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7 nov 2010

Néstor, el almacenero* *Por Ariadna Somoza Zanuy- Socióloga del GEENaP

Muchas palabras se han dicho y escrito en los últimos dolorosos días acerca del legado de Néstor Kirchner. Algunas enfatizando en su rol de conductor del proceso, otras sobre sus ideas, y otras sobre el modelo económico que él parió.
En estas últimas se hizo hincapié en las medidas concretas que conforman el conglomerado de políticas macroeconómicas de su gestión y de la actual gestión de Cristina. Sin embargo, es importante también resaltar la importancia de lo que Néstor nos enseñó en materia de filosofía económica. Hay un antes y después del kirchnerismo para la teoría económica argentina, vivimos un cambio de paradigma. Algunas de las creencias dogmaticas neoliberales se han venido abajo por la realidad misma, y muy difícilmente puedan volver a renacer.

5 oct 2010

Mercado de trabajo y modelos económicos: ayer y hoy Por Lucas Pucci

La evolución de la relación salarial en la Argentina está estrechamente vinculada con los modelos y régimen de acumulación implementados a lo largo de la historia, los cuales han influido notablemente en la conformación y articulación del mercado laboral en nuestro país en paralelo y producto también de los sectores productivos desarrollados.
Es a partir de la dictadura militar que el mercado de trabajo en la Argentina inicia un primer proceso de desestructuración que va a llegar a su apogeo en la década del ’90. Durante este período, de tipo aperturista con estancamiento económico, se fue gestando una reducción de los salarios reales y una paulatina caída del empleo formal, estableciendo de esta forma en el sector informal un ámbito de refugio y supervivencia ante el inicio del proceso desindustrializador. Es imperante resaltar que dicha desestructuración del mercado de trabajo se realiza en paralelo con el retroceso del estado de bienestar que supo articularse durante el período de sustitución de importaciones, especialmente durante el período peronista.

27 sept 2010

Rasgos de un modelo económico nacional y popular Por Juan Santiago Fraschina


Juan Santiago Fraschina
Una de las primeras características, y tal vez una de las más importantes, que debe presentar un modelo nacional y popular es un proceso de industrialización. En efecto, la industria presenta dos ventajas sobre el sector primario. Por un lado, genera valor agregado y por lo tanto trabajo. En este sentido, no hay proyecto de inclusión social sin una expansión del sector manufacturero nacional.
Incluso, la pequeña y mediana industria es más mano de obra intensiva que el gran capital. La gran empresa, si desea aumentar la producción, es muy probable que recurra a la incorporación de capital debido a que o tiene los recursos necesarios para adquirirlo o bien posee el acceso al financiamiento necesario para hacerlo.
En contraposición, la pequeña y mediana empresa, al no disponer de recursos suficiente ni acceso a financiamiento barato, recurre al aumento de su planta laboral a la hora de aumentar su nivel de producción. Por lo tanto, el proceso de reindustrialización basado en el aumento de la pequeña y mediana empresa permite reducir la tasa de desocupación y de esta manera disminuyen la pobreza, la indigencia y la exclusión social.

13 sept 2010

La participación de los trabajadores en las ganancias Por Ariadna Somoza Zanuy

En la última semana se inició un debate que para los grandes medios de comunicación pasó algo inadvertido y, sin embargo, es de gran envergadura para la vida nacional, principalmente para la vida de los trabajadores y la construcción de un proyecto nacional y popular.
El diputado de la CGT Héctor Recalde, uno de los pocos representantes que tienen los trabajadores en el órgano legislativo, anunció la elaboración y presentación de un proyecto de ley que reglamente lo establecido en la Constitución Nacional respecto de la participación de los trabajadores en las ganancias de las empresas. Esto generó una serie de entredichos entre él y Julio Piumato, secretario de Derechos Humanos de la CGT por un lado, con el titular de la UIA, Héctor Méndez, y el titular de la FIAT Argentina, Cristiano Rattazzi, por el otro. Sin embargo, algo que pasó más inadvertido aun, es el posicionamiento político acerca del tema que realizó el Gobierno nacional a partir de los dichos de la viceministra de trabajo, Noemí Rial, en una entrevista publicada en Tiempo Argentino el domingo pasado.

6 ago 2010

Modelos económicos y resultados Por Juan Santiago Fraschina


Juan Santiago Fraschina
Generalmente los economistas neoliberales que prevalecieron durante la década del ’90 asociaban el éxito o no de un modelo económico al crecimiento del producto bruto interno (PBI). En este sentido, cualquier modelo que generara expansión del producto podría ser catalogado como exitoso.
Con esta visión, entonces, el modelo de convertibilidad puede ser calificado como exitoso gracias a que en él se había producido una expansión del PBI. Lo mismo sucede con el modelo agroexportador (1880-1930) que se tradujo en una fuerte expansión del producto.
Sin embargo, en la actualidad es claro que el crecimiento económico puede estar asociado a la mayor exclusión social. En otras palabras, el aumento del PBI puede producirse al mismo tiempo que se incrementan la desocupación, la subocupación, la pobreza, la indigencia y la concentración del ingreso como sucedió tanto en el modelo agroexportador como en el régimen convertible.

30 jul 2010

De trabajadores, asignaciones y distribuciones Por Ariadna Somoza Zanuy

Los niveles de desocupación que se han registrado en nuestro país destruyeron cualquier teoría económica o política al respecto: desde los neoclásicos a quienes les empezaba a parecer demasiado extraño que tantos trabajadores no quieran trabajar y, por ende, que el sistema no sea tan equilibrado como pensaban, hasta los planteos de la izquierda ortodoxa, que consideraron a esa masa de desocupados como un lumpen-proletariado, quitándole así su esencia de clase, de clase trabajadora, olvidando por completo el concepto de ejército industrial de reserva.
Ambas concepciones generan un mismo resultado: los desocupados no son más trabajadores. La cantidad de trabajadores son menos. Más debilidad, menos poder. Ya sea porque deciden no trabajar al salario que se les ofrece, sea porque en realidad son lúmpenes sin conciencia de clase. Cabe aclarar que esta última concepción fue ampliamente sostenida por los partidos de izquierda, los que hoy basan su construcción en el piqueterismo duro. Sin embargo, ambas concepciones ocultan lo fundamental del porqué esta masa de desocupados garantizaron una cada vez menor participación de los asalariados en el producto de nuestro país. Éstas son las implicancias económicas y políticas de niveles de desocupación del 12% como los registrados a principios de 2003.

25 jun 2010

Profundización del modelo y Constitución Nacional Por Ariadna Somoza Zanuy y Rodolfo Tailhade

Uno de los desafíos del Bicentenario es, sin dudas, el de abordar desde una reflexión profunda distintos procesos de nuestra historia. Desde esta perspectiva entendemos indispensable, a la hora de repensar el futuro derrotero de la Nación Argentina, el rescate de la Constitución Nacional sancionada en 1949, durante el gobierno justicialista de Juan Domingo Perón. Un acontecimiento político mutilado por la historia oficial, censurado en todos los ámbitos de la vida pública, desterrado de las universidades, considerado una “extravagancia jurídica” por los eternos custodios del derecho liberal.

23 jun 2010

Dos modelos distintos, dos resultados diferentes Por Juan Santiago Fraschina


Juan Santiago Fraschina
El modelo de convertibilidad iniciado en 1991 implicó la instauración de un diseño macroeconómico que generó que la mayor parte del excedente argentino se valorizará en forma financiera. En este sentido, el régimen convertible se tradujo en una preeminencia de la actividad especulativa por sobre la productiva, lo cual provocó un proceso de desindustrialización de la economía argentina con el consiguiente aumento de la desocupación, la pobreza y la concentración del ingreso.
Durante este modelo de valorización financiera se experimentó un inusitado crecimiento de la deuda externa. Como resultado de todo esto, la Argentina inició el siglo presente con el “estallido” de la convertibilidad unido a una profunda crisis económica y social y con la declaración del default.

11 jun 2010

Cómo abordar el tema de la inflación Por Santiago Fraschina


Juan Santiago Fraschina
Para debatir el tema de la inflación es necesario primero contextualizarlo. En este sentido, a partir del 2003 se inició un proceso de reindustrialización de la economía argentina a partir de la conformación de un nuevo diseño macroeconómico que permitió que el sector manufacturero vuelva a ser rentable. En efecto: la conjunción de un tipo de cambio competitivo, la política de subsidios que permite la reducción de los costos de los empresarios junto al fortalecimiento del mercado interno (en el cual vende la mayor parte de las mercancías el sector industrial argentino) junto a un conjunto importante de políticas sectoriales permitieron la reconstrucción del aparato industrial nacional.

28 may 2010

Un análisis desde la economía política del modelo económico kirchnerista Por Santiago Fraschina

La diferencia entre un análisis de economía política y uno neoclásico no es su conclusión sobre las recomendaciones de política económica, sino más bien la inclusión de los factores políticos e históricos. En efecto, la confianza en el liberalismo económico no es exclusivo de los autores neoclásicos.
Por ejemplo, tanto Adam Smith como David Ricardo propugnaban por la idea general de que el Estado debía ser lo más reducido posible, al igual que los neoclásicos. Sin embargo, el tipo de análisis realizado por Smith y Ricardo es totalmente diferente del análisis de los economistas marginalistas. Mientras que un análisis de economía política incluye las variables históricas y políticas, los análisis neoclásicos hacen abstracción en sus interpretaciones económicas de dichas variables.

27 may 2010

Dar la batalla de las ideas Por Ariadna Somoza Zanuy

El Bicentenario de nuestra joven patria bien merece no sólo que analicemos nuestra dependencia económica en términos estructurales, sino también en términos superestructurales. Qué mejor forma que recordar nuestro primer grito rebelde ante el imperio español que reflexionar en torno de nuestra dependencia de esquemas de pensamientos foráneos.

22 may 2010

Discutiendo la soberanía económica Por Ariadna Somoza Zanuy

Discutir la soberanía económica es algo que pareciera estar olvidado bajo el manto de la ajena dicotomía entre ortodoxos y heterodoxos, dicotomía que deja en el olvido a nuestra tradición nacional y popular de la economía, aquella que tanto construyeron Jauretche, Scalabrini Ortiz y otros tantos pensadores nacionales que supimos conseguir.
Tanto la ortodoxia como la heterodoxia son corrientes liberales que han nacido en el Primer Mundo para dar respuesta a las dinámicas y problemáticas de ese mundo.

15 may 2010

La oposición... Por Juan Santiago Fraschina

El miércoles 3 de marzo se observó en el Senado la articulación de distintos grupos opositores al Gobierno nacional para repartirse los lugares en las diferentes comisiones y dejar de esta manera en minoría absoluta al oficialismo. La oposición aglutinada muestra la imagen de un rejuntado político cuyo objetivo central es obstaculizar las medidas tomadas por el gobierno de Cristina Fernández.
Ese día se vio votando en sintonía a Carlos Menem, el radicalismo, Adolfo Rodríguez Saá y al duhaldismo. Pero si bien esa votación conjunta constituye un armado sin coherencia política, lo cual se verá claramente el año que viene durante las elecciones presidenciales, presenta al mismo tiempo una fuerte coherencia económica. En efecto, la historia económica argentina reciente da sentido al aglutinamiento actual de la oposición.

1 may 2010

El nuevo canje de la deuda Por Juan Santiago Fraschina


Juan Santiago Fraschina
A partir de la dictadura militar de 1976 y con las políticas económicas neoliberales impuestas por Martínez de Hoz, la Argentina comenzó un fuerte proceso de endeudamiento externo que se profundizó con los sucesivos gobiernos democráticos, tanto en la década del ’80 como en los años ’90. En efecto, la deuda externa se incrementó de u$s8.600 a u$s140.000 millones entre 1976 y 2001.

El proceso de reindustrialización Por Juan Santiago Fraschina


Juan Santiago Fraschina
Cuando se analiza la lógica y características de un modelo económico para entender su composición estructural es fundamental comprender hacia dónde se dirige el excedente económico generado en esa economía.
Por ejemplo, los fisiócratas, que fueron una escuela económica francesa que existió desde mediados del siglo XVII hasta fines del siglo XVIII, introdujeron el concepto de producto neto, que era la diferencia entre el valor de la producción final y el valor de la inversión inicial. Es decir, elproducto neto es el concepto de excedente generado por una economía.

19 mar 2010

Sobran los dólares Por Juan Santiago Fraschina * Economista del Grupo de Estudio de Economía Nacional y Popular (GEENaP); www.geenap.com.ar

La escasez de dólares fue una de las características centrales de la economía argentina, siendo su contraparte que el sector externo históricamente fue uno de los causantes principales de crisis recurrentes para la economía nacional. En otras palabras, la Argentina se caracterizó por constantes estrangulamientos externos debido a la falta de dólares que condujeron a una inestabilidad sistémica de la economía argentina.
La industrialización por sustitución de importaciones: en el modelo de industrialización por sustitución de importaciones iniciado a partir de la crisis de 1929 los “cuellos de botellas” en el sector externo se debían fundamentalmente a la necesidad creciente por parte del sector manufacturero de la importación de máquinas e insumos industriales, conduciendo a la economía argentina en forma permanente a déficits comerciales insostenibles.

13 mar 2010

La antipolítica, el mito neoliberal Por Exequiel Cunibertti In­te­gran­te del Gru­po de Es­tu­dio de Eco­no­mía Na­cio­nal y Po­pu­lar (GEE­NaP

A par­tir del nue­vo mi­le­nio, exis­te un nue­vo pa­ra­dig­ma, tan­to a ni­vel na­cio­nal co­mo in­ter­na­cio­nal: “la an­ti­po­lí­ti­ca”, es de­cir, el re­cha­zo de la so­cie­dad ha­cia la po­lí­ti­ca, la no par­ti­ci­pa­ción, y la fal­ta de in­vo­lu­cra­mien­to e in­te­rés res­pec­to de la ca­pa­ci­dad mo­di­fi­ca­do­ra de rea­li­da­des que se cons­tru­yen a tra­vés del ejer­ci­cio de la po­lí­ti­ca.
A ni­vel na­cio­nal, el ejem­plo más cla­ro fue el avan­ce del vo­to en blan­co en las elec­cio­nes le­gis­la­ti­vas del año 2001. Es­to pro­pi­ció, por un la­do, la vic­to­ria de la an­ti­po­lí­ti­ca o vo­to bron­ca, y por otro la­do, la an­ti­ci­pa­da sa­li­da del go­bier­no de Fer­nan­do de la Rúa en el es­ca­lo­frian­te di­ciem­bre de 2001 del “Que se va­yan to­dos”.

7 mar 2010

La importancia de la inversión pública Por Juan Santiago Fraschina * Eco­no­mis­ta del Gru­po de Es­tu­dio de Eco­no­mía Na­cio­nal y Po­pu­lar (GEE­NaP)


 Pa­ra los eco­no­mis­tas or­to­do­xos el gas­to pú­bli­co en ge­ne­ral y la in­ver­sión pú­bli­ca en par­ti­cu­lar son con­si­de­ra­dos co­mo con­tra­pro­du­cen­tes pa­ra la evo­lu­ción de la eco­no­mía. Se­gún es­tos eco­no­mis­tas, el au­men­to de las ero­ga­cio­nes rea­li­za­das por el Es­ta­do na­cio­nal de­sa­lien­tan la ex­pan­sión del pro­duc­to y la in­ver­sión pri­va­da trans­for­mán­do­se en un fre­no pa­ra el de­sa­rro­llo eco­nó­mi­co y so­cial.
Con res­pec­to a la in­ver­sión pú­bli­ca, se­gún los eco­no­mis­tas neo­li­be­ra­les, ge­ne­ra un des­pla­za­mien­to de la in­ver­sión pri­va­da bá­si­ca­men­te por dos vías:
- Si se fi­nan­cia por me­dio del en­deu­da­mien­to pro­vo­ca­rá un in­cre­men­to de la ta­sa de in­te­rés, lo cual se tra­du­ce en una re­duc­ción de la in­ver­sión del sec­tor pri­va­do co­mo re­sul­ta­do del en­ca­re­ci­mien­to del cré­di­to.

24 ene 2010

Nadie defiende lo que no conoce Por Juan Santiago Fraschina *

Existe la creencia generalizada de que la función principal y casi excluyente de los economistas heterodoxos es oponerse a la visión neoliberal y que, por lo tanto, propugnar por un Estado intervencionista, por la integración latinoamericana, el proteccionismo, el aumento de salario para los trabajadores y el fortalecimiento del mercado interno debe ser la misión principal de dichos economistas.

En este sentido, los economistas heterodoxos están convencidos de que lo peor del “vendaval” neoliberal fueron sus políticas económicas y sus nefastas consecuencias económicas y sociales.
Las políticas aplicadas a partir de mediados de la década del setenta y profundizadas en los distintos gobiernos democráticos posteriores hasta el 2003 se caracterizaron por la apertura comercial, la desregulación de los mercados, el programa de privatizaciones y la flexibilización laboral. Las consecuencias del modelo rentístico-financiero-neoliberal son bien conocidas: fuerte proceso de desindustrialización, primarización de la economía argentina, crecimiento de la deuda externa y la fuga de capitales, vulnerabilidad económica frente al sistema financiero internacional, la concentración económica como resultado del quiebre y desaparición de una gran cantidad de pequeñas y medianas empresas y el aumento de la exclusión social a partir del incremento de la desocupación, la subocupación, el trabajo no registrado, la pobreza y la indigencia y la desigualdad social.

28 nov 2009

El estructuralismo latinoamericano clásico Por Juan Santiago Fraschina


El estructuralismo latinoamericano clásico, que se consolidó en las décadas del ’50 y del ’60 a partir de las discusiones mantenidas con la ortodoxia económica representada por el Fondo Monetario Internacional, estuvo fuertemente asociado a la creación de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) en 1948 por las Naciones Unidas. En efecto: uno de los estructuralistas latinoamericanos más reconocidos fue el primer director de la CEPAL: Raúl Prebisch. Por lo tanto, las tesis estructuralistas estuvieron esencialmente asociadas a los escritos de la CEPAL. La visión estructuralista comienza criticando a la corriente convencional sobre el papel del comercio internacional. Según la teoría neoclásica, basada en la idea de ventajas comparativas de David Ricardo, el libre comercio conduciría a reducir la desigualdad entre los países desarrollados y los subdesarrollados. Sin embargo, para la corriente estructuralista la libertad de comercio condujo, en contraposición a lo pensado por la visión ortodoxa, a la consolidación de la división internacional del trabajo, fundada sobre la explotación de ventajas comparativas estáticas, condenando a la región latinoamericana a una especialización empobreciente basada en la exportación de bienes primarios a los países desarrollados.