1 oct 2009

“El Estado produce contenidos mirando el interés de la sociedad, no del mercado” Por Mariana Rovira

28-09-2009 / El secretario de Cultura no escapa a la discusión sobre la ley de servicios de comunicación audiovisual y dice que basta ver el canal Encuentro para entender lo que puede dar la televisión pública. También habla de los ejes de su política cultural y critica a Julio César Cleto Cobos.
Entrevista a  Jorge Coscia:
–¿Cómo cree que va a favorecer a su área, en caso de que sea sancionada, la ley de servicios de comunicación audiovisual?

–La nueva ley tiene cuota de pantalla para el cine argentino; además, abre el juego en la producción de contenidos y los federaliza. En la actualidad no hay una sola producción de ficción hecha fuera de Buenos Aires. La nueva ley va a permitir la función de nuevas formas de producción y de nuevas señales con sentido federal. Al limitar la concentración, habrá apertura de señales nuevas de todo tipo. Cuando se habla de televisión pública, muchos se imaginan que va a tener contenidos propagandísticos, pero basta ver el canal Encuentro para darse cuenta de que cuando hablamos de TV pública nos referimos a la televisión que puede hacer el Estado. Cuando el Estado produce contenidos lo hace mirando el interés de toda una sociedad y no el interés del mercado ni del rating.
–¿Cómo cree usted que influyen los medios de comunicación en la opinión pública?
–No es una novedad que los medios de comunicación influyen en la opinión publica; está bien que lo hagan pero lo peligroso es que el 90 por ciento de los medios estén en manos de cuatro dueños, que son empresas que tienen intereses en algunos sectores de la economía. Hasta Alberdi habla en sus escritos del poder de los medios, pero lo que decimos nosotros –que además lo dice Naciones Unidas– es que la concentración de medios es un peligro.
–¿Cree que los medios influyeron en los resultados de las elecciones pasadas?
–Lo que pasó el 28 de junio no puede ser entendido sin eso. Ahora, no es que el Gobierno haya perdido, no sacó un dos por ciento de los votos sino que sacó un tercio, y Macri perdió un treinta por ciento. Por supuesto que la gente no es boba. Sin lugar a dudas hay que entender que del mismo modo que la televisión vendía cáncer empaquetado, cigarrillos, cuando estaba permitido, bueno, hoy puede transformar en una esperanza a un hombre que siendo diputado no hizo absolutamente nada, como Francisco de Narváez. Yo fui compañero de De Narváez en Diputados y él presentó un solo proyecto en materia de seguridad en torno del seguimiento de la balas. Decía que él iba a solucionar el tema de la seguridad, pero la pregunta que uno se hacía era por qué no lo había hecho antes si ya llevaba casi cuatro años como diputado. Los medios hicieron su trabajo no tanto a favor de este señor sino en contra de Cristina Fernández. Porque cuando muchos opinan que este gobierno debe hacer la lectura de la urnas, lo que en realidad proponen es que el gobierno renuncie a sus propios objetivos programáticos y a las razones por las cuales llegó al poder, que es un proyecto que jerarquiza la producción, el trabajo, la redistribución de la riqueza, las formas genuinas de la democracia. Este gobierno fue fiel a sí mismo y sostiene su proyecto.
–Sin embargo, algunos índices están marcando que los niveles de pobreza se están incrementando.
–Sin dudas. Cuando uno analiza este gobierno, se da cuenta de que ha redistribuido la riqueza, que ha reducido los niveles de pobreza y el desempleo. Esa evaluación ya es historia. Ahora, cuando uno acerca la lupa hacia la historia revela que durante el gobierno de Perón, entre el ’51 y el ’52 hubo retrocesos en el mismo sentido y que hasta tuvieron que ver incluso con crisis globales.
–Y usted traslada ese análisis a la actualidad…
–Pero obvio, porque la política debe ser medida con una suerte de GPS que tiene que ver con conectar la realidad política con las perspectivas globales e históricas. Es muy cómico lo que ocurre ahora porque los que proponen la vuelta al 2000 están viendo con lupa cuándo este gobierno tiene algún nivel de retroceso, pero de lo que no hay duda es que este gobierno sigue fortaleciendo las condiciones para que el aumento de la productividad, la generación de trabajo y la generación de valor agregado sigan reduciendo los niveles de pobreza y desempleo. En la Argentina hay formidables problemas de vivienda, y éste ha sido el gobierno que más viviendas ha construido en la historia argentina.
–Para hablar específicamente de su área, ¿cuál es su modelo de política cultural?
–Mi modelo es el de llevar adelante una política cultural federal que combina la cultura genuinamente federal con una política cultural solidaria y una política cultural que se comunique, es decir que la comunicación sea como una fuente generadora de cultura y de difusión; también es muy importante la promoción de la cultura argentina en el exterior.
–Una especie de exportación de cultura argentina. ¿Qué se está haciendo en este sentido?
–Poco, la verdad que poco.
–¿Por qué?
–Porque es muy caro. Todo lo que es promoción de nuestra cultura al exterior implica viajes, presencia, transporte de obras de arte, de orquestas, lo que es muy complejo y costoso. Sin embargo, otro aspecto de la política cultural exterior son los acuerdos, y eso sí funciona y los estamos revitalizando.
–¿De qué manera?
–Estamos trabajando con países como Chile, Paraguay y Bolivia en un acuerdo de integración que es regional. Estos acuerdos consisten en desarrollar políticas comunes, entender las necesidades comunes. Queremos entendernos no como países distintos sino como regiones, partiendo de la concepción de que en definitiva somos parte de una patria grande.
–¿Cuál es su estrategia para que la cultura penetre en los sectores más bajos?
–A través de una unidad especial nosotros trabajamos con distintas organizaciones sociales y gremiales, y con todos esas entidades nos valemos de estructuras ya existentes; lo que hacemos es aportarles programas de capacitación y recursos para trabajar en esos sectores, y la verdad es que hay resultados muy interesantes. Esperamos tener más recursos para fortalecer las actividades que se llevan a cabo.
–¿Cómo piensa usted romper con la idea de que el dinero que se destina a Cultura es un gasto?
–La idea de la poca inversión en cultura es una idea recurrente que está enquistada en muchas líneas intermedias de la burocracia, esa idea es subsidiaria de que la cultura es accesoria, es entretenimiento, es espectáculo. Eso es un error porque, primero, el modelo cultural está directamente ligado al modelo político, es decir, no hay una visión cultural separada de una visión política porque la cultura es abarcativa de lo político; y en segundo lugar porque hay un gran desconocimiento de lo que la cultura genera en términos económicos. Los consumos culturales en nuestro país son altísimos, llegan al cuatro por ciento del PBI, es superior a la minería y a una cantidad de actividades muy consideradas en los análisis económicos.
http://www.elargentino.com/nota-59755-El-Estado-produce-contenidos-mirando-el-interes-de-la-sociedad-no-del-mercado.html