Frente a la desaceleración del superávit comercial prevista para este año, sumada a una tendencia a la fuga de capitales, existe una clara presión de parte de economistas del establishment para que la Argentina vuelva a tomar deuda. Cuáles son las alternativas para evitar ese camino.
Atajos peligrosos
Por Andrés Asiain *
Independencia económica, soberanía política y justicia social no son un slogan político. Las tres banderas nacidas al calor de la lucha contra los gobiernos de la década infame son una receta precisa para que la democracia política se imponga al poder económico internacional. Su aplicación excede el ámbito local, como lo demuestra hoy en día la triste realidad de un continente europeo gobernado por Goldman Sachs. También permiten interpretar los acontecimientos centrales de nuestra historia reciente y los desafíos que se nos presentan.


