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6 abr 2013

La Iglesia y sus “olvidos” por Ricardo Forster


De Angelelli a Romero, de Mugica a las monjas francesas, de los jesuitas asesinados en El Salvador a los curas palotinos de Buenos Aires, el silencio y la complicidad fueron las respuestas de esa misma jerarquía. Quizá Francisco tenga ahora la oportunidad de desandar ese camino para iniciar otro de reparación, de memoria y de justicia. De nuevo, ¿querrá?, ¿podrá?, ¿imaginará otra suerte para las “ovejas” que no sea la de reproducir eternamente su condición de pobres?, ¿encontrará las palabras adecuadas para nombrar las causas reales de tantas injusticias?
"Ahora bien, en su concreta historia institucional la religión ha sido un poder legitimador de cuantiosas injusticias. Pero también, desde su cosmovisión salvífica, promesante, resistente, desde su aflicción de amor insondable contra tanta crueldad, desde su ser entre las gentes contra las injusticias del mundo, lo religioso judeocristiano fue esencialmente y profundamente crítico de la Mala Historia. Del dolor, del sufrimiento humano, en su memoria. Comprensión de lo religioso que alumbró o hizo alucinar a la Escuela de Frankfurt, por ejemplo, la cual situó la religión como momento crítico de primer orden en el itinerario de lo humano. Desde este enfoque el momento de verdad en lo religioso, sería la disconformidad con el mundo dado, con el mundo del mal, con el mundo injusto. La Escuela de Frankfurt, mucho del pensar de la teoría crítica en Horkheimer, Benjamin y Adorno heredan eso: la instancia mesiánica, la teología entrando en el campo del pensamiento y la filosofía, la religión como memoria infinita de la irracionalidad del mundo, memoria de la víctima antes y ahora. Lo religioso fue como el último subsuelo de la cultura donde se rescató su momento crítico”. Nicolás Casullo, Las cuestiones.

20 mar 2013

¿Un Vaticano peronista? Por Horacio González


Como en el Medioevo, se ha desparramado por el mundo una profusa gestualidad que convierte la política en una nueva hermenéutica, una ciencia de los signos con interpretaciones que se sitúan entre lo cabalístico y las más diversas hechicerías. Nunca como hoy, en plena era de los medios, la política de gestos se establece como arte interpretativo, ya no de la manera en que los viejos cultores de la razón económica analizan la curva de precios, sino el orden simbólico que se puede analizar por el misterioso significado de la curva de desgaste de los sencillos zapatos del Papa, sin hablar de los sillones despojados en que se sienta, del tamaño y la materia de su cruz pectoral y del tiempo que insume viajando en ómnibus para abonar de su propia faltriquera una cuenta impaga de hotel.

Bergoglio y la herencia wojtyliana - - Por Carlos Fazio

Tras una apresurada campaña mediática de control de daños dirigida a fabricar la imagen inmaculada del nuevo papa Francisco –y a lavar la del sacerdote Jorge Bergoglio, acusado de colaboracionismo con la dictadura militar argentina de los años setenta−, la curia vaticana se apresta a diseñar las líneas maestras para la nueva etapa. Integrado por hombres de poder político y eclesial, en su mayoría conservadores y ultraconservadores, el Colegio Cardenalicio eligió a uno de los suyos. Por lo que, amén de estilos, modos, formas de actuación y discursos populistas retóricos, no habrá mayores cambios… ¡salvo un milagro!
Conviene recordar que antes del cónclave −y más allá de los escándalos de pederastia, amiguismo, nepotismo, corrupción y lavado de dinero que envuelven a la trasnacional religiosa con casa matriz en Roma−, Joseph Ratzinger había dejado a la Iglesia católica sumida en una profunda crisis estructural. Lo que hizo crisis fue un modelo de Iglesia de neocristiandad, con mucha estructura y poder, pero poco espíritu y teología liberadores. Lo que está en crisis es una forma de ejercicio de poder absoluto, clericalista, soberbio, patriarcal y autoritario, reforzado por la ofensiva neoconservadora nacida después y en contra del Concilio Vaticano II (1962-1965) y consolidado durante los pontificados de Juan Pablo II y Benedicto XVI, quienes en clave de cruzada arremetieron contra la misión renovadora de Medellín, la Iglesia de los pobres, la teología de la liberación y la teología india.