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23 dic 2011

Izquierdas, indignados y okupas Por Boaventura de Sousa Santos *

Cuando están en el poder, las izquierdas no tienen tiempo para reflexionar sobre las transformaciones que se producen en las sociedades y cuando lo hacen es siempre como reacción a un suceso que perturba el ejercicio del poder. La respuesta es siempre defensiva. Cuando no están en el poder, las izquierdas se dividen internamente para definir quién será el líder en las próximas elecciones, y las reflexiones y las evaluaciones quedan ligadas a ese objetivo. Esta falta de disposición para la reflexión siempre fue perniciosa, ahora es suicida. Por dos razones. La derecha tiene a su disposición a todos los intelectuales orgánicos del capital financiero, las asociaciones empresarias, los organismos multilaterales, los think tanks, los lobbistas, quienes diariamente le proporcionan datos e interpretaciones, que no siempre son faltos de rigor y que siempre interpretan la realidad para llevar agua a su molino. En cambio, la izquierda está desprovista de instrumentos de reflexión abiertos a los no militantes y, hacia dentro, la reflexión sigue la línea estéril de las facciones. En el mundo actual circula una inmensidad de informaciones y análisis que podría tener una importancia decisiva para repensar y refundar las izquierdas, después del doble colapso de la socialdemocracia y del socialismo real. El desequilibrio entre las izquierdas y la derecha, en lo que respecta al conocimiento estratégico del mundo, es hoy mayor que nunca.

8 feb 2010

DE NARVÁEZ Y EL PERONISMO: EL PLAN COLOMBIA DESEMBARCA EN LA ARGENTINA. Escrito por Julio Piumato

Uribe-De Narvaez. Mientras el Plan Colombia se profundiza, el narcoterrorismo sigue financiando campañas políticas. En la Argentina, el Plan es mucho más modesto.

La derecha insiste en abortar el proceso nacional y popular que atraviesa la Argentina, en sintonía con lo que ocurre en varios países de América latina. Uno de sus intentos pasa por desarticular la capacidad organizativa y política del partido de raigambre popular más importante del país, el peronismo, estafando su matriz ideológica con un candidato empresarial, contrario a los trabajadores. El Colorado viaja en taxi derechito a chocarse contra la pared.
 En Latinoamérica, así se conoce al proyecto imperial de dominación continental que, so pretexto de combatir el narcotráfico que desangra a Colombia, comprende amplia presencia militar norteamericana, hechos de desestabilización política en toda la región, y múltiple ayuda, desde bélica hasta económica, al gobierno paramilitar de Alvaro Uribe por parte de los Estados Unidos.

2 feb 2010

¿Somos cínicos o somos idiotas? Por Sandra Russo

Decía la prestigiosa socióloga Norma Giarracca, en una nota publicada el martes pasado en este diario en respuesta a una nota mía, “Lo destituyente”, que le costaba debatir con alguien que, presume, tiene sus mismas buenas intenciones. Se agradece el respeto, que es recíproco, pero también se aprovecha la ocasión. Es un buen momento para debatir entre quienes no queremos comernos los ojos. Finalmente, ésos son los debates que sirven, los intelectualmente honestos, ya que hay demasiado falso debate alrededor, demasiada cáscara de banana que encubre dinamita y no banana. Hay demasiadas poses periodísticas que encubren operaciones políticas, y hay algo que me angustia y sé que angustia a millones: estamos viviendo un altísimo grado de inseguridad informativa. Los medios concentrados están dando una batalla sucia, y del periodismo queda el decorado. Estamos siendo operados continuamente, ahogados en un clima de desánimo que todo argentino con memoria reconoce. Es el que montan para preceder la “defensa de las instituciones” acabando con ellas.

31 ene 2010

“El anhelo de la derecha es la impunidad”

El historiador Germán Ferrari analiza las nuevas estrategias de los sectores autoritarios. Entrevistado por Raúl Arcomano.
Símbolos de la última dictadura. Fantasmas que acosan a esta democracia imperfecta. Así define el historiador, periodista y docente Germán Ferrari a cuatro muertos famosos de la guerrilla de los setenta: Argentino del Valle Larrabure, Pedro Eugenio Aramburu, Jordán Bruno Genta y José Ignacio Rucci. Lo hace en su último libro, llamado precisamente Símbolos y fantasmas. Las víctimas de la guerrilla: de la amnistía a la “justicia para todos”. En ciertos sectores de la sociedad avanza –a paso lento, pero seguro- la reivindicación de las víctimas de la guerrilla durante los años de plomo. La mayoría de las veces, esa evocación busca glorificar el último gobierno de facto y equiparar al terrorismo de Estado con los actos de la guerrilla.

En el prólogo del libro se explican los motivos de la investigación: desentramar las relaciones entre estos cuatro casos emblemáticos –aunque persistan dudas sobre los autores de las muertes– y la amplia red de discursos autoritarios, nuevos actores y alianzas que se fueron construyendo en torno de esas figuras. Escribe Ferrari: “Detrás del lema ‘justicia para todos’ se oculta una realidad más compleja, en la que se mezclan el dolor y el oportunismo político. El sufrimiento de numerosas familias por sus víctimas y sus reclamos de que sean reconocidas como parte de los tiempos más traumáticos del siglo pasado no deberían ser confundidos con la tipificación legal de esos hechos”. Miradas al Sur dialogó con el escritor.

“El objetivo es doblegar al Gobierno” Héctor Timerman

El embajador argentino en los Estados Unidos cuenta el trabajo que llevan adelante desde la Embajada para contrarrestar la presión y el lobby que ejercen los fondos buitre en el país del norte y en la Argentina, y las intenciones de fondo.
En una entrevista realizada a Héctor Timerman, el embajador argentino en los Estados Unidos cuenta el trabajo que llevan adelante desde la Embajada para contrarrestar la presión y el lobby que ejercen los fondos buitre en el país del norte y en la Argentina, y las intenciones de fondo.

–Días atrás la Presidenta mencionó claramente el accionar de los fondos buitre y de sus operadores locales. ¿Qué opinión le merece su denuncia?
–Es importante la denuncia que hace la Presidenta sobre los fondos buitre internacionales, pero me parece que hay una búsqueda de daño permanente y de políticas antipopulares para doblegar la voluntad del Gobierno. En el caso específico de este escenario, el interés de los buitres domésticos no es solamente boicotear políticas populares sino también arremeter contra el Gobierno, sin importar la financiación de los importantes objetivos sociales.

28 ene 2010

“Cuando se gana con la derecha, gana la derecha”


ENTREVISTA A CARLOS RAIMUNDI POR GRACIELA MORENO
Referente de Solidaridad e Igualdad. Cuestiona el estilo K, pero asegura que “no todo lo que hace el Gobierno está mal”. Y le manda un aviso a Pino: “Tendría cuidado en no ser el elegido de ningún gran medio”.
A pocos días de haber concluído su mandato como diputado, Carlos Raimundi intenta armar una fuerza progresista desde la mesa nacional del partido Solidaridad e Igualdad. A cargo de la Secretaría General de la Provincia de Buenos Aires, está de vuelta en el llano. Formó parte de la UCR, del Frepaso, del ARI y ahora desde la vereda de enfrente asegura que cada vez más se acelera un proceso desestabilizador, pero que no prospera porque el gobierno no está débil, sólo más vulnerable.
–¿Acepta pagar deuda con reservas?
–Primero quiero aclarar que creo que una parte importantísima de la deuda es ilegítima y que el endeudamiento fue un proceso político, no económico. Contó con la complicidad de los acreedores que prestaron sabiendo que la deuda sólo se podía saldar con el patrimonio nacional. Hubiera sido muy saludable que el Congreso siguiese las instrucciones del fallo Ballesteros. Pero una cosa es lo conceptual y otra la realidad. Los bancos centrales no deben ser independientes del poder político y la justicia debe juzgar cuando se infringe una ley, no cuando se toman decisiones políticas que un sector de la oposición considera incorrectas. Pero como dice la canción: “Hasta lo que hacen bien, parece que estuviera mal”.

¡Qué lindo es dar buenas noticias! Por Her­nán Di Be­llo


¿Por qué tan­ta con­tra­?¿Có­mo pue­de ser que aho­ra se oi­gan co­men­ta­rios que tres dé­ca­das atrás hu­bie­ran si­do tan ex­tra­ños co­mo en­con­trar una fa­mi­lia que co­me más pes­ca­do que car­ne va­cu­na en es­te país?

En 1980 go­ber­na­ba una dic­ta­du­ra mi­li­tar que con­tro­la­ba to­do, in­clui­dos los me­dios de co­mu­ni­ca­ción, que no eran los del mun­do hi­pe­rin­ter­co­nec­ta­do de hoy pe­ro va­ya si in­fluían en la for­ma­ción de la “opi­nión pú­bli­ca”.
Ha­ce vein­te años, en 1990, un mo­de­lo neo­li­be­ral pri­va­ti­za­dor se es­ta­ba po­nien­do en mar­cha y mar­ca­ría to­da una dé­ca­da en la que el ter­mó­me­tro del mal­hu­mor so­cial lo ma­ne­jó ma­yo­ri­ta­ria­men­te la cre­cien­te can­ti­dad de víc­ti­mas de la des­truc­ción de la in­dus­tria y la de­sa­pa­ri­ción del Es­ta­do. Pa­ra el res­to, Car­los Me­nem lle­gó a ser –en bro­ma, pe­ro ya se sa­be lo que ello sig­ni­fi­ca– al­to, ru­bio y de ojos ce­les­tes.
Y en el 2000 mu­chos, mu­chí­si­mos, ob­ser­va­ron im­pá­vi­dos por te­le­vi­sión a un Fer­nan­do de la Rúa cla­ra­men­te me­di­ca­do y le­yen­do co­mo un au­tó­ma­ta las bon­da­des del “blin­da­je fi­nan­cie­ro”, pre­sen­ta­do co­mo un “pa­que­te de sal­va­ta­je” por unos u$s40.000 mi­llo­nes que pro­ba­ble­men­te no ha­yan pa­sa­do a en­gro­sar nues­tras re­ser­vas mo­ne­ta­rias, pe­ro sí se su­ma­ron a la cuen­ta de nues­tra des­bor­dan­te deu­da ex­ter­na.

Paradojas del verano, el malestar de los privilegiados Por Jorge Muracciole


Es in­du­da­ble que la Ar­gen­ti­na de la pos­con­ver­ti­bi­li­dad ha sa­li­do del in­fier­no, pe­ro a pe­sar de los años de cre­ci­mien­to y su des­pe­gue im­pen­sa­do por los ana­lis­tas or­to­do­xos, que­da una ex­ten­sa lis­ta de asig­na­tu­ras pen­dien­tes li­ga­das a mi­ti­gar las tre­men­das asi­me­trías en­tre los que más tie­nen y los po­bres de to­da po­bre­za, que des­de el 2002 a la fe­cha dis­mi­nu­ye­ron de ca­si la mi­tad de la po­bla­ción a ci­fras que se­gún di­ver­sas fuen­tes os­ci­lan en­tre 20 y 30 por cien­to.

En el otro ex­tre­mo de la pi­rá­mi­de so­cial se en­cuen­tran esos ex­clu­si­ví­si­mos ar­gen­ti­nos que su­pie­ron sor­tear las cri­sis re­cu­rren­tes y sa­ca­ron pro­ve­cho de más de una de­va­lua­ción. Son los mis­mos que, de vez en cuan­do, ca­ce­ro­lean en las pa­que­tas es­qui­nas de Ba­rrio Nor­te, la Re­co­le­ta o la Quin­ta Pre­si­den­cial. Que cla­man por la in­se­gu­ri­dad, y que a pe­sar de la suer­te que les ha to­ca­do en la tim­ba fi­nan­cie­ra no pa­ran de llo­rar y de que­jar­se so­bre el bru­tal re­cor­te de las ga­nan­cias. Son los mis­mos que en sus ya­tes a ple­no sol, en el as­fi­xian­te ve­ra­no me­ri­dio­nal, cus­to­dian en­tre fies­ta y fies­ta top, sus 12.000 mi­llo­nes de dó­la­res de­po­si­ta­dos en el sis­te­ma ban­ca­rio uru­gua­yo, le­jos de la ma­no con­fis­ca­to­ria de la AFIP.
Son los que po­seen el 75% de las cos­to­sas pro­pie­da­des en Pun­ta del Es­te. Los que exi­gen ma­no du­ra con la de­lin­cuen­cia ju­ve­nil, y se sien­ten aco­sa­dos por la fal­ta de se­gu­ri­dad ju­rí­di­ca an­te un Es­ta­do “con­fis­ca­dor y po­pu­lis­ta”. Son los que ma­ne­jan los hi­los de los me­dios de co­mu­ni­ca­ción y los que de­fi­nen la agen­da de los te­mas im­por­tan­tes. Son aque­llos que se in­dig­nan por el in­cre­men­to del gas­to pú­bli­co del go­bier­no y los que ad­mi­ran al pa­trio­ta Mar­tín Re­dra­do, en su cru­za­da “por la de­fen­sa de los aho­rros de los ar­gen­ti­nos”, sen­si­bles par­ti­da­rios de la au­to­no­mía del Ban­co Cen­tral, e in­di­fe­ren­tes a to­do atis­bo de so­be­ra­nía an­te los or­ga­nis­mos in­ter­na­cio­na­les y los li­nea­mien­tos de las po­ten­cias eco­nó­mi­cas.

25 ene 2010

Entre mañas y chicanas Por Norberto Colominas

La opo­si­ción ha sa­ca­do a re­lu­cir úl­ti­ma­men­te to­do el ar­se­nal ope­ra­ti­vo de la vie­ja po­lí­ti­ca, des­de las ma­ñas de un ju­ga­dor fu­lle­ro has­ta chi­ca­nas pro­pias de ado­les­cen­tes. To­do va­le pa­ra ero­sio­nar al ri­val, pa­ra des­gas­tar­lo, y a na­die le preo­cu­pan los in­te­re­ses de la na­ción, qué va, ni las ne­ce­si­da­des del pue­blo. Si el em­bar­go de fon­dos ar­gen­ti­nos en LOS Es­ta­dos Uni­dos sir­ve pa­ra gol­pear al go­bier­no, ¡bien­ve­ni­do!, aun­que nos cues­te di­ne­ro.

Si la to­zu­dez o los in­te­re­ses sub­ya­cen­tes en la ne­ga­ti­va a di­mi­tir por par­te del pre­si­den­te del Ban­co Cen­tral se con­vier­te en una bue­na pie­dra pa­ra ti­rar­le por la ca­be­za al ofi­cia­lis­mo, ¡aguan­te Re­dra­do! Si el Go­bier­no nom­bra los fun­cio­na­rios que le in­di­ca la ley de me­dios, la opo­si­ción di­rá que abu­sa de su po­si­ción de po­der, aun­que ella mis­ma se nie­gue a no­mi­nar a los pro­pios, ya que al com­ple­tar­se el cua­dro ya no ha­bría obs­tá­cu­los le­ga­les pa­ra que los pla­zos em­pie­cen a co­rrer. To­do es así, en­ma­ra­ña­do y caó­ti­co, co­mo en bo­ti­ca, por­que a río re­vuel­to, se sa­be, ga­nan­cia de opo­si­to­res.

“Todos quieren ser Lula pero nadie hace el PT” Entrevista a Jorge Rivas Por Graciela Moreno


El diputado socialista explica la dispersión del progresismo, puntualiza los errores K y advierte: “La derecha abandonó la defensiva y se amontona para avanzar”. Oficialismo crítico y centroizquierda.
Lo primero que llama la atención es su fuerza de voluntad. Después del asalto que lo dejó parapléjico en noviembre del 2007, todo cambió en la vida de Jorge Rivas, ex vicejefe del Gabinete nacional, actual diputado y secretario general del Partido Socialista de la provincia de Buenos Aires. Salvo, su pasión por la política. Dispuesto a dar batalla, analiza los errores de los Kirchner que facilitaron el avance de la derecha: “Si se toma como base el resultado electoral, hay que mencionar dos errores fundamentales: la mala política de comunicación y haberse recostado demasiado sobre la estructuras del PJ, que además de no ser confiable para profundizar los cambios necesarios ahuyentó electoralmente a buena parte de los sectores medios”.

23 ene 2010

El palo en la rueda como herramienta política Por Raúl Dellatorre


Quizás enero no esté resultando más que el preludio del terreno por el que se deberá transitar a lo largo de todo 2010 y quizá de buena parte de 2011.

Quizá no se equivocaban quienes preanunciaban que aunque la economía lograra dejar atrás las secuelas de la crisis internacional y retomara el camino del crecimiento, en el campo político se iban a seguir generando complicaciones que darían la sensación de que el caos está a la vuelta de la esquina.
Quizá las advertencias expuestas desde Washington por el embajador argentino Héctor Timerman, acerca del papel que están jugando los fondos de inversión buitre en la búsqueda de trabar la operación de canje de deuda hubieran merecido mayor difusión y un esfuerzo adicional del Gobierno por romper el cerco informativo al que se someten las noticias que son inconvenientes a los grupos de poder.
Quizá si se hubiera prestado más atención a los dichos del mismo funcionario, respecto de la forma en que esos fondos buitre –especuladores que buscan hacer ganancias especialmente con países del Tercer Mundo cuando caen en desgracia– difunden información falsa y rumores que provocan incertidumbre allí donde el Gobierno necesita generar confianza, la lectura que hace el público de ciertas noticias sería más cuidadosa. Es decir, tendría menor demanda la oferta de carne podrida.

Cósmicas ó “Desprestigie al gobierno y gane cinco minutos de fama” Por J. M. Pasquini Durán


La “ley cósmica que nos dejaron los antepasados”, según el reelecto Evo Morales, presidente boliviano, ahora plurinacional, incluye tres mandamientos: “Ama Sua (no seas ladrón), Ama Qella (no seas mentiroso) y Ama Llulla (no seas ocioso)”.
Deberían grabarse en piedra sobre las fachadas de numerosas sedes oficiales aquí y en América latina para restablecer el prestigio de la política, por ahora muy deteriorado en la consideración pública, a partir de la estricta aplicación de esas normas éticas. Mientras tanto, la escena política local sigue aburrida y con escasas ideas. Para verificarlo, sobra con gastar tiempo y paciencia en seguir los debates de comisiones en el Congreso, como las de Presupuesto y Finanzas el jueves en Diputados, y advertir, con algún escalofrío de hartazgo, cuántos legisladores están dispuestos a decir lo que venga a cuento, sin ninguna referencia doctrinaria o programática, a cambio de algunos minutos en pantallas de TV. Para evitar que le interrumpan la perorata en los canales privados con promociones publicitarias de detergentes o algún producto similar, basta con mantenerse en una sola línea: pegarle a la Casa Rosada con las dos manos, los dos pies y algún cabezazo. El anti-K vende bien en estos días.

21 ene 2010

Panorama incierto Por Juan Diego García

Como solución a la crisis no ha habido refundación del capitalismo ni tampoco una vuelta a las fórmulas keynesianas que sirvieron en su día para aminorar el duro impacto de la recesión. Descontando cambios cosméticos y mucha retórica el modelo neoliberal se mantiene intacto, los responsables del colapso siguen al mando y quienes propiciaron el desastre son los mismos que ahora proponen las soluciones.

El capital financiero, salvado de la quiebra por el Estado, vuelve a sus prácticas tradicionales y anuncia alborozado cómo en 2009 ha vuelto a obtener ganancias fabulosas mientras crece el desempleo y se repiten cuadros de pobreza que en el primer mundo se creían superados para siempre y que en la periferia pobre del sistema adquieren dimensiones de tragedia. El riesgo de una explosión social generalizada no es pequeño.

Cómo evitar el complejo de inferioridad oficialista. Por Orlando Barone


Muchas personas que apoyan a este modelo y a la gestión del gobierno de Cristina Fernández, se sienten en minoría y avasalladas por la correntada anti K. Cargan con el peso de que ser oficialistas los condena ante cierto estándar social. A esas personas me dirijo. Esas que en una reunión o encuentro se contienen y no se manifiestan, inconscientemente acomplejadas por la marejada opositora que se exterioriza con arrogancia como si estuviera ante una hipotética dictadura. Desde los grandes medios y desde las elites sociales y culturales se infunde furtivamente, entre quienes apoyan al gobierno, el complejo de culpa kirchnerista. Se trata de infiltrarles la sospecha de que están defendiendo algo indecente, indigno de un ciudadano democrático. Éste, distinto y superior a aquellos otros del subsidio, del camión sindical o del sandwich de chorizo. Porque según ese argumento ninguna persona honrada y civilizada podría mostrarse satisfecha con lo que este gobierno representa. Representación negativa exacerbada desde el poder mediático. Cualquiera sabe que oponerse a algo da más patente de inteligente que estar a favor. Porque estar a favor sugiere encantamiento, no razón. Y parecer crítico presume de una distancia intelectual, ajena a pasiones e hinchismos más acordes con la inocencia de la plebe. Ser de la oposición política, social o periodística representa o pretende representar intencionadamente, lo contrario del alcahuetismo. La posición antigobierno sería algo así como “pertenecer” a eso otro independiente e incomprable. Entonces el que sin ser militante se siente conforme con el gobierno, se contrae; y acepta que sea el otro quien imponga su opinión. No se achica por dentro sino por fuera.

19 ene 2010

Los re­tó­ri­cos del con­sen­so, el do­ble po­der y el re­la­to que fal­ta por Ricardo Forster


Los re­tó­ri­cos del con­sen­so, aque­llos que hoy pu­lu­lan por do­quier, esos que de­nun­cian el cli­ma de cris­pa­ción sus­ci­ta­do por el kirch­ne­ris­mo, no de­jan de prac­ti­car, cuan­do las cir­cuns­tan­cias se lo per­mi­ten, su de­por­te pre­fe­ri­do: des­ple­gar la ló­gi­ca del do­ble po­der de­sa­fian­do, des­de el Con­gre­so o des­de sus tri­bu­nas me­diá­ti­cas, cual­quier ini­cia­ti­va que, to­ma­da des­de el go­bier­no na­cio­nal, no los sa­tis­fa­ga.

Bus­can de di­ver­sos mo­dos (uti­li­zan­do jue­ces afi­nes a sus in­ten­cio­nes y ha­cien­do de los me­dios ma­si­vos de co­mu­ni­ca­ción su ca­ja de re­so­nan­cia y de mul­ti­pli­ca­ción) ho­ra­dar la le­gi­ti­mi­dad del Eje­cu­ti­vo lle­ván­do­lo, ése es su de­seo in­con­fe­sa­do, ha­cia la in­mo­vi­li­dad. Sus ac­cio­nes, la ma­yo­ría de ellas, le­jos de bus­car am­pliar la ca­li­dad de­mo­crá­ti­ca de las ins­ti­tu­cio­nes (ar­gu­men­to que uti­li­zan una y otra vez co­mo nú­cleo de su ba­ta­lla ideo­ló­gi­ca), tie­nen una cla­ra y con­tun­den­te orien­ta­ción allí don­de no in­ten­tan ge­ne­rar otra co­sa que no sea esa per­cep­ción de un po­der dis­pu­ta­do, dual, que vuel­ve li­te­ral­men­te im­po­si­ble la ges­tión de los asun­tos pú­bli­cos. De­bi­li­dad, caos, cris­pa­ción, anar­quía, son al­gu­nas de las for­mas a tra­vés de las que cier­ta opo­si­ción (po­lí­ti­ca, me­diá­ti­ca y eco­nó­mi­ca) de­sa­rro­lla su es­tra­te­gia ha­cia el 2011.

17 ene 2010

RAUL ZAFFARONI HABLO CON PAGINA/12 DEL CASO DEL BANCO CENTRAL


“Hay un problema político y no lo pueden resolver los jueces”


El juez de la Corte advirtió sobre la tendencia a convertir los estrados judiciales en un escenario. También repasó cuestiones relacionadas con la Justicia y se quejó de las versiones que señalaron a Ricardo Lorenzetti como compañero de fórmula de Julio Cobos.
Por Irina Hauser
Raúl Zaffaroni contempla los acontecimientos. Políticos que despotrican ante las cámaras, titulares catástrofe en los diarios, jueces de fama repentina. Todo digno de un verano caliente. El tiene pocas ganas de hablar. En su oficina corre aire fresco. Hay murmullo, mucha gente alrededor entre secretarios y visitas. Su expresión relajada cambia cuando recuerda un tema que le molesta. Las versiones sobre una candidatura del presidente de la Corte, Ricardo Lorenzetti, como supuesto compañero de fórmula de Julio Cobos –dice– fueron “un poquito menos que terrorismo, pues no tienen otro objetivo que sembrar sospechas y generar algo de caos”. “No se juega con las instituciones ni con las personas”, se ofusca. Pero, al fin y al cabo, ese “terrorismo” es parte de todo un clima. De una sucesión de crisis políticas recurrentes que pasaron por el campo, la ley de medios, la reforma política y el Banco Central. Entonces, Su Señoría se decide, habla y advierte que el tema de las reservas y la remoción de Martín Redrado tiene un costado político que la Justicia no puede resolver.

Lo destituyente Por Sandra Russo

Como las cáscaras de una cebolla, una por una se fueron cayendo las máscaras desde que la Resolución 125 hizo chillar tractores y cacerolas. Esa lucha sí que fue una sola desde entonces, sostenida por otros intereses, mezclados, emparentados, amasijados, que se expresan en los medios monopólicos. ¿Será Cristina una presidenta que sale al cruce públicamente de un intento destituyente, será vista así? Todo indica que no. Que la derecha saldrá a decirle que exagera o es muy susceptible, y que buena parte de nuestra centroizquierda saldrá como hasta ahora, sin movimiento de mentón, a coincidir.

Ya uno no puede hacerse el que ve otra película. Estamos viendo la misma. Los que ven TN para “informarse” y los que ven TN para presenciar el gran espectáculo de la desinformación sistemática de un pueblo. El proceso se acelera y ya no se puede mirar para otro lado o instalar debates superpuestos que no rozan el debate urgente. Cierra el relato de la derecha: esto es un caos, los montoneros hacen trotscoleninismo, las señoras como Mirtha Legrand tienen miedo de hablar mal del Gobierno delante de mozos y mucamas, la institucionalidad corre tanto peligro que hay que romperla pronto, meterle un tajo como hicieron ya varias veces en democracia, abortar mandatos, sacárselos de encima. Lo que no cierra es el relato de un sector del centroizquierda según el cual el kirchnerismo simula ser progresista, cuando en realidad hay derecha afuera y adentro del kirchnerismo.

UN DEBATE A PROPOSITO DE LA CRISIS EN EL BANCO CENTRAL Por Salvador María Lozada * y Por Sandra Russo

El lugar del centroizquierda

La reacción de la derecha frente a la creación del Fondo del Bicentenario y el despido de Redrado volvió a profundizar el debate en las fuerzas que se declaman de centroizquierda. Las amenazas de restauración conservadora y la mirada sobre el papel que juega el pago de la deuda en la coyuntura.

Pasión pagadora

Salvador María Lozada *

Sorprende que la multitud de opiniones, reclamos, quejas y debates que ha suscitado la pretensión presidencial de crear un fondo con reservas del Banco Central para garantizar el pago de la deuda externa, en su enorme mayoría, sistemáticamente soslayan el asunto capital y decisivo, lo que realmente más importa: precisamente ese pago de la deuda, si corresponde hacerlo, si esa deuda es legítima, si pagarles a los presuntos acreedores es procedente; dicho de otro modo, la calidad jurídica de lo que se intenta hacer.
Lo grave, lo gravísimo, es que se pretende afectar reservas del Banco Central para asegurar el pago de una deuda que en su origen fue declarada parcialmente ilegal. Lo dispuso así la sentencia dictada el 13 de julio de 2000 por el juez en lo Criminal y Correccional Federal Jorge Ballesteros; también implica desconocer, además, que esa deuda, en alguno de sus segmentos más recientes, es materia de tres causas penales que tramitan en el Juzgado Federal Nº 2 interinamente a cargo del Dr. Eduardo Martínez de Giorgi, lo que determina que hasta tanto este magistrado no se expida sobre su legalidad, resulta imposible que el Poder Ejecutivo efectúe alguna renegociación de la misma o afecte fondos del Estado para su pago.
La cuestión fundamental radica entonces en que el destino que se quiere dar al dinero del Estado nacional es contrario al principio básico, esencial de todo ordenamiento jurídico: el principio de legalidad. Dicho de otro modo, se intenta pagar unas obligaciones inexigibles, cuyo núcleo originario ha sido declarado ilegítimo por esa sentencia firme en la célebre causa promovida por Alejandro Olmos.
Es por demás obvio que si bien el Poder Ejecutivo elabora la política económica, ello de ningún modo lo habilita para convalidar actos irregulares o sanear infracciones legales ni desconocer el orden jurídico que regula la legitimidad de sus decisiones.

La economía del miedo por exequiel cunibertti

En un mun­do ca­pi­ta­lis­ta pa­ra ca­da fe­nó­me­no exis­ten de­ter­mi­na­dos in­te­re­ses que sue­len ser res­pal­da­dos eco­nó­mi­ca, fi­nan­cie­ra y po­lí­ti­ca­men­te. En es­te sen­ti­do, se pue­de ana­li­zar có­mo las edi­to­ria­les de la ma­yo­ría de los me­dios ma­si­vos de co­mu­ni­ca­ción es­tán a la or­den de cier­tos in­te­re­ses. De es­ta for­ma, si ana­li­za­mos la agen­da mar­ca­da por los gran­des me­dios con­cen­tra­dos du­ran­te es­te año en­con­tra­re­mos una con­so­nan­cia res­pec­to de de­ter­mi­na­dos in­te­re­ses par­ti­cu­la­res.

Du­ran­te el pri­mer se­mes­tre apa­re­cie­ron en to­dos los me­dios ma­si­vos de co­mu­ni­ca­ción co­mo cen­tro de pá­ni­co y de te­mor del ciu­da­da­no en­fer­me­da­des co­mo el den­gue y la gri­pe A. Des­de ju­lio ol­vi­da­mos por com­ple­to las en­fer­me­da­des, y la es­ce­na me­diá­ti­ca fue ga­na­da por la po­lí­ti­ca co­mo re­sul­ta­do de las elec­cio­nes le­gis­la­ti­vas y por el “de­sin­te­rés” del Go­bier­no an­te las ne­ce­si­da­des de cier­tos sec­to­res de la eco­no­mía, par­ti­cu­lar­men­te el agro­pe­cua­rio. Por úl­ti­mo, las ta­pas se ocu­pa­ron de dos he­chos fun­da­men­ta­les en la se­gun­da par­te del año: el “ab­so­lu­to re­cha­zo” al Go­bier­no en las úl­ti­mas elec­cio­nes y el nue­vo Con­gre­so que se cons­ti­tu­yó co­mo re­sul­ta­do de ellas y el “in­ten­to de con­trol K” de los me­dios co­mo re­sul­ta­do de la Ley de Ser­vi­cios de Co­mu­ni­ca­ción Au­dio­vi­sual.

13 ene 2010

Perón y la cuestión agraria: La reformus interruptus Por Luis Freitas

“La tierra no puede ser un bien de renta en nuestro país. El que tiene tierra tiene que sacarle el jugo, porque ella es la riqueza del Estado. El día que pueda ponerse la tierra al alcance de la gente se solucionará el problema (…) encarado y resuelto este problema, no habrá un solo argentino que no tenga derecho a ser propietario de su propia tierra". Las palabras del entonces coronel Juan Domingo Perón, pronunciadas en una conferencia de prensa, el 17 de noviembre de 1944, denunciaban la explotación de que estaba siendo víctima el trabajador rural y advertía a los propietarios acerca de la forma en que el Estado procuraría dar una solución a esa problemática.
Desde el programa del Partido Laborista de 1946 se proponía la división de la tierra para eliminar el latifundio (fueron expropiados cientos de miles de hectáreas a terratenientes como Patrón Costas Pereyra Iraola), la aplicación de un impuesto progresivo a la herencia y a la tierra, la implementación de una política en favor de los pequeños productores ayudando al nacimiento de numerosas colonias al dar en propiedad miles de hectáreas a pequeños chacareros mediante préstamos del Banco Nación. Además se extendió la justicia social a los trabajadores del campo, la formación de cooperativas de productores con el apoyo y participación del Estado, y la nacionalización del comercio exterior.