La gran pregunta es si el 54 por ciento del domingo pasado creó algo nuevo o es una estupenda elección y nada más. Los independientes y el peronismo clásico, la construcción de un Estado fuerte ante las corporaciones.
El resultado electoral del domingo pasado, con la abrumadora ventaja que obtuvo Cristina Fernández de Kirchner, abre un interrogante más profundo sobre el escenario del país: ¿nació algo nuevo o lo ocurrido es un magnífico resultado electoral dentro de las tendencias que ya se vivían? El dilema no es sencillo de resolver. Algunos consultores y encuestadores sostienen que todavía es demasiado temprano para hacer ese diagnóstico, otros creen que efectivamente pasó a una nueva etapa la construcción de un Estado fuerte, mientras que el resto cree que es un resultado electoral poderoso, pero que acentúa tendencias que no son irreversibles. No falta quien evalúa si el “cristinismo” no constituye una nueva etapa dentro del kirchnerismo. El debate sobre el futuro está planteado.











