...............una revolucionaria propuesta legislativa basada en un proyecto de ley del diputado Macaluse, de SI, mereció una dura crítica del chacarero convertido en defensor de los grandes propietarios. El referido proyecto de ley da cuenta de la regulación de los arrendamientos y aparcerías rurales, necesitada de un cambio fundamental con respecto a la norma anterior, de 1948, cuando la realidad chacarera era otra.
El contrato de arrendamiento –y esto es lo revolucionario– deberá suscribirse por no menos de cinco años, si se aprueba la ley. Se acabó el negocio fácil y el total desentendimiento de la salud de nuestras tierras y de su conservación a futuro
Pero los viejos y nuevos rentistas-financistas no quieren saber nada. A ello se les unen los que se han dado vuelta y ya no piensan más en la tierra, aunque protesten en un encuentro cada dos o tres años, porque también participan del negocio.
Es hora, entonces, de avanzar decididamente con la Ley de Arrendamientos sin retroceder un solo paso. En ello va el futuro de nuestro espacio rural. Y, luego, seguir apurando el paso para definir la constitución de un nuevo ente, como lo fuera la Junta Nacional de Granos, para regular los mercados internos y externos y consagrar el principio de la soberanía alimentaria. Y, finalmente, dar un paso decisivo en el apoyo integral al auténtico campesinado argentino que con más de 200.000 familias produce y vive en sus fincas a lo largo y ancho del país siendo una pieza fundamental en la consagración de la soberanía alimentaria para todos.
http://www.elargentino.com/nota-56469-De-retenciones-y-arrendamientos.html