La primera condena por un escrache en el que Milagro no participó y la prohibición de integrar organizaciones sociales reafirman la arbitrariedad de su detención señalada por la ONU y la OEA. Un mensaje intimidatorio a la sociedad, que Macrì potencia desde Neuquén. Equipamiento y doctrina israelíes de seguridad y blindados con neumáticos para el Ejército. Destrucción del activismo social jujeño y nuevos juicios contra CFK. Para Macrì el tema no es la economía sino la seguridad y el narcotráfico
La lectura del veredicto comenzó con el sobreseimiento de Milagro Sala, Graciela López y Ramón Salvatierra porque la acción por amenazas al contador Gerardo Morales había prescripto, es decir que el Inquisidor y los fiscales habían dejado transcurrir más del máximo de la pena de dos años sin instar el avance de la causa. La fugaz algarabía de quienes no dominan el idioma judicialés se apagó cuando el secretario lector agregó que la acción por daños agravados no prescribía, pese a la vulneración del derecho a ser juzgado en un plazo razonable invocada por las defensas, en una causa simple que se extendió por siete años. Y se convirtió en un murmullo de fastidio con la condena a tres años de prisión en suspenso por ese delito, que se habría cometido el 16 de octubre de 2009 con la rotura de siete vidrios del Consejo Profesional de Ciencias Económicas y el lanzamiento de un número indeterminado de huevos sobre el entonces senador nacional y hoy gobernador jujeño.



