El jueves 7, durante una charla con vecinos porteños organizada por una agrupación política, Nilda Garré informó sobre su gestión en el flamante ministerio de Seguridad. Dijo que en Prefectura y Gendarmería sólo eran necesarios pequeños ajustes y que el principal problema lo había encontrado en la Policía Federal.
Contó que la jueza federal María Servini había ordenado allanar boliches, cabarets y prostíbulos con personal de Prefectura y Gendarmería, porque se sospechaba que esos lugares funcionaban con protección policial, cosa que se corroboró en los procedimientos. Agregó que eso no era nuevo, al punto que era habitual oír hablar de cuánto recaudan las distintas comisarías mediante la asociación con ese y otros delitos.

