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10 sept 2010

Una acusación en la que coincidieron todos los sectores Por Irina Hauser

IMPULSARON EL JUICIO POLITICO AL JUEZ LUIS MIRETLa Comisión de Acusación del Consejo de la Magistratura votó por unanimidad la imputación al camarista mendocino por su “actitud colaboracionista con la comisión de delitos de lesa humanidad”. La semana próxima sería suspendido.
“No cabe duda de que la serie de hechos que se le imputan al juez (Luis Francisco) Miret evidenciarían una actitud colaboracionista con la comisión de delitos de lesa humanidad perpetrados por el Estado durante le período comprendido entre 1975 y 1977.”
Con este y otros argumentos, la Comisión de Disciplina y Acusación del Consejo de la Magistratura en pleno dejó al camarista mendocino a un paso del juicio político. Según el dictamen acusatorio aprobado ayer, que anunció Página/12, Miret tuvo “un papel absolutamente pasivo frente a la denuncia de torturas, violaciones y vejaciones” que recibía de los detenidos antes y durante el terrorismo de Estado, cuando era juez de primera instancia.

20 ago 2010

“Supe lo que era la picana” Por Alejandra Dandan

 LAURA SEOANE, SOBREVIVIENTE Y TESTIGO EN EL JUICIO POR LA ESMA
Seoane era la mujer de Víctor Basterra, secuestrado en la ESMA y responsable de haber copiado las fotos de los represores que lo obligaban a falsificar documentos. Testimonió frente a Ricardo Miguel Cavallo, el marino que la capturó en 1979.
Cuando la audiencia terminaba, ella pidió un momento más. Tal vez, dijo, “para muchos todas estas declaraciones se hayan naturalizado, pero para nosotros es de mucho dolor y de mucha angustia, es revolver cosas de treinta años que están siempre presentes, pero en este contexto seguimos sufriendo violencias”. Antes de irse, todavía en la silla, Laura Seoane nombró a Jorge Julio López, testigo desaparecido en 2006, y a Silvia Suppo, sobreviviente y asesinada este año en Santa Fe. “Por eso pedimos –agregó– la unificación de las causas.” En el fondo, algunos intentaron aplaudirla. El Tribunal Oral Federal Número 5 lo impidió.

Carla, la joven de la prodigiosa memoria Por Juan Carlos Martínez

UNA NIETA RECUPERADA DIO SU TESTIMONIO EN EL JUICIO POR AUTOMOTORES ORLETTI
Fue apropiada por Eduardo Ruffo y recuperó su identidad en 1985. Vive en España y volvió para denunciar al represor, quien abusaba de ella cuando era niña, y a otros miembros de la banda de Aníbal Gordon.
Uno de los testimonios más importantes en el juicio oral y público que se sigue a los responsables de los múltiples delitos de lesa humanidad cometidos en Automotores Orletti es el que ofreció el 12 de agosto Carla Artés Company, quien, junto con su madre, Graciela Rutila, permaneció en ese centro clandestino de detención hasta que el asesino y torturador Eduardo Ruffo se apropió de ella. “Debo suponer que la persona que me llevó debe ser la misma que asesinó a mi madre”, dijo Carla en una parte de su preciso relato, clavando su mirada en Ruffo, pero el cobarde inclinó su cabeza hacia el piso. “No tenía dudas de que no aguantaría mi mirada”, diría luego de prestar su testimonio.

12 ago 2010

Baltasar Garzón respaldó los juicios a los represores Alexis Oliva Prensared

El jurista presenció una audiencia del proceso a Videla y reivindicó el carácter ejemplar de los juicios a represores en la Argentina
El juez español Baltasar Garzón presenció la audiencia número 16 del juicio al ex dictador Jorge Rafael Videla y otros 30 imputados, en medio un clima de tensión que incluyó la agresión a un periodista de Radio Nacional Córdoba por parte de allegados a los acusados. En compañía del secretario de derechos humanos de la Nación, Eduardo Luis Duhalde, Garzón ingresó a las diez y veinte a la sala colmada de público y numerosos fotógrafos de medios locales y nacionales, entre los que también se contaba un corresponsal español.

11 ago 2010

Una mirada que los represores no aguantaron Por Nora Veiras

EL JUEZ ESPAñOL BALTASAR GARZON EN EL JUICIO CONTRA JORGE RAFAEL VIDELA Y OTROS TREINTA ACUSADOS
“Demostrarían un poco de dignidad escuchando los testimonios de quienes sufrieron”, dijo el juez luego de que los acusados se levantaran de la audiencia. Un coronel retirado, vinculado con Cecilia Pando, increpó al magistrado y a sus acompañantes y le pegó a un periodista.

Apenas aterrizó en Córdoba, el juez español Baltasar Garzón se abrió paso presuroso, enfocó su teléfono celular y fotografió el amanecer. Es un primer recuerdo de un día inolvidable. “La Pando no está por acá, ¿no?”, chanceó en la combi que lo llevó junto al secretario de Derechos Humanos, Eduardo Luis Duhalde, a la audiencia del juicio por la represión ilegal en la Unidad Penitenciaria 1. Treinta y un militares y policías, encabezados por Jorge Rafael Videla y Luciano Benjamín Menéndez, acusados de torturas y asesinatos, no soportaron la mirada: apenas el presidente del tribunal, Jaime Díaz Gavier, les anunció su derecho a ausentarse, se retiraron en bloque. Fue un gesto inédito, premeditado. “Cargan malas vibraciones cuando desde la legalidad se los investiga, se pueden ir porque están legalmente representados. Demostrarían un poco de dignidad escuchando los testimonios de quienes sufrieron”, repitió Garzón al salir en el primer cuarto intermedio. Apenas lo vio, un pequeño grupo empezó a gritar “terroristas”. No estaba Cecilia Pando, pero sí su espíritu.
Con una bandera argentina como estola, Liliana Raffo, viuda de Horacio Fernández Cutiellos, quien murió durante el ataque al Regimiento de La Tablada en 1989, le empezó a gritar a Emilia Dambra, madre de Plaza de Mayo con tres hijos desaparecidos en La Perla y Campo de la Rivera.
–¡Vos sabés dónde están nuestros hijos! –la increpó Emilia mientras el eco de “terroristas” y “Garzón, ¿qué decís de la ETA?” intentaba tapar el clamor. En el medio, el coronel retirado Alberto Aprea, quien oficia de vocero de Menéndez, le pegó a un cronista al ver que una cámara lo enfocaba. Aprea integra la Unión de Promociones junto al general retirado Miguel Angel Giuliano y es uno de los sustentos del grupo de Pando. De inmediato, un grupo de Hijos rodeó a las Madres y el clásico “Como a los nazis les va a pasar/ a donde vayan los iremos a buscar” cerró el episodio que había hecho las delicias de la tele.

Congoja

En el recinto, Fernando Cuesta Garzón, defensor de Menéndez, había anticipado lo que preparaba la claque. “Quiero aclarar que no tengo parentesco con la persona aquí presente que lleva mi mismo apellido”, dijo. De inmediato, la hilera de represores decrépitos se retiró. Poco después, el abogado de las víctimas Claudio Orosz hizo un reconocimiento a “una visita que engalana la audiencia y que queda claro que no es pariente de Cuesta Garzón”. Un aplauso coronó la ironía y el presidente del tribunal llamó al orden.
El minucioso testimonio del abogado Enrique Mario Asbert, preso entre agosto del ’75 y septiembre del ’82, estremeció a la audiencia. El silencio fue ganando la sala y las lágrimas contenidas aparecieron en los rostros. El ahora diputado provincial por la Concertación Plural contó cómo lo habían detenido luego de decidir acompañar a Hugo Vaca Narvaja en la búsqueda del cuerpo de Horacio Ciriani, quien había sido asesinado en la D2. “El padre se puso un guardapolvo de médico y se metió en la morgue para reconocer el cadáver de su hijo. Frente a tamaña muestra de dignidad asumimos la defensa”, dijo Asbert y aseguró que cuando lograron que les entregaran el cuerpo, el padre hizo abrir el cajón y contrató a un fotógrafo para registrar las vejaciones. “Esas fotos están”, aseguró.
Empezaron a buscar a Vaca Narvaja, cuya familia empezaba a ser diezmada por la represión. Fue Asbert a una cita que resultó ser una “ratonera” y se convirtió en preso durante siete años. Lo torturaron en la D2 y dejó constancia cuando lo trasladaron a la UP1 ante el juez federal Adolfo Zamboni Ledesma.
–¿Pudo identificar a los torturadores? –le preguntó Díaz Gavier.
–No, porque tenía capucha y estaba esposado a la espalda. No permitían tomar agua. Recuerdo algunas frases, como la de una mujer, que me conmovió: “Este no coge más”, dijo. Se refería al estado de mis genitales. Lamentablemente no podría identificarla.
Asbert contó cómo después del golpe del 24 de marzo del ’76 el hostigamiento se transformó en suplicio. Las golpizas eran permanentes. Igualaban a todos, no había jerarquía de militancia al momento de humillar, la idea era quebrarlos, vulnerarlos.
“A Pablo Balustra lo golpearon en la cabeza el 29 de abril del ’76. Todavía escucho el chasquido en la cabeza de Pablo cuando lo golpearon y la forma en la que cae, desmadrado, desarticulado... Cae como un muñeco, queda tirado a dos metros de la celda, en el pasillo, y su mano derecha moviéndose... Todavía guardo la imagen de esos movimientos. Estuvo dos días tirado en una cama. Hablaba con la parte izquierda de su boca. A los dos días Pablito fue llevado a la enfermería.” Asbert se encontraría con él semanas después en una cama de la misma sala de auxilios.
En esos días fue detenido también Vaca Narvaja. Lo llevaron a torturar al Campo de la Rivera. “Con él tenían una saña particular. Le dijeron que regresaba porque se había cubierto la cuota de delincuentes subversivos muertos ese día, pero que no tenga duda de que iba a ser sacado y fusilado por el Ejército. Le hicieron saber: ‘El Ejército te va a matar’”, contó Asbert. Y cumplieron.
A mediados de mayo, los carceleros, entre los que se mezclaban militares, policías y gendarmes, les hicieron saber que habían fusilado a Miguel Angel Moze. “Quienes sobreviviéramos daríamos testimonio de las vejaciones”, dijo ese hombre macizo, implacable y su voz no pudo mantener el ritmo: “Hoy finalmente vengo a dar cumplimiento a ese compromiso”. Se sobrepuso a la congoja y siguió. La sala se estremeció en silencio.
Asbert desgranó la organización y la paciencia con la que perfeccionaron la forma de comunicarse y pasar información. El asesinato de Raúl Augusto Bauduco, quien golpeado hasta la extenuación no pudo pararse y fue fusilado. El estaqueamiento de René Mucarsa hasta que muere, el homicidio de la hermana de “El Pájaro” Rosetti se fueron hilando en el testimonio de Asbert. Los años transcurridos no habían borrado la vivencia del horror y menos la necesidad de justicia.

Futuro

El cuarto intermedio actuó de bálsamo. “Es difícil calificar la intensidad de esta audiencia. Estar por primera vez en un tribunal de Argentina y asistir a un juicio a represores de la envergadura de Luciano Benjamín Menéndez o Videla ya de por sí es importante, pero más importante aún es sentir la vibración de las víctimas, como el testimonio (de Asbert) que nos ha llevado al túnel del horror que vemos hoy con toda intensidad. Y los estamos viendo juzgar con todas las garantías de que ellos privaron a testigos y víctimas. Es una experiencia intensa como jurista, como persona y como juez que investigó estos hechos desde el ’96 hasta la actualidad”, dijo Garzón después de acomodar micrófonos, grabadores y someterse al asedio de un enjambre de camarógrafos ansiosos por disputar cada plano.
–¿Qué significan para Argentina estos juicios? –le preguntó un cronista.
–Significa todo, la dignidad de este país en particular. Estos juicios demuestran que la sociedad no se rompe, sino que se vertebra mucho mejor. Es el resarcimiento de las víctimas que por años de vigencia de las leyes de impunidad no vieron garantizado ese derecho. En esas circunstancias actuamos como instancia de la justicia universal, procurando la acción de la Justicia. Nosotros hicimos nuestro trabajo de acuerdo con la ley.
A su lado, la fiscal Dolores Delgado García, quien llevó adelante la acusación contra el marino argentino Adolfo Scilingo, asentía. El presidente del tribunal, Díaz Gavier, esperaba que la cohorte estelar de Garzón permitiera volver a la rutina de las audiencias, que se extenderán hasta diciembre para escuchar a 136 testigos. “La presencia de un hombre de trascendencia mundial, que logró la detención de Augusto Pinochet, implica una comprensión de la sociedad jurídica internacional al esfuerzo que está haciendo Argentina, al respeto del debido proceso. El proceso revela la crueldad que vivió la Argentina, que necesita superar realizando estos juicios”, concluyó Díaz Gavier.
http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-151135-2010-08-11.html

3 ago 2010

Pacificación es igual a impunidad Por Eduardo Luis Duhalde, secretario de DD.HH. de la Nación



Son 656 los procesados por delitos de lesa humanidad y ya hay 114 condenas. Ocho juicios se encuentran en trámite con 90 imputados.
El juzgamiento de los autores de los crímenes de lesa humanidad cometidos durante la dictadura terrorista no nace –como sostienen los epígonos del terrorismo de Estado– de un deseo de odio y venganza ni, como dicen sus aliados encubiertos, de una política que sólo mira el pasado en lugar de asentarse en el presente y el futuro. Estas deliberadas falacias tratan de encubrir sus reclamos de impunidad para los autores de aquellos aberrantes delitos. No es casual que una pseudo propuesta de pacificación nacional, sea levantada por una parte del arco de partidos opositores y cuente con el beneplácito de la jerarquía eclesiástica: se trata al mismo tiempo de beneficiar a los criminales que se está enjuiciando, y de una autoamnistía para buena cantidad de aquellos que la impulsan, que fueron cómplices activos y pasivos del gran genocidio.

1 ago 2010

Impulso al juicio por Angelelli

EL EX CURA ARTURO PINTO, ACOMPAñANTE DEL OBISPO, SE PRESENTO COMO QUERELLANTE
El testigo central de la muerte del obispo de La Rioja, quien viajaba con él en la camioneta, se sumó a la causa. La investigación, interrumpida por la ley de obediencia debida, fue reabierta, pero hasta ahora no tiene imputados.
A menos de una semana del 34o aniversario del asesinato del obispo Enrique Angelelli, que congregará desde el miércoles en La Rioja a la presidenta Cristina Fernández de Kirchner y a referentes de derechos humanos de todo el país, el testigo central de los hechos se acaba de presentar como querellante particular para impulsar la causa, que aún no tiene un solo imputado. Se trata del ex sacerdote Arturo Pinto, acompañante del obispo de La Rioja en la camioneta que según la dictadura se accidentó por una mala maniobra y según Pinto volcó tras una persecución y encerrona, justo mientras sus ocupantes investigaban los primeros crímenes del terrorismo de Estado en la provincia.

22 jul 2010

La Iglesia chilena pide indultar a los represores

Hay 600 militares procesados 
La Iglesia de Chile, que en la dictadura militar albergó y promovió a las organizaciones de Derechos Humanos, pidió al presidente Sebastián Piñera indultar a militares que violaron derechos e institucionalidad en ese país. La posibilidad de un indulto encontró fuerte resistencia en amplios sectores, incluso antes de saberse que incluiría a los represores del régimen.
La solicitud se concretó durante un encuentro entre Piñera y el cardenal arzobispo de Santiago, Francisco Javier Errázuriz, y el presidente de la Conferencia Episcopal, Alejandro Goic.
Goic, que no aceptó preguntas, leyó una declaración que señala que, “en materia de crímenes de lesa humanidad, creemos que se pueden dar pasos de clemencia actuando en el marco del Estado de Derecho, del ordenamiento constitucional y de los tratados internacionales vigentes”.

6 jul 2010

“Mis subordinados cumplieron mis órdenes” Por Nora Veiras

JORGE RAFAEL VIDELA HABLO POR PRIMERA VEZ ANTE UN TRIBUNAL DE LA DEMOCRACIA EN EL JUICIO DE LA UP1 DE CORDOBA
Sentado junto a Luciano Benjamín Menéndez y los otros veintinueve procesados por el asesinato de 31 presos políticos de la UP1 de Córdoba, Videla reivindicó el fuero militar, se escudó en los decretos de Isabel Perón y anticipó que no va a declarar.

21 jun 2010

JUSTICIA EN ACCION Por Alejandra Dandan


A los ocho juicios orales contra los represores que están ahora en desarrollo, en los próximos dos meses se sumarán cinco más en Capital, Córdoba, Mendoza y Santa Fe. Entre otros, serán juzgados Videla, Bignone, Nicolaides, Menéndez y Díaz Bessone. El mapa completo de los juicios

19 jun 2010

El silencio cómplice Investigación Por Carlos Romero y Jorge Repiso: Editorial Perfil, Clarín, La Nación y el caso Graiver

Cómo callaron el secuestro y la tortura de los dueños de Papel Prensa. El anticipo del libro y las tapas que la editorial de los Fontevecchia le dio al represor Camps. 
En las últimas semanas, varios artículos periodísticos aportaron valiosas revelaciones de la historia silenciada de Papel Prensa en dictadura. Estas propias líneas se suman a la misma búsqueda. Bienvenido sea lo que hoy pueda escribirse sobre esa trama de torturas, negociados y complicidades. Ayuda a compensar todo lo que se acalló, todo lo que se tapó, cuando la Junta Militar y sus socios civiles de la prensa local coordinaban fuerzas para quedarse con el estratégico monopolio del papel.

18 jun 2010

Documentos secretos de la inteligencia del terror Por Ramiro Rearte Desde Tucumán

TODOS LOS PAPELES DE LA REPRESION ILEGAL ENTREGADOS

Memos en los que se detallan seguimientos a militantes, nóminas de los agentes de inteligencia que formaron parte de la represión ilegal, listas de personas (“delincuentes subversivos”) que eran buscadas para ser secuestradas. Los cadáveres identificados entre 1975 y 1978.

“Convivíamos con la tortura y el terror”

EL TESTIMONIO DE MERCEDES CARAZZO Y PILAR CALVEIRO EN EL JUICIO A LOS REPRESORES DE LA ESMA
Por Diego Martínez
“Acá nos mojamos todos”, contaba el capitán Jorge Acosta para graficar la rotación de oficiales y suboficiales de la Armada por los grupos de tareas. La frase la recordó Mercedes Carazzo, sobreviviente de la ESMA, mientras camaradas del Tigre tomaban apuntes y se miraban de reojo en la bandeja superior de la sala.

17 jun 2010

Una cita para Legrand Por Diego Martínez

PIDEN QUE LA CONDUCTORA DECLARE POR DESAPARECIDOS
Rosa María Juana Martínez Suárez, más conocida por su seudónimo “Mirtha Legrand”, podría ser citada por la Justicia para explayarse sobre sus gestiones ante altos jefes militares de la última dictadura, que confesó el martes durante su tradicional almuerzo en cámara. La animadora de 83 años contó que en marzo de 1977, luego del secuestro de su sobrina María Fernanda Martínez Suárez y de su compañero Julio Enzo Panebianco, le pidió ayuda a un oficial naval que no identificó y al ministro del Interior de Videla, general Albano Harguindeguy.

Registros del terror de la policía tucumana Por Ramiro Rearte Desde Tucumán

UNA LISTA CON LOS NOMBRES DE 293 PERSONAS SECUESTRADAS POR LA ULTIMA DICTADURA MILITAR
La nómina que un testigo que estuvo secuestrado y luego trabajó para la policía entregó a la Justicia tucumana documenta 293 casos de secuestros. En 195 personas figura la observación “DF”, que significa Disposición Final, es decir que fueron asesinados. También aportó fotocopias de 28 fotografías, una nómina de “Operativos aprobados pendientes de ejecución” y otra de “DS (delincuentes subversivos) que actualmente se encuentran en la clandestinidad cuya captura se hace necesaria”. Aparece la firma de uno de los represores acusados en la causa, Roberto Heriberto Albornoz.

5 jun 2010

El asesinato de Walsh

La última compañera del escritor y periodista Rodolfo Walsh dijo que “no estaba dispuesto a caer en manos de gente que usaba métodos feroces”. Testimonió un delegado de Francia que habló con Massera.
El 25 de marzo de 1977, después de distribuir en buzones varias copias de la Carta Abierta de un Escritor a la Junta Militar, Rodolfo Walsh tenía clara la decisión de “no entregarse con vida”. El periodista, que junto a un grupo de militantes había creado la Agencia Nacional Clandestina (Ancla), desde donde denunciaban en plena dictadura los métodos de interrogatorio aplicados por el terrorismo de Estado, tenía la certeza de que en caso de ser secuestrado sería sometido a sesiones de tortura “sin límites de tiempo”.

4 jun 2010

Los crímenes en la base del Plan Cóndor Por Nicolás Lantos

EMPEZO AYER EL JUICIO A CINCO REPRESORES ACUSADOS POR DELITOS DE LESA HUMANIDAD EN AUTOMOTORES ORLETTI
El general retirado Eduardo Cabanillas, el coronel retirado Rubén Visuara y los ex agentes de la SIDE Raúl Guglielminetti, Eduardo Ruffo y Honorio Martínez Ruiz están acusados de imposición de tormentos y homicidios en 65 casos.

30 may 2010

Si algo no existe es el olvido Por Horacio Verbitsky

VIDELA, BIGNONE Y RIVEROS PIDEN AMNISTIA A TRAVES DE LA IGLESIA
A través de la jerarquía católica Videla, Bignone, Riveros y un centenar de sus camaradas pidieron una amnistía el 25 de mayo. Mientras la Iglesia no asuma la responsabilidad de su gestión, el gobierno dejará el pedido sin respuesta. La masividad de los festejos del Bicentenario frustró esa Operación Amnistía y mostró una sociedad unida y alegre, sin espacio para estas vueltas al pasado. Hasta los jefes de Estado Mayor bailaron con la murga que cantaba “Militares Nunca Más”.

24 may 2010

“EL AVIONCITO VOLVIA VACIO” Por Diego Martínez

Dos ex conscriptos durante la dictadura testimoniaron sobre los vuelos de la muerte que se realizaban desde el campo clandestino La Cueva, en Mar del Plata. “Una vez bajaron mucha gente de un colectivo –relataron–, daban pasos cortitos, no podían caminar bien cuando los subieron”. Declararon que los vuelos se hacían con un avión Albatros de la Armada. Algunas personas subían vivas y maniatadas. Otras ya muertas y embolsadas.