablecer el prestigio de la política, por ahora muy deteriorado en la consideración pública, a partir de la estricta aplicación de esas normas éticas. Mientras tanto, la escena política local sigue aburrida y con escasas ideas. Para verificarlo, sobra con gastar tiempo y paciencia en seguir los debates de comisiones en el Congreso, como las de Presupuesto y Finanzas el jueves en Diputados, y advertir, con algún escalofrío de hartazgo, cuántos legisladores están dispuestos a decir lo que venga a cuento, sin ninguna referencia doctrinaria o programática, a cambio de algunos minutos en pantallas de TV. Para evitar que le interrumpan la perorata en los canales privados con promociones publicitarias de detergentes o algún producto similar, basta con mantenerse en una sola línea: pegarle a la Casa Rosada con las dos manos, los dos pies y algún cabezazo. El anti-K vende bien en estos días.
21 ene 2010
Panorama incierto Por Juan Diego García
Como solución a la crisis no ha habido refundación del capitalismo ni tampoco una vuelta a las fórmulas keynesianas que sirvieron en su día para aminorar el duro impacto de la recesión. Descontando cambios cosméticos y mucha retórica el modelo neoliberal se mantiene intacto, los responsables del colapso siguen al mando y quienes propiciaron el desastre son los mismos que ahora proponen las soluciones.
El capital financiero, salvado de la quiebra por el Estado, vuelve a sus prácticas tradicionales y anuncia alborozado cómo en 2009 ha vuelto a obtener ganancias fabulosas mientras crece el desempleo y se repiten cuadros de pobreza que en el primer mundo se creían superados para siempre y que en la periferia pobre del sistema adquieren dimensiones de tragedia. El riesgo de una explosión social generalizada no es pequeño.
El capital financiero, salvado de la quiebra por el Estado, vuelve a sus prácticas tradicionales y anuncia alborozado cómo en 2009 ha vuelto a obtener ganancias fabulosas mientras crece el desempleo y se repiten cuadros de pobreza que en el primer mundo se creían superados para siempre y que en la periferia pobre del sistema adquieren dimensiones de tragedia. El riesgo de una explosión social generalizada no es pequeño.
Cómo evitar el complejo de inferioridad oficialista. Por Orlando Barone
Muchas personas que apoyan a este modelo y a la gestión del gobierno de Cristina Fernández, se sienten en minoría y avasalladas por la correntada anti K. Cargan con el peso de que ser oficialistas los condena ante cierto estándar social. A esas personas me dirijo. Esas que en una reunión o encuentro se contienen y no se manifiestan, inconscientemente acomplejadas por la marejada opositora que se exterioriza con arrogancia como si estuviera ante una hipotética dictadura. Desde los grandes medios y desde las elites sociales y culturales se infunde furtivamente, entre quienes apoyan al gobierno, el complejo de culpa kirchnerista. Se trata de infiltrarles la sospecha de que están defendiendo algo indecente, indigno de un ciudadano democrático. Éste, distinto y superior a aquellos otros del subsidio, del camión sindical o del sandwich de chorizo. Porque según ese argumento ninguna persona honrada y civilizada podría mostrarse satisfecha con lo que este gobierno representa. Representación negativa exacerbada desde el poder mediático. Cualquiera sabe que oponerse a algo da más patente de inteligente que estar a favor. Porque estar a favor sugiere encantamiento, no razón. Y parecer crítico presume de una distancia intelectual, ajena a pasiones e hinchismos más acordes con la inocencia de la plebe. Ser de la oposición política, social o periodística representa o pretende representar intencionadamente, lo contrario del alcahuetismo. La posición antigobierno sería algo así como “pertenecer” a eso otro independiente e incomprable. Entonces el que sin ser militante se siente conforme con el gobierno, se contrae; y acepta que sea el otro quien imponga su opinión. No se achica por dentro sino por fuera.
19 ene 2010
Los retóricos del consenso, el doble poder y el relato que falta por Ricardo Forster
Los retóricos del consenso, aquellos que hoy pululan por doquier, esos que denuncian el clima de crispación suscitado por el kirchnerismo, no dejan de practicar, cuando las circunstancias se lo permiten, su deporte preferido: desplegar la lógica del doble poder desafiando, desde el Congreso o desde sus tribunas mediáticas, cualquier iniciativa que, tomada desde el gobierno nacional, no los satisfaga.
Buscan de diversos modos (utilizando jueces afines a sus intenciones y haciendo de los medios masivos de comunicación su caja de resonancia y de multiplicación) horadar la legitimidad del Ejecutivo llevándolo, ése es su deseo inconfesado, hacia la inmovilidad. Sus acciones, la mayoría de ellas, lejos de buscar ampliar la calidad democrática de las instituciones (argumento que utilizan una y otra vez como núcleo de su batalla ideológica), tienen una clara y contundente orientación allí donde no intentan generar otra cosa que no sea esa percepción de un poder disputado, dual, que vuelve literalmente imposible la gestión de los asuntos públicos. Debilidad, caos, crispación, anarquía, son algunas de las formas a través de las que cierta oposición (política, mediática y económica) desarrolla su estrategia hacia el 2011.
Buscan de diversos modos (utilizando jueces afines a sus intenciones y haciendo de los medios masivos de comunicación su caja de resonancia y de multiplicación) horadar la legitimidad del Ejecutivo llevándolo, ése es su deseo inconfesado, hacia la inmovilidad. Sus acciones, la mayoría de ellas, lejos de buscar ampliar la calidad democrática de las instituciones (argumento que utilizan una y otra vez como núcleo de su batalla ideológica), tienen una clara y contundente orientación allí donde no intentan generar otra cosa que no sea esa percepción de un poder disputado, dual, que vuelve literalmente imposible la gestión de los asuntos públicos. Debilidad, caos, crispación, anarquía, son algunas de las formas a través de las que cierta oposición (política, mediática y económica) desarrolla su estrategia hacia el 2011.
17 ene 2010
RAUL ZAFFARONI HABLO CON PAGINA/12 DEL CASO DEL BANCO CENTRAL
“Hay un problema político y no lo pueden resolver los jueces”
El juez de la Corte advirtió sobre la tendencia a convertir los estrados judiciales en un escenario. También repasó cuestiones relacionadas con la Justicia y se quejó de las versiones que señalaron a Ricardo Lorenzetti como compañero de fórmula de Julio Cobos.
Por Irina Hauser
Raúl Zaffaroni contempla los acontecimientos. Políticos que despotrican ante las cámaras, titulares catástrofe en los diarios, jueces de fama repentina. Todo digno de un verano caliente. El tiene pocas ganas de hablar. En su oficina corre aire fresco. Hay murmullo, mucha gente alrededor entre secretarios y visitas. Su expresión relajada cambia cuando recuerda un tema que le molesta. Las versiones sobre una candidatura del presidente de la Corte, Ricardo Lorenzetti, como supuesto compañero de fórmula de Julio Cobos –dice– fueron “un poquito menos que terrorismo, pues no tienen otro objetivo que sembrar sospechas y generar algo de caos”. “No se juega con las instituciones ni con las personas”, se ofusca. Pero, al fin y al cabo, ese “terrorismo” es parte de todo un clima. De una sucesión de crisis políticas recurrentes que pasaron por el campo, la ley de medios, la reforma política y el Banco Central. Entonces, Su Señoría se decide, habla y advierte que el tema de las reservas y la remoción de Martín Redrado tiene un costado político que la Justicia no puede resolver.
El juez de la Corte advirtió sobre la tendencia a convertir los estrados judiciales en un escenario. También repasó cuestiones relacionadas con la Justicia y se quejó de las versiones que señalaron a Ricardo Lorenzetti como compañero de fórmula de Julio Cobos.
Por Irina Hauser
Raúl Zaffaroni contempla los acontecimientos. Políticos que despotrican ante las cámaras, titulares catástrofe en los diarios, jueces de fama repentina. Todo digno de un verano caliente. El tiene pocas ganas de hablar. En su oficina corre aire fresco. Hay murmullo, mucha gente alrededor entre secretarios y visitas. Su expresión relajada cambia cuando recuerda un tema que le molesta. Las versiones sobre una candidatura del presidente de la Corte, Ricardo Lorenzetti, como supuesto compañero de fórmula de Julio Cobos –dice– fueron “un poquito menos que terrorismo, pues no tienen otro objetivo que sembrar sospechas y generar algo de caos”. “No se juega con las instituciones ni con las personas”, se ofusca. Pero, al fin y al cabo, ese “terrorismo” es parte de todo un clima. De una sucesión de crisis políticas recurrentes que pasaron por el campo, la ley de medios, la reforma política y el Banco Central. Entonces, Su Señoría se decide, habla y advierte que el tema de las reservas y la remoción de Martín Redrado tiene un costado político que la Justicia no puede resolver.
Lo destituyente Por Sandra Russo
Como las cáscaras de una cebolla, una por una se fueron cayendo las máscaras desde que la Resolución 125 hizo chillar tractores y cacerolas. Esa lucha sí que fue una sola desde entonces, sostenida por otros intereses, mezclados, emparentados, amasijados, que se expresan en los medios monopólicos. ¿Será Cristina una presidenta que sale al cruce públicamente de un intento destituyente, será vista así? Todo indica que no. Que la derecha saldrá a decirle que exagera o es muy susceptible, y que buena parte de nuestra centroizquierda saldrá como hasta ahora, sin movimiento de mentón, a coincidir.
Ya uno no puede hacerse el que ve otra película. Estamos viendo la misma. Los que ven TN para “informarse” y los que ven TN para presenciar el gran espectáculo de la desinformación sistemática de un pueblo. El proceso se acelera y ya no se puede mirar para otro lado o instalar debates superpuestos que no rozan el debate urgente. Cierra el relato de la derecha: esto es un caos, los montoneros hacen trotscoleninismo, las señoras como Mirtha Legrand tienen miedo de hablar mal del Gobierno delante de mozos y mucamas, la institucionalidad corre tanto peligro que hay que romperla pronto, meterle un tajo como hicieron ya varias veces en democracia, abortar mandatos, sacárselos de encima. Lo que no cierra es el relato de un sector del centroizquierda según el cual el kirchnerismo simula ser progresista, cuando en realidad hay derecha afuera y adentro del kirchnerismo.
Ya uno no puede hacerse el que ve otra película. Estamos viendo la misma. Los que ven TN para “informarse” y los que ven TN para presenciar el gran espectáculo de la desinformación sistemática de un pueblo. El proceso se acelera y ya no se puede mirar para otro lado o instalar debates superpuestos que no rozan el debate urgente. Cierra el relato de la derecha: esto es un caos, los montoneros hacen trotscoleninismo, las señoras como Mirtha Legrand tienen miedo de hablar mal del Gobierno delante de mozos y mucamas, la institucionalidad corre tanto peligro que hay que romperla pronto, meterle un tajo como hicieron ya varias veces en democracia, abortar mandatos, sacárselos de encima. Lo que no cierra es el relato de un sector del centroizquierda según el cual el kirchnerismo simula ser progresista, cuando en realidad hay derecha afuera y adentro del kirchnerismo.
UN DEBATE A PROPOSITO DE LA CRISIS EN EL BANCO CENTRAL Por Salvador María Lozada * y Por Sandra Russo
El lugar del centroizquierda
La reacción de la derecha frente a la creación del Fondo del Bicentenario y el despido de Redrado volvió a profundizar el debate en las fuerzas que se declaman de centroizquierda. Las amenazas de restauración conservadora y la mirada sobre el papel que juega el pago de la deuda en la coyuntura.
Pasión pagadora
Salvador María Lozada *
Sorprende que la multitud de opiniones, reclamos, quejas y debates que ha suscitado la pretensión presidencial de crear un fondo con reservas del Banco Central para garantizar el pago de la deuda externa, en su enorme mayoría, sistemáticamente soslayan el asunto capital y decisivo, lo que realmente más importa: precisamente ese pago de la deuda, si corresponde hacerlo, si esa deuda es legítima, si pagarles a los presuntos acreedores es procedente; dicho de otro modo, la calidad jurídica de lo que se intenta hacer.
Lo grave, lo gravísimo, es que se pretende afectar reservas del Banco Central para asegurar el pago de una deuda que en su origen fue declarada parcialmente ilegal. Lo dispuso así la sentencia dictada el 13 de julio de 2000 por el juez en lo Criminal y Correccional Federal Jorge Ballesteros; también implica desconocer, además, que esa deuda, en alguno de sus segmentos más recientes, es materia de tres causas penales que tramitan en el Juzgado Federal Nº 2 interinamente a cargo del Dr. Eduardo Martínez de Giorgi, lo que determina que hasta tanto este magistrado no se expida sobre su legalidad, resulta imposible que el Poder Ejecutivo efectúe alguna renegociación de la misma o afecte fondos del Estado para su pago.
La cuestión fundamental radica entonces en que el destino que se quiere dar al dinero del Estado nacional es contrario al principio básico, esencial de todo ordenamiento jurídico: el principio de legalidad. Dicho de otro modo, se intenta pagar unas obligaciones inexigibles, cuyo núcleo originario ha sido declarado ilegítimo por esa sentencia firme en la célebre causa promovida por Alejandro Olmos.
Es por demás obvio que si bien el Poder Ejecutivo elabora la política económica, ello de ningún modo lo habilita para convalidar actos irregulares o sanear infracciones legales ni desconocer el orden jurídico que regula la legitimidad de sus decisiones.
La reacción de la derecha frente a la creación del Fondo del Bicentenario y el despido de Redrado volvió a profundizar el debate en las fuerzas que se declaman de centroizquierda. Las amenazas de restauración conservadora y la mirada sobre el papel que juega el pago de la deuda en la coyuntura.
Pasión pagadora
Salvador María Lozada *
Sorprende que la multitud de opiniones, reclamos, quejas y debates que ha suscitado la pretensión presidencial de crear un fondo con reservas del Banco Central para garantizar el pago de la deuda externa, en su enorme mayoría, sistemáticamente soslayan el asunto capital y decisivo, lo que realmente más importa: precisamente ese pago de la deuda, si corresponde hacerlo, si esa deuda es legítima, si pagarles a los presuntos acreedores es procedente; dicho de otro modo, la calidad jurídica de lo que se intenta hacer.
Lo grave, lo gravísimo, es que se pretende afectar reservas del Banco Central para asegurar el pago de una deuda que en su origen fue declarada parcialmente ilegal. Lo dispuso así la sentencia dictada el 13 de julio de 2000 por el juez en lo Criminal y Correccional Federal Jorge Ballesteros; también implica desconocer, además, que esa deuda, en alguno de sus segmentos más recientes, es materia de tres causas penales que tramitan en el Juzgado Federal Nº 2 interinamente a cargo del Dr. Eduardo Martínez de Giorgi, lo que determina que hasta tanto este magistrado no se expida sobre su legalidad, resulta imposible que el Poder Ejecutivo efectúe alguna renegociación de la misma o afecte fondos del Estado para su pago.
La cuestión fundamental radica entonces en que el destino que se quiere dar al dinero del Estado nacional es contrario al principio básico, esencial de todo ordenamiento jurídico: el principio de legalidad. Dicho de otro modo, se intenta pagar unas obligaciones inexigibles, cuyo núcleo originario ha sido declarado ilegítimo por esa sentencia firme en la célebre causa promovida por Alejandro Olmos.
Es por demás obvio que si bien el Poder Ejecutivo elabora la política económica, ello de ningún modo lo habilita para convalidar actos irregulares o sanear infracciones legales ni desconocer el orden jurídico que regula la legitimidad de sus decisiones.
La economía del miedo por exequiel cunibertti
En un mundo capitalista para cada fenómeno existen determinados intereses que suelen ser respaldados económica, financiera y políticamente. En este sentido, se puede analizar cómo las editoriales de la mayoría de los medios masivos de comunicación están a la orden de ciertos intereses. De esta forma, si analizamos la agenda marcada por los grandes medios concentrados durante este año encontraremos una consonancia respecto de determinados intereses particulares. Durante el primer semestre aparecieron en todos los medios masivos de comunicación como centro de pánico y de temor del ciudadano enfermedades como el dengue y la gripe A. Desde julio olvidamos por completo las enfermedades, y la escena mediática fue ganada por la política como resultado de las elecciones legislativas y por el “desinterés” del Gobierno ante las necesidades de ciertos sectores de la economía, particularmente el agropecuario. Por último, las tapas se ocuparon de dos hechos fundamentales en la segunda parte del año: el “absoluto rechazo” al Gobierno en las últimas elecciones y el nuevo Congreso que se constituyó como resultado de ellas y el “intento de control K” de los medios como resultado de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual.
13 ene 2010
Perón y la cuestión agraria: La reformus interruptus Por Luis Freitas
“La tierra no puede ser un bien de renta en nuestro país. El que tiene tierra tiene que sacarle el jugo, porque ella es la riqueza del Estado. El día que pueda ponerse la tierra al alcance de la gente se solucionará el problema (…) encarado y resuelto este problema, no habrá un solo argentino que no tenga derecho a ser propietario de su propia tierra". Las palabras del entonces coronel Juan Domingo Perón, pronunciadas en una conferencia de prensa, el 17 de noviembre de 1944, denunciaban la explotación de que estaba siendo víctima el trabajador rural y advertía a los propietarios acerca de la forma en que el Estado procuraría dar una solución a esa problemática.
Desde el programa del Partido Laborista de 1946 se proponía la división de la tierra para eliminar el latifundio (fueron expropiados cientos de miles de hectáreas a terratenientes como Patrón Costas Pereyra Iraola), la aplicación de un impuesto progresivo a la herencia y a la tierra, la implementación de una política en favor de los pequeños productores ayudando al nacimiento de numerosas colonias al dar en propiedad miles de hectáreas a pequeños chacareros mediante préstamos del Banco Nación. Además se extendió la justicia social a los trabajadores del campo, la formación de cooperativas de productores con el apoyo y participación del Estado, y la nacionalización del comercio exterior.
Desde el programa del Partido Laborista de 1946 se proponía la división de la tierra para eliminar el latifundio (fueron expropiados cientos de miles de hectáreas a terratenientes como Patrón Costas Pereyra Iraola), la aplicación de un impuesto progresivo a la herencia y a la tierra, la implementación de una política en favor de los pequeños productores ayudando al nacimiento de numerosas colonias al dar en propiedad miles de hectáreas a pequeños chacareros mediante préstamos del Banco Nación. Además se extendió la justicia social a los trabajadores del campo, la formación de cooperativas de productores con el apoyo y participación del Estado, y la nacionalización del comercio exterior.
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