En un reciente artículo publicado en Asia Times Online [1], traducido por Sinfo Fernández para Rebelión, hablaba usted de la dominatrix. Permítame que le felicite por su hallazgo terminológico. ¿Por qué cree usted que la Secretaria de Estado estadounidense se adapta bien a ese término? ¿No han mejorado las formas de la política exterior de Estados Unidos en la era Obama?
Hillary es una dominatrix en el sentido de que es capaz de subyugar a todo el Consejo de Seguridad de la ONU en lugar de admitir el fracaso de su diplomacia. Quizás lo aprendió con Bill… O quizás sean todos masoquistas.
No, no es el caso. La razón principal es que China y Rusia se dejaron “dominar”. China y Rusia concluyeron que mejor sería dejar a la estridente Hillary dominar el palco por unos días,y trabajar en silencio para alcanzar su objetivo: sanciones con el máximo perfume “light” sobre Teherán.
En lo que concierne a Irán, los Estados Unidos son ciegos, lo ven todo rojo. Lo mismo puede decirse con relación a Israel, lo ven todo blanco celestial.
