Muchas palabras se han dicho y escrito en los últimos dolorosos días acerca del legado de Néstor Kirchner. Algunas enfatizando en su rol de conductor del proceso, otras sobre sus ideas, y otras sobre el modelo económico que él parió.
En estas últimas se hizo hincapié en las medidas concretas que conforman el conglomerado de políticas macroeconómicas de su gestión y de la actual gestión de Cristina. Sin embargo, es importante también resaltar la importancia de lo que Néstor nos enseñó en materia de filosofía económica. Hay un antes y después del kirchnerismo para la teoría económica argentina, vivimos un cambio de paradigma. Algunas de las creencias dogmaticas neoliberales se han venido abajo por la realidad misma, y muy difícilmente puedan volver a renacer.
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7 nov 2010
5 oct 2010
Mercado de trabajo y modelos económicos: ayer y hoy Por Lucas Pucci
La evolución de la relación salarial en la Argentina está estrechamente vinculada con los modelos y régimen de acumulación implementados a lo largo de la historia, los cuales han influido notablemente en la conformación y articulación del mercado laboral en nuestro país en paralelo y producto también de los sectores productivos desarrollados.
Es a partir de la dictadura militar que el mercado de trabajo en la Argentina inicia un primer proceso de desestructuración que va a llegar a su apogeo en la década del ’90. Durante este período, de tipo aperturista con estancamiento económico, se fue gestando una reducción de los salarios reales y una paulatina caída del empleo formal, estableciendo de esta forma en el sector informal un ámbito de refugio y supervivencia ante el inicio del proceso desindustrializador. Es imperante resaltar que dicha desestructuración del mercado de trabajo se realiza en paralelo con el retroceso del estado de bienestar que supo articularse durante el período de sustitución de importaciones, especialmente durante el período peronista.
Es a partir de la dictadura militar que el mercado de trabajo en la Argentina inicia un primer proceso de desestructuración que va a llegar a su apogeo en la década del ’90. Durante este período, de tipo aperturista con estancamiento económico, se fue gestando una reducción de los salarios reales y una paulatina caída del empleo formal, estableciendo de esta forma en el sector informal un ámbito de refugio y supervivencia ante el inicio del proceso desindustrializador. Es imperante resaltar que dicha desestructuración del mercado de trabajo se realiza en paralelo con el retroceso del estado de bienestar que supo articularse durante el período de sustitución de importaciones, especialmente durante el período peronista.
27 sept 2010
Rasgos de un modelo económico nacional y popular Por Juan Santiago Fraschina

Juan Santiago Fraschina
Incluso, la pequeña y mediana industria es más mano de obra intensiva que el gran capital. La gran empresa, si desea aumentar la producción, es muy probable que recurra a la incorporación de capital debido a que o tiene los recursos necesarios para adquirirlo o bien posee el acceso al financiamiento necesario para hacerlo.
En contraposición, la pequeña y mediana empresa, al no disponer de recursos suficiente ni acceso a financiamiento barato, recurre al aumento de su planta laboral a la hora de aumentar su nivel de producción. Por lo tanto, el proceso de reindustrialización basado en el aumento de la pequeña y mediana empresa permite reducir la tasa de desocupación y de esta manera disminuyen la pobreza, la indigencia y la exclusión social.
13 sept 2010
La participación de los trabajadores en las ganancias Por Ariadna Somoza Zanuy
En la última semana se inició un debate que para los grandes medios de comunicación pasó algo inadvertido y, sin embargo, es de gran envergadura para la vida nacional, principalmente para la vida de los trabajadores y la construcción de un proyecto nacional y popular.
El diputado de la CGT Héctor Recalde, uno de los pocos representantes que tienen los trabajadores en el órgano legislativo, anunció la elaboración y presentación de un proyecto de ley que reglamente lo establecido en la Constitución Nacional respecto de la participación de los trabajadores en las ganancias de las empresas. Esto generó una serie de entredichos entre él y Julio Piumato, secretario de Derechos Humanos de la CGT por un lado, con el titular de la UIA, Héctor Méndez, y el titular de la FIAT Argentina, Cristiano Rattazzi, por el otro. Sin embargo, algo que pasó más inadvertido aun, es el posicionamiento político acerca del tema que realizó el Gobierno nacional a partir de los dichos de la viceministra de trabajo, Noemí Rial, en una entrevista publicada en Tiempo Argentino el domingo pasado.
El diputado de la CGT Héctor Recalde, uno de los pocos representantes que tienen los trabajadores en el órgano legislativo, anunció la elaboración y presentación de un proyecto de ley que reglamente lo establecido en la Constitución Nacional respecto de la participación de los trabajadores en las ganancias de las empresas. Esto generó una serie de entredichos entre él y Julio Piumato, secretario de Derechos Humanos de la CGT por un lado, con el titular de la UIA, Héctor Méndez, y el titular de la FIAT Argentina, Cristiano Rattazzi, por el otro. Sin embargo, algo que pasó más inadvertido aun, es el posicionamiento político acerca del tema que realizó el Gobierno nacional a partir de los dichos de la viceministra de trabajo, Noemí Rial, en una entrevista publicada en Tiempo Argentino el domingo pasado.
6 ago 2010
Modelos económicos y resultados Por Juan Santiago Fraschina

Juan Santiago Fraschina
Con esta visión, entonces, el modelo de convertibilidad puede ser calificado como exitoso gracias a que en él se había producido una expansión del PBI. Lo mismo sucede con el modelo agroexportador (1880-1930) que se tradujo en una fuerte expansión del producto.
Sin embargo, en la actualidad es claro que el crecimiento económico puede estar asociado a la mayor exclusión social. En otras palabras, el aumento del PBI puede producirse al mismo tiempo que se incrementan la desocupación, la subocupación, la pobreza, la indigencia y la concentración del ingreso como sucedió tanto en el modelo agroexportador como en el régimen convertible.
30 jul 2010
De trabajadores, asignaciones y distribuciones Por Ariadna Somoza Zanuy
Los niveles de desocupación que se han registrado en nuestro país destruyeron cualquier teoría económica o política al respecto: desde los neoclásicos a quienes les empezaba a parecer demasiado extraño que tantos trabajadores no quieran trabajar y, por ende, que el sistema no sea tan equilibrado como pensaban, hasta los planteos de la izquierda ortodoxa, que consideraron a esa masa de desocupados como un lumpen-proletariado, quitándole así su esencia de clase, de clase trabajadora, olvidando por completo el concepto de ejército industrial de reserva.
Ambas concepciones generan un mismo resultado: los desocupados no son más trabajadores. La cantidad de trabajadores son menos. Más debilidad, menos poder. Ya sea porque deciden no trabajar al salario que se les ofrece, sea porque en realidad son lúmpenes sin conciencia de clase. Cabe aclarar que esta última concepción fue ampliamente sostenida por los partidos de izquierda, los que hoy basan su construcción en el piqueterismo duro. Sin embargo, ambas concepciones ocultan lo fundamental del porqué esta masa de desocupados garantizaron una cada vez menor participación de los asalariados en el producto de nuestro país. Éstas son las implicancias económicas y políticas de niveles de desocupación del 12% como los registrados a principios de 2003.
Ambas concepciones generan un mismo resultado: los desocupados no son más trabajadores. La cantidad de trabajadores son menos. Más debilidad, menos poder. Ya sea porque deciden no trabajar al salario que se les ofrece, sea porque en realidad son lúmpenes sin conciencia de clase. Cabe aclarar que esta última concepción fue ampliamente sostenida por los partidos de izquierda, los que hoy basan su construcción en el piqueterismo duro. Sin embargo, ambas concepciones ocultan lo fundamental del porqué esta masa de desocupados garantizaron una cada vez menor participación de los asalariados en el producto de nuestro país. Éstas son las implicancias económicas y políticas de niveles de desocupación del 12% como los registrados a principios de 2003.
25 jun 2010
Profundización del modelo y Constitución Nacional Por Ariadna Somoza Zanuy y Rodolfo Tailhade
Uno de los desafíos del Bicentenario es, sin dudas, el de abordar desde una reflexión profunda distintos procesos de nuestra historia. Desde esta perspectiva entendemos indispensable, a la hora de repensar el futuro derrotero de la Nación Argentina, el rescate de la Constitución Nacional sancionada en 1949, durante el gobierno justicialista de Juan Domingo Perón. Un acontecimiento político mutilado por la historia oficial, censurado en todos los ámbitos de la vida pública, desterrado de las universidades, considerado una “extravagancia jurídica” por los eternos custodios del derecho liberal.
23 jun 2010
Dos modelos distintos, dos resultados diferentes Por Juan Santiago Fraschina
Juan Santiago Fraschina
Durante este modelo de valorización financiera se experimentó un inusitado crecimiento de la deuda externa. Como resultado de todo esto, la Argentina inició el siglo presente con el “estallido” de la convertibilidad unido a una profunda crisis económica y social y con la declaración del default.
11 jun 2010
Cómo abordar el tema de la inflación Por Santiago Fraschina
Juan Santiago Fraschina
28 may 2010
Un análisis desde la economía política del modelo económico kirchnerista Por Santiago Fraschina
La diferencia entre un análisis de economía política y uno neoclásico no es su conclusión sobre las recomendaciones de política económica, sino más bien la inclusión de los factores políticos e históricos. En efecto, la confianza en el liberalismo económico no es exclusivo de los autores neoclásicos.
Por ejemplo, tanto Adam Smith como David Ricardo propugnaban por la idea general de que el Estado debía ser lo más reducido posible, al igual que los neoclásicos. Sin embargo, el tipo de análisis realizado por Smith y Ricardo es totalmente diferente del análisis de los economistas marginalistas. Mientras que un análisis de economía política incluye las variables históricas y políticas, los análisis neoclásicos hacen abstracción en sus interpretaciones económicas de dichas variables.
Por ejemplo, tanto Adam Smith como David Ricardo propugnaban por la idea general de que el Estado debía ser lo más reducido posible, al igual que los neoclásicos. Sin embargo, el tipo de análisis realizado por Smith y Ricardo es totalmente diferente del análisis de los economistas marginalistas. Mientras que un análisis de economía política incluye las variables históricas y políticas, los análisis neoclásicos hacen abstracción en sus interpretaciones económicas de dichas variables.
27 may 2010
Dar la batalla de las ideas Por Ariadna Somoza Zanuy
El Bicentenario de nuestra joven patria bien merece no sólo que analicemos nuestra dependencia económica en términos estructurales, sino también en términos superestructurales. Qué mejor forma que recordar nuestro primer grito rebelde ante el imperio español que reflexionar en torno de nuestra dependencia de esquemas de pensamientos foráneos.
22 may 2010
Discutiendo la soberanía económica Por Ariadna Somoza Zanuy
Discutir la soberanía económica es algo que pareciera estar olvidado bajo el manto de la ajena dicotomía entre ortodoxos y heterodoxos, dicotomía que deja en el olvido a nuestra tradición nacional y popular de la economía, aquella que tanto construyeron Jauretche, Scalabrini Ortiz y otros tantos pensadores nacionales que supimos conseguir.
Tanto la ortodoxia como la heterodoxia son corrientes liberales que han nacido en el Primer Mundo para dar respuesta a las dinámicas y problemáticas de ese mundo.
Tanto la ortodoxia como la heterodoxia son corrientes liberales que han nacido en el Primer Mundo para dar respuesta a las dinámicas y problemáticas de ese mundo.
15 may 2010
La oposición... Por Juan Santiago Fraschina
El miércoles 3 de marzo se observó en el Senado la articulación de distintos grupos opositores al Gobierno nacional para repartirse los lugares en las diferentes comisiones y dejar de esta manera en minoría absoluta al oficialismo. La oposición aglutinada muestra la imagen de un rejuntado político cuyo objetivo central es obstaculizar las medidas tomadas por el gobierno de Cristina Fernández.
Ese día se vio votando en sintonía a Carlos Menem, el radicalismo, Adolfo Rodríguez Saá y al duhaldismo. Pero si bien esa votación conjunta constituye un armado sin coherencia política, lo cual se verá claramente el año que viene durante las elecciones presidenciales, presenta al mismo tiempo una fuerte coherencia económica. En efecto, la historia económica argentina reciente da sentido al aglutinamiento actual de la oposición.
Ese día se vio votando en sintonía a Carlos Menem, el radicalismo, Adolfo Rodríguez Saá y al duhaldismo. Pero si bien esa votación conjunta constituye un armado sin coherencia política, lo cual se verá claramente el año que viene durante las elecciones presidenciales, presenta al mismo tiempo una fuerte coherencia económica. En efecto, la historia económica argentina reciente da sentido al aglutinamiento actual de la oposición.
1 may 2010
El nuevo canje de la deuda Por Juan Santiago Fraschina
Juan Santiago Fraschina
El proceso de reindustrialización Por Juan Santiago Fraschina
Juan Santiago Fraschina
Por ejemplo, los fisiócratas, que fueron una escuela económica francesa que existió desde mediados del siglo XVII hasta fines del siglo XVIII, introdujeron el concepto de producto neto, que era la diferencia entre el valor de la producción final y el valor de la inversión inicial. Es decir, elproducto neto es el concepto de excedente generado por una economía.
19 mar 2010
Sobran los dólares Por Juan Santiago Fraschina * Economista del Grupo de Estudio de Economía Nacional y Popular (GEENaP); www.geenap.com.ar
La escasez de dólares fue una de las características centrales de la economía argentina, siendo su contraparte que el sector externo históricamente fue uno de los causantes principales de crisis recurrentes para la economía nacional. En otras palabras, la Argentina se caracterizó por constantes estrangulamientos externos debido a la falta de dólares que condujeron a una inestabilidad sistémica de la economía argentina.
La industrialización por sustitución de importaciones: en el modelo de industrialización por sustitución de importaciones iniciado a partir de la crisis de 1929 los “cuellos de botellas” en el sector externo se debían fundamentalmente a la necesidad creciente por parte del sector manufacturero de la importación de máquinas e insumos industriales, conduciendo a la economía argentina en forma permanente a déficits comerciales insostenibles.
La industrialización por sustitución de importaciones: en el modelo de industrialización por sustitución de importaciones iniciado a partir de la crisis de 1929 los “cuellos de botellas” en el sector externo se debían fundamentalmente a la necesidad creciente por parte del sector manufacturero de la importación de máquinas e insumos industriales, conduciendo a la economía argentina en forma permanente a déficits comerciales insostenibles.
13 mar 2010
La antipolítica, el mito neoliberal Por Exequiel Cunibertti Integrante del Grupo de Estudio de Economía Nacional y Popular (GEENaP
A partir del nuevo milenio, existe un nuevo paradigma, tanto a nivel nacional como internacional: “la antipolítica”, es decir, el rechazo de la sociedad hacia la política, la no participación, y la falta de involucramiento e interés respecto de la capacidad modificadora de realidades que se construyen a través del ejercicio de la política.
A nivel nacional, el ejemplo más claro fue el avance del voto en blanco en las elecciones legislativas del año 2001. Esto propició, por un lado, la victoria de la antipolítica o voto bronca, y por otro lado, la anticipada salida del gobierno de Fernando de la Rúa en el escalofriante diciembre de 2001 del “Que se vayan todos”.
A nivel nacional, el ejemplo más claro fue el avance del voto en blanco en las elecciones legislativas del año 2001. Esto propició, por un lado, la victoria de la antipolítica o voto bronca, y por otro lado, la anticipada salida del gobierno de Fernando de la Rúa en el escalofriante diciembre de 2001 del “Que se vayan todos”.
7 mar 2010
La importancia de la inversión pública Por Juan Santiago Fraschina * Economista del Grupo de Estudio de Economía Nacional y Popular (GEENaP)
Para los economistas ortodoxos el gasto público en general y la inversión pública en particular son considerados como contraproducentes para la evolución de la economía. Según estos economistas, el aumento de las erogaciones realizadas por el Estado nacional desalientan la expansión del producto y la inversión privada transformándose en un freno para el desarrollo económico y social.
Con respecto a la inversión pública, según los economistas neoliberales, genera un desplazamiento de la inversión privada básicamente por dos vías:
- Si se financia por medio del endeudamiento provocará un incremento de la tasa de interés, lo cual se traduce en una reducción de la inversión del sector privado como resultado del encarecimiento del crédito.
24 ene 2010
Nadie defiende lo que no conoce Por Juan Santiago Fraschina *
Existe la creencia generalizada de que la función principal y casi excluyente de los economistas heterodoxos es oponerse a la visión neoliberal y que, por lo tanto, propugnar por un Estado intervencionista, por la integración latinoamericana, el proteccionismo, el aumento de salario para los trabajadores y el fortalecimiento del mercado interno debe ser la misión principal de dichos economistas.
En este sentido, los economistas heterodoxos están convencidos de que lo peor del “vendaval” neoliberal fueron sus políticas económicas y sus nefastas consecuencias económicas y sociales.
Las políticas aplicadas a partir de mediados de la década del setenta y profundizadas en los distintos gobiernos democráticos posteriores hasta el 2003 se caracterizaron por la apertura comercial, la desregulación de los mercados, el programa de privatizaciones y la flexibilización laboral. Las consecuencias del modelo rentístico-financiero-neoliberal son bien conocidas: fuerte proceso de desindustrialización, primarización de la economía argentina, crecimiento de la deuda externa y la fuga de capitales, vulnerabilidad económica frente al sistema financiero internacional, la concentración económica como resultado del quiebre y desaparición de una gran cantidad de pequeñas y medianas empresas y el aumento de la exclusión social a partir del incremento de la desocupación, la subocupación, el trabajo no registrado, la pobreza y la indigencia y la desigualdad social.
En este sentido, los economistas heterodoxos están convencidos de que lo peor del “vendaval” neoliberal fueron sus políticas económicas y sus nefastas consecuencias económicas y sociales.
Las políticas aplicadas a partir de mediados de la década del setenta y profundizadas en los distintos gobiernos democráticos posteriores hasta el 2003 se caracterizaron por la apertura comercial, la desregulación de los mercados, el programa de privatizaciones y la flexibilización laboral. Las consecuencias del modelo rentístico-financiero-neoliberal son bien conocidas: fuerte proceso de desindustrialización, primarización de la economía argentina, crecimiento de la deuda externa y la fuga de capitales, vulnerabilidad económica frente al sistema financiero internacional, la concentración económica como resultado del quiebre y desaparición de una gran cantidad de pequeñas y medianas empresas y el aumento de la exclusión social a partir del incremento de la desocupación, la subocupación, el trabajo no registrado, la pobreza y la indigencia y la desigualdad social.
28 nov 2009
El estructuralismo latinoamericano clásico Por Juan Santiago Fraschina
El estructuralismo latinoamericano clásico, que se consolidó en las décadas del ’50 y del ’60 a partir de las discusiones mantenidas con la ortodoxia económica representada por el Fondo Monetario Internacional, estuvo fuertemente asociado a la creación de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) en 1948 por las Naciones Unidas. En efecto: uno de los estructuralistas latinoamericanos más reconocidos fue el primer director de la CEPAL: Raúl Prebisch. Por lo tanto, las tesis estructuralistas estuvieron esencialmente asociadas a los escritos de la CEPAL. La visión estructuralista comienza criticando a la corriente convencional sobre el papel del comercio internacional. Según la teoría neoclásica, basada en la idea de ventajas comparativas de David Ricardo, el libre comercio conduciría a reducir la desigualdad entre los países desarrollados y los subdesarrollados. Sin embargo, para la corriente estructuralista la libertad de comercio condujo, en contraposición a lo pensado por la visión ortodoxa, a la consolidación de la división internacional del trabajo, fundada sobre la explotación de ventajas comparativas estáticas, condenando a la región latinoamericana a una especialización empobreciente basada en la exportación de bienes primarios a los países desarrollados.
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