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31 jul 2012

El avance del estado policial y la ausencia de oposición de masas James Petras y Robin Eastman Abaya Rebelión

Introducción
Uno de los sucesos de mayor significado político en la historia reciente de EE.UU. ha sido el avance del estado policial y la ausencia de prácticamente cualquier tipo de oposición. A pesar del amplio incremento de los poderes policiales de la rama ejecutiva del gobierno, del extraordinario crecimiento de una panoplia de agencias represivas con cientos de miles de empleados, enormes presupuestos públicos y secretos y una vasta gama de vigilancia policial, incluyendo el monitoreo de más de 40 millones de ciudadanos y residentes de EE.UU., no ha surgido un movimiento de masas democrático que confronte al poder y sus prerrogativas, y proteste contra el accionar del estado policial.
A principios de la década del 50, cuando junto a las purgas macartistas , se implementaron restricciones a la libertad de expresión, juramentos obligados e investigaciones tipo "caza de brujas" llevadas adelante por el Congreso contra funcionarios, figuras culturales, intelectuales, académicos y sindicalistas, estas medidas provocaron un amplio debate público y protestas , e incluso resistencia institucional. Hacia fines de la década del 50, hubo protestas masivas en las audiencias públicas del Comité de Actividades Antiestadounidense ( House Un-American Activities Committee -HUAC) en San Francisco (1960) y en otras partes . Surgieron importantes movimientos por los derechos civiles en oposición a la segregación racial del Sur, a la complicidad del gobierno federal y los escuadrones de la muerte de los terroristas raciales del Ku Klux KLAN (KKK). El movimiento por la libertad de expresión de Berkeley (1964) fue la chispa a partir de la cual surgieron demostraciones masivas en todo el país contra los gobiernos autoritarios de las universidades.
Los movimientos de masas en defensa de los derechos civiles y de las libertades democráticas se opusieron al estado policial incubado durante los primeros años de la Guerra Fría.
Un factor clave para entender el surgimiento de los movimientos de masas por las libertades democráticas fue la fusión con amplios movimientos sociales y culturales: las libertades democráticas conectadas a l a lucha por la igualdad racial. L a libertad de expresión era nec esaria para organizar el movimie nto de masas contra las guerras imperiales de EE.UU. en Indochina y la rampante segregación racial; para acabar con la "caza de brujas" llevada adelante por el Congreso y las purgas, esto abrió la esfera cultural a nuevas voces críticas y revitalizó a los sindicatos y las asociaciones profesionales. Todo esto t uvo una importancia cr ucial en la defensa de los arduamente ganados derechos y avances sociales de los trabajadores.
Frente a la oposición masiva, muchas de las tácticas públicas del estado policial de la década del 50, se hicieron encubiertas; la violencia policial selectiva aplicada contra individuos reemplazó a las purgas masivas. Los movimientos populares prodemocráticos fortalecieron a la sociedad civil y las audiencias públicas expusieron y debilitaron el aparato del estado policial pero no lo destruyeron. Sin embargo, desde principios de los 80 hasta el presente, especialmente en los últimos 20 años, el estado policial ha experimentado un crecimiento drástico, penetrando todos los aspectos de la sociedad civil sin una oposición de masas sostenida, ni siquiera esporádica.
La pregunta es : ¿Por qué el estado policial ha crecido, e incluso sobrepasado los límites de los periodos de represión previos, y no ha provocado hasta la fecha ninguna oposición de masas sostenida? Esto marca un contraste con los movimientos prodemocráticos amplios de mediados-fines del siglo XX. La existencia de un aparato del estado policial masivo y en expansión está más allá de cualquier duda: solo hay que mirar los récords de personal (tantos de las agencias públicas como de los contratistas privados), los enormes presupuestos y la gama de agencias involucradas en el espionaje interno de decenas de millones de ciudadanos y residentes de EE.UU. El alcance y la profundidad de las medidas tomadas por el estado policial incluyen detenciones arbitraria s, interrogatorios , emboscadas y confección de listas negras con cientos de miles de ciudadanos. Mediante órdenes presidenciales ( fiats ) se estableció el contexto para el asesinato de ciudadanos y residentes de EE.UU., y el establecimiento de tribunales militares y campos de detención y apropiaci ones de propiedad privada.
A pesar de estas graves violaciones del orden constitucional y la continúa erosión de las libertades democráticas, no hubo movimientos masivos contra la "seguridad nacional", ni movimientos por la libertad de expresión en las universidades. Solo se escuchan las voces aisladas y valientes de los activistas y organizaciones especializadas en las libertades civiles y en defensa de las garantías constitucionales , quienes protestan y llevan ade lante juicios legales contra los abuso s , pero que carecen de un amplio apoyo de masas, y que además no reciben ningún tipo de cobertura por parte de los medios.
Para referirnos a este tema de la inactividad de las masas ante el avance el estado policial, vamos a tratar el tema desde dos perspectivas.
Vamos a describir cómo los organizadores y agentes han estructurado el estado policial y cómo han neutralizado las respuestas de las masas.
Luego analizaremos el "significado" de la ausencia de actividad, desplegando varias hipótesis sobre los motivos y actitudes subyacentes de la "masa pasiva" de ciudadanos.
Los círculos concéntricos del estado policial
Mientras el alcance potencial de las agencias del estado policial cubre a la totalidad de la población de EE.UU., de hecho opera sobre la base de "círculos concéntricos". El estado policial es percibido y experimentado por la población de EE.UU. según su grado de participación en la oposición crítica del estado policial. Mientras que el estado policial teóricamente afecta a todos, en la práctica opera mediante una serie de círculos concéntricos. El "grupo del núcleo " de aproximadamente varios millones de ciudadanos es el sector expuesto a la mayor persecución policial. Entre ellos se hallan los ciudadanos más activos y críticos, especialmente aquellos que la policía identifica como asociados religiosos y étnico s de los enemigos extranjeros declarados, de los críticos y de los supuestos "terroristas". Ellos incluyen a inmigrantes y ciudadanos originarios de Arabia Saudita, Persia, Pakistán, Afganistán y Somalia, al igual que estadounidenses convertidos a la religión islámica.
El control basado en el perfil étnico y religioso es rampante en todos los centros de transporte (aeropuertos, estaciones de buses y trenes y en las carreteras). Las mezquitas al igual que centros islámicos de caridad y otras instituciones están bajo constante vigilancia y son objeto de allanamientos, detenciones e incluso de asesinatos al estilo israelita.
El " segundo grupo del núcleo " , blanco de ataque del estado policial, incluye afroamericanos, h ispanos y activistas por los derechos de los inmigrantes ( algunos millones de personas). Contra e llos se realizan redadas arbitrarias masivas y detenciones por tiempo ilimitado sin juicios al igual que deportaciones masivas e indiscriminadas.
Después de los grupos del núcleo se halla el " círculo interno " , que incluye a millones de ciudadanos y residentes de EE.UU., que han escrito o hablado críticamente de la política de EE.UU. e Israel en el Medio Oriente, que han expresado solidaridad con el sufrimiento del pueblo palestino, que se han opuesto a las invasiones de Irak y Afganistán o que han visitado países o regiones opuestas al imperialismo estadounidense (Venezuela, Irán, Sur del Líbano, Siria, la Franja Occidental y de Gaza, etc.) Cientos de miles de estos ciudadanos tienen sus teléfonos, correo y comunicaciones de internet bajo vigilancia; han sido objeto de controles especiales en los aeropuertos, se le ha negado el pasaporte, han recibido "visitas" y han sido encubierta y abiertamente incluidos en listas negras en sus sitios de trabajo, incluyendo universidades y escuelas.
Los activistas involucrados en libertades civiles, abogados y profesionales, izquierdistas que participan en actividades antiimperialistas, prodemocráticas y contra el estado policial están fichados como "terroristas políticos" en el laberinto de datos recolectados por el estado represivo. Los movimientos ambientalistas y sus activistas reciben la calificación de terroristas potenciales, y sus familias son objeto de hostilidad policial y "visitas" atemorizantes.
El " círculo externo " incluye líderes y activistas comunales, religiosos, cívicos y sindicales que en el curso de sus actividades interactúan con , o expresaron apoyo a , los grupos del núcleo o del círculo interno y las víctimas de las violaciones del debido proceso. El "círculo externo" abarca algunos millones de ciudadanos "fichados" como "personas de interés", lo que puede implicar la vigilancia del correo electrónico y "chequeos" periódicos de sus peticiones y otras apelaciones.
Estos "tres círculos" son los blancos centrales de ataque del estado policial, abarcando más de 40 millones de ciudadanos estadounidenses e inmigrantes -que no han cometido ningún delito. Por ejercer sus derechos constitucionales, son objeto de varios grados de represión y ataques por parte del estado policial.
El estado policial, sin embargo, posee "límites fluidos" con respecto a quién espiar, a quién arrestar y cuando -dependi endo en cualquier situación que genere sospechas o deseos de ejercitar el poder o de complacer a sus superiores en un momento dado.
La clave de las operaciones del estado policial en EE.UU. en el siglo XXI es la represión de los ciudadanos prodemocráticos y la anulación de cualquier movimiento de masas sin que ello afecte el sistema electoral , que provee el teatro político y la legitimidad. Los límites del estado policial sirven para garantizar que los ciudadanos tendrán solamente la opción de votar por dos partidos a favor del estado policial , por legisladores y ejecutivos, sin tener en cuenta el accionar, las c ondiciones ni las reivindicaciones de las víctimas, los críticos y los activistas del núcleo, del círculo interior y del exterior. Las frecuentes redadas, los duros castigos públicos "ejempla res" y la estigmatización proveniente de los medios de comunicación masivos transmiten un mensaje a la masa pasiva de votantes y de no-votantes que las víctimas de la represión "deben haber hecho algo equivocado" para ser objeto de la represión.
La clave de la estrategia del estado policial es evitar que los críticos tengan una base de apoyo masiva, legitimidad popular o aceptación pública. El estado y los medios baten el tambor constante del mensaje de que las "causas" de los activistas no son nuestras causas (estadounidenses, patriotas); que las actividades democráticas de ellos impiden nuestras actividades electorales; que sus vidas, posturas y experiencias no se conectan con nuestras asociaciones laborales, barriales, deportivas, religiosas y cívicas. El grado en el que el estado policial ha "cercado" a los círculos de activistas democráticos les ha permitido tener las manos libres para profundizar y extender las fronteras del estado autoritario. El grado en que el pensamiento y la presencia del estado policial ha penetrado la conciencia de las masas de la población de EE.UU. les ha permitido crear una barrera poderosa para s eparar el descontento privado d el accionar público.
Hipótesis de la complicidad y permisividad de las masas con el estado policial
Si el estado policial es el factor dominante de la vida política de EE.UU., ¿por qué no es el factor central de preocupación de los ciudadanos? ¿Por qué no hay movimientos populares democráticos? ¿Cómo es que el estado policial ha tenido tanto éxito en "cercar" a los activistas con respecto a la vasta mayoría de ciudadanos? Después de todo, otros países en otras épocas se enfrentaron a regímenes incluso más represivos y sin embargo los ciudadanos se rebelaron. En el pasado, a pesar de la llamada "amenaza soviética", emergieron movimientos democráticos en EE.UU. e incluso hicieron retroceder a un estado policial en expansión . ¿Por qué hoy la invocación de una "amenaza islámica terrorista" externa parece desarticular a los ciudadanos?
No existe una explicación simple sobre la pasividad de los ciudadanos de EE.UU. frente al avance omnipotente del estado policial. Los motivos son complejos y cambiantes , y resulta adecuado examinarlos en detalle.
Una explicación de la pasividad es que precisamente el poder y omnipresencia d el estado policial han generado un profundo miedo, especialmente entre las personas con obligaciones familiares, vulnerabilidad laboral y un grado de compromiso moderado con las libertades democráticas. Este grupo de ciudadanos es conciente de casos en los que el poder policial afectó a ciudadanos que estaban involucrados en actividades de crítica, que perdieron sus empleos y sufrieron otras pérdidas, y no están dispuestos a sacrificar su seguridad y el bienestar de sus familias por lo que visualizan como una "causa perdida" -un movimiento que carece de una base popular sólida y que tiene muy poco apoyo institucional. Este sector solamente expresó su apoyo transitorio cuando la protesta contra el rescate de Wall Street y el movimiento "Ocupar Wall Street " contra el "1%" alcanzaron su pico . Pero cuando desde la presidencia se consumó el rescate de los bancos y el estado policial aplastó al movimiento "Ocupar", el miedo y la cautela llevaron a muchos simpatizantes a retirarse tímidamente de regreso a la pasividad.
La segunda razón de la "permisividad" entre una parte sustancial del público se d ebe a que este tiende a apoyar a l estado policial, debido a su postura de aceptación de la ideología antiterrorista y a un virulento racismo antiárabe y antiislámico, alimentado en gran parte por los influyentes sectores generadores de o pinión a favor de Israel. El miedo y el desprecio de los musulmanes, cultivado por el estado policial y los medios de comunicación masivos, fue un eje central del mensaje de la etapa posterior al 11 de septiembre difundido por el Departamento de Seguridad Nacional ( Homeland Security -HS) y las guerras seriales de Israel contra sus adversarios, i ncluyendo Irak, Líbano, Libia, ahora Siria, y los planes contra Irán. El apoyo activo al estado policial alcanzó el punto más alto durante los cinco años posteriores al 11 de septiembre y luego disminuyó con la crisis económica generada por Wall St ., el aumento del desempleo y los fracasos de las políticas gubernamentales que incrementaron las preocupaciones sobre el futuro económico del estado policial. Aún así, al menos un tercio del electorado conti núa apoyando al estado policial, independientemente de que lo juzguen "correcto o equivocado". Creen firmemente que el estado policial les garantiza su "seguridad", que los sospechosos, los detenidos y los que están siendo vigilados "deben haber hecho algo ilegal". Los partidarios más fervorosos del estado policial se hallan entre los grupos antiinmigrantes que defienden las redadas masivas, las deportaciones en masa y el incremento del poder policial a expensas de las garantías constitucionales.
La tercer a razón posible para la permisividad frente al estado policial es la ignorancia : millones de ciudadanos de EE.UU. no tienen una idea clara del tamaño, del alcance ni de las actividades del estado policial. Su actitud práctica los lleva a pensar que "si yo no fui afectado, no debe existir". Imbuidos en la vida cotidiana, ganándose la vida, disfrutando del tiempo libre, de los entretenimientos, deportes, familia, vecindario y solamente preocupado s por el presupuesto familiar... Esta masa está tan imbuida en su micro-mundo personal que considera a los temas macro-económicos y políticos -generados por el estado policial- como "distantes", fuera de su órbita de interés y de su experiencia. "No tengo tiempo", "No sé lo suficiente", "Tod o es 'político' "... El extendido apoliticismo del público estadounidense es un factor en la actitud de ignorar a l monstruo que creció en su seno .
Paradójicamente, mientras que ha crecido la preocupación y el descontento pasi vo con respecto a la economía, han disminuido tanto el apoyo como la oposición al estado policial. En otras palabras el estado policial florece mientras que el descontento popular se enfoca cada vez más en las instituciones económicas estatales y sociales. Muy pocos, casi ninguno, de los líderes políticos contemporáneos educan a su electorado haciendo la conexión entre el avance del estado policial, las guerras imperiales y Wall Street con los temas económicos cotidianos que afectan a la ciudadanía. La fragmentación de los temas, la separación de lo económico y lo político y el divorcio entre las preocupaciones políticas y las individuales, permiten que el estado policial permanezca "arriba y por encima" de la conciencia popular, de sus preocupaciones y actividades.
El miedo propagado desde el estado , que bat e los tambores de la guerra a favor del estado policial es amplificado y popularizado por los medios comerciales diariamente , mediante las "noticias" de propaganda, los programas de detectives "antiterroristas", varias décadas de cine de Hollywood antiárabe, películas con fobia s hacia todo lo que sea musulmán. Ha tenido mucho éxito la manera en la que los medios de comunicación masivos representan las violaciones de los derechos democráticos c ometidas por el estado policial: son normales y necesarias en un medio infiltrado por terroristas musulmanes , en el que los "liberales" irresponsables (defensores del debido proceso y de los Derechos del Hombre) son una amenaza para la seguridad nacional.
Ideológicamente, el estado policial se asienta sobre la base de que la mayoría silenciosa identifique los poderes policiales con la "seguridad nacional", aun cuando esto cre e una profunda inseguridad en una minoría activa y crítica. La identificación beneficiosa de la "nación" y la "bandera" con el aparato del estado policial es especialmente notoria durante los espectáculos masivos, en los que el rock y los deportes mezclan el entretenimiento de masas con solemnes juramentos de respeto al estado policial con llamativas mujeres jóvenes cantan do el himno nacional con gran histrionismo ante estruendosos aplausos. Los "guerreros" heridos y los soldados rígidos en sus uniformes de gala hacen la venia de saludo a enormes banderas, mientras que se difunde el mensaje de que el estado policial complementa internamente la labor de nuestros "hombres y mujeres en uniforme" en el exterior. El estado policial es presentado como una extensión patriótica de las guerras externas , y como tal, exige una restricción "necesaria" de la oposición, de la crítica y de cualquier defensa del derecho a la libertad por parte de los ciudadanos .
Conclusión: ¿Qué hacer?
El avance del estado policial se ha beneficiado enormemente con la falsa despolitización bipartidaria de la legislación represiva, y con la fragmentación entre las luchas socio-económicas y el disenso democrático. Los movimientos contra la guerra de principios de la década del 90 y del 2001-2003 fueron desgastados (vendidos) por la de serción de los líderes que se pusieron al servicio de la maquinaria del Partido Demócrata y de la agenda electoral. El masivo movimiento de los inmigrantes fue cop ado por los oportunistas méxico - americanos del Partido Demócrata liderado por el Presidente Obama , quien incrementó la represión del estado policial contra los inmigrantes, deportando a millones de trabajadores latinos y sus familias.
La experiencia histórica nos enseña que un lucha exitosa contra un estado policial emergente depende de la unión entre las luchas socio-económicas que representen a los ciudadanos masivamente y los movimientos democráticos, pro -derechos civiles de las clases medias. La profundización de la crisis económica, los recortes salvajes en las condiciones de vida y de trabajo y la lucha para salvar los programas sociales "sagrados" (Seguro Social y Medicare) tienen que estar ligada a la expansión del estado policial. Un movimiento masivo por la justicia social, que una a los miles de activistas de Wall Street , los millones pro -Medicare, Seguro Social y Medicaid con los cientos de miles de trabajadores inmigrantes se enfrentará inevitablemente con el inflado estado policial. La libertad es esencial en la lucha por la justicia social y la lucha masiva por la justicia social e s lo único que hará retroceder a l estado policial. La esperanza es tá depositada en que el sufrimiento económico de las masas prend a la chispa de la actividad, la que a su vez, desp ierte la conciencia sobre el peligroso crecimiento del estado policial. Un entendimiento masivo de esta conexión será esencial para cualquier avance del movimiento por la democracia y el bienestar popular en EE.UU. y por la paz en el exterior.

31 dic 2011

2012, el año del Juicio Final James Petras

Introducción
  La perspectiva social, política y económica para 2012 es extremadamente negativa. El consenso casi universal, incluso entre los economistas ortodoxos convencionales, es pesimista respecto a la economía mundial. Aunque incluso aquí sus predicciones subestiman el alcance y la profundidad de la crisis, hay poderosas razones para creer que 2012 será el principio de un declive mayor que el experimentado durante la Gran Recesión de 2008 a 2009. Con menos recursos, mayor deuda y una creciente resistencia popular a salvar el sistema capitalista, los gobiernos no pueden rescatar el sistema.
Muchas de las grandes instituciones y entornos económicos responsables de la expansión capitalista regional y mundial durante las últimas tres décadas están en proceso de desintegración y desorden. Los anteriores motores económicos de la expansión global, Estados Unidos y la Unión Europea , han agotado sus potencialidades y están en franco declive. Los nuevos centros de crecimiento -China, India, Brasil y Rusia- que durante una ‘corta década’ proporcionaron un nuevo ímpetu al crecimiento mundial han recorrido todo el trayecto posible y ahora se encuentran en rápida desaceleración, lo que continuará durante el año nuevo.

15 jul 2011

La millonada de los terroristas y la desaparición de la clase media James Petras

Según la CIA e informaciones del Financial Times de Londres (25-26 de julio de 2011, p. 5), el gobierno estadounidense (la Casa Blanca y el Congreso) gasta 10.000 millones de dólares mensuales, 120.000 millones al año, en combatir una cifra estimada de «entre 50 y 75 “individuos de Al Qaida” en Afganistán». En los últimos 30 meses de presidencia de Obama, Washington ha destinado 300.000 millones de dólares a Afganistán, lo que equivale a 4.000 millones de dólares por cada supuesto «individuo de Al Qaida». Si multiplicamos la cifra por las dos docenas aproximadas de lugares y países donde la Casa Blanca afirma haber localizado a terroristas de «Al Qaida», empezamos a comprender por qué el déficit presupuestario estadounidense ha ascendido astronómicamente a más de 1,6 billones de dólares en el presente año fiscal.

27 sept 2010

Imperialismo y barbarie imperialista James Petras

El imperialismo, su carácter, medios y fines, han ido cambiando según la época y el lugar. Históricamente, el imperialismo occidental ha ido adoptando las modalidades tributaria, mercantil, industrial, financiera y, en el período contemporáneo, una forma única de construcción del imperio “brutalmente militarista”. Dentro de cada “período”, “coexisten” con el modo dominante elementos de pasadas y futuras formas de dominación y explotación imperialista. Por ejemplo, en los antiguos imperios griego y romano, los privilegios comerciales se complementaban con la extracción de pagos tributarios. El imperialismo mercantil se vio precedido y acompañado inicialmente por el saqueo de las riquezas y la extracción de impuestos, en ocasiones referido como “acumulación primitiva”, donde el poder político y militar diezmaba a las poblaciones locales y extraía la riqueza, transfiriéndola obligatoriamente a las capitales imperiales.

21 ago 2010

¿Crisis? ¿Qué crisis? ¡Los beneficios crecen como la espuma! Por James Petras

Mientras los progresistas y los izquierdistas escriben sobre las «crisis del capitalismo», los productores, las empresas petrolíferas, los banqueros y casi todas las demás empresas grandes de ambos lados de la costa del Atlántico y el Pacífico no dejan de reírse camino del banco. Desde el primer trimestre de este año los beneficios empresariales se han disparado más de un 100 por cien (The Financial Times, 10 de agosto de 2010, p. 7). En realidad, los beneficios empresariales han aumentado más que antes del inicio de la recesión en 2008 (Money Morning, 31 de marzo de 2010). Contrariamente a lo que dicen los blogueros progresistas, las tasas de beneficio aumentan, no disminuyen, sobre todo entre las empresas más grandes (Consensus Economics, 12 de agosto de 2010). La solidez de los beneficios empresariales es una consecuencia directa de las crisis agudas de la clase trabajadora, los empleados públicos y privados y las pequeñas y medianas empresas.

20 ago 2010

Estados Unidos / Venezuela El imperio contraataca (y pierde) Por James Petras

Introducción La política estadounidense hacia Venezuela ha adoptado muchos giros tácticos, pero el objetivo ha sido siempre el mismo: derrocar al Presidente Chávez, invertir el proceso de nacionalización de grandes empresas, abolir los consejos comunitarios y sindicales de base y devolver al país a la situación de Estado cliente.
Washington financió y respaldó políticamente un golpe militar en el año 2002, un cierre patronal en los años 2002-2003, un referéndum e infinidad de tentativas de medios de comunicación, organizaciones políticas y ONG para socavar el régimen. Hasta el momento, todos los esfuerzos de la Casa Blanca han sido un fracaso; Chávez ha ganado una y otra vez en elecciones libres, ha conservado la lealtad del ejército y el respaldo de la inmensa mayoría de la población urbana y rural más pobre, de las abultadas clases trabajadoras y de las clases medias empleadas en el sector público.
Washington no ha cejado ni se ha resignado a aceptar el gobierno electo del Presidente Chávez. En cambio, con cada derrota de sus colaboradores en el interior del país, la Casa Blanca ha ido adoptando cada vez más una estrategia «externa», erigiendo un «cordón militar» poderoso con el que rodea a Venezuela con una presencia militar a gran escala que abarca toda América Central, el norte de Sudamérica y el Caribe.

20 jun 2010

Veintidós razones por las que la clase trabajadora estadounidense odia al Estado James Petras Rebelión

Introducción
¿Por qué el ataque lanzado desde la derecha contra el «Papá Estado» se deja oír cada vez más entre la clase trabajadora? Los liberales afirman que la población asalariada actúa «contra su propio interés» aludiendo a programas sociales como la seguridad social o las prestaciones por desempleo. Los progresistas sostienen que los trabajadores hostiles al Estado son «racistas», «fundamentalistas» y/o actúan de forma irracional o ciega a causa del miedo injustificado a las amenazas a las libertades individuales. Expondré aquí que hay muchas razones sensatas, racionales y materiales para que la clase trabajadora se rebele contra el Estado.

10 jun 2010

Entrevista al sociólogo James Petras "El principal asesor de Obama es un israelí" Efraín Chury Iribarne CX36 Radio Centenario

“El asalto estaba planificado, los israelíes lo tenían todo preparado y habían fichado a todos los tripulantes del barco, principalmente a los periodistas, y cuando perpetraron el asalto Washington estaba perfectamente informado, a través de Rahm Emanuel, de la fecha y hora del ataque y de lo que se podía esperar. Un asunto interesante al respecto es que como Turquía es un aliado, mejor dicho un miembro, de la OTAN, cómo va a perjudicar el asunto a las relaciones entre la OTAN, Estados Unidos e Israel”.

7 jun 2010

Los crímenes de guerra de Israel: Del Liberty estadounidense a la Flotilla de la Libertad de Gaza James Petras Rebelión

El 8 de junio de 1967, dos escuadrones de aviones de combate israelíes bombardearon, arrojaron napalm y ametrallaron en aguas internacionales a un barco estadounidense encargado de reunir información de inteligencia, el USS Liberty, matando a 34 marineros estadounidenses e hiriendo a otros 172. El asalto se produjo en una tarde soleada con la bandera de EEUU y las señales de identificación claramente visibles. Los israelíes atacaron la antena para impedir que la tripulación pudiera pedir ayuda por radio y dispararon contra las lanchas salvavidas para asegurarse de que no habría supervivientes.

9 may 2010

Auge y decadencia de las potencias económicas El conflicto entre China y EEUU se recrudece James Petras Rebelión

¿Desembocará inevitablemente en una conflagración mundial la intensificación del conflicto entre EE.UU. y China? Si consideramos la historia reciente como un indicador fiable, entonces la respuesta es un rotundo sí. Las guerras más destructivas del siglo XX fueron consecuencia de los enfrentamientos entre las potencias imperiales establecidas y las potencias imperiales emergentes. Las prácticas y las políticas de las primeras sirven de guía para las segundas.

7 may 2010

Terrorismo de Estado en nombre de la paz James Petras

La primera baja del terrorismo de Estado suele ser la corrupción del lenguaje, la invención de eufemismos mediante los cuales las palabras significan lo contrario y los eslóganes encubren delitos graves: Ya no existe consenso universal para condenar los crímenes contra la humanidad. Se debe a que los asesinatos y matanzas masivas garantizan la “confianza” del inversor, pues se despoja a los indígenas de sus tierras para que se puedan explotar las minas; desaparecen los trabajadores de las empresas petrolíferas para que el petróleo corra; y la prensa económica internacional elogia el éxito del Presidente en la “pacificación del país”. Cuando los dirigentes de Europa y América del Norte abrazan a los narco-presidentes, queda de manifiesto que los delincuentes se han vuelto respetables y las personas respetables, delincuentes.

18 feb 2010

"Lo que llaman recuperación económica es una intensificación de la explotación de la mano de obra"

Entrevista al sociólogo James Petras. CX36 Radio Centenario
Ángeles: Petras, queríamos oír tu opinión sobre la situación económica. Otra vez vimos un temor bárbaro en la reunión que hubo de Ministros de finanzas y presidentes de Bancos centrales en el círculo Ártico en Iqaluit, Canadá; un temor como si alguna vez la crisis hubiera terminado y ahora empezase de nuevo.

Petras: Sí, siempre termina pero después están las cifras de desocupados, los ingresos y los que dejan de buscar trabajo; son cosas muy graves. Hay un enorme aumento de personas que ya no están en el registro de desempleados porque ya agotaron las compensaciones y como no encuentran trabajo se quedan fuera del registro oficial. Y otros que trabajan en negro, que reciben salarios por debajo del salario mínimo, tampoco están registrados. Por eso las cifras que muestran los gobernantes están falsificadas por lo menos en un 40%.

6 ene 2010

''La postura militarista de Estados Unidos es un peligro para todo el continente''


Entrevista a James Petras:
Hemos visto el aumento del militarismo bajo (Barack) Obama y el fin de la ilusión Obama que para mucha gente liberal progresista, centro izquierda, mujiquistas, tenían mucha ilusión sobre lo que significaba la elección de Obama.


Efraín Chury: Petras buen día, ¿cómo estás?


James Petras: Aquí estamos, con el invierno pero todavía con poca nieve y mucho frío. Pero en todo caso es típico para este tiempo. Y tratando de hacer algunas reflexiones sobre el año que pasamos y lo que podremos esperar en el futuro.

Efraín Chury: me parece que si nos contás eso es misión cumplida así que te escuchamos.

James Petras: Bueno. En primera instancia hablamos de lo que pasó en la economía, que era catastrófico con la pérdida de decenas de millones de empleos en el mundo capitalista, tanto en Europa, Estados Unidos, América Latina y África y en menor grado en Asia. Pero el hecho de que la recesión tocó fondo este año no significa que ha terminado para el próximo año sino que podría volver a caer otra vez en forma precipitada. Pero en todo caso muestra para mucha gente -y eso es lo más positivo- que el capitalismo no funciona, no puede cumplir las mínimas condiciones económicas. Hay cientos de millones de personas que ya rechazan por lo menos -y digo eso- el modelo del capitalismo neoliberal, el capitalismo del mal llamado libre mercado. Ahora, sobre la alternativa queda pendiente todavía, porque no hay definiciones claras y no hay un poder político que pueda mostrar que el socialismo es mejor, que podría ser un gran salto adelante entonces estamos ante el desprestigio de un modelo y todavía naciendo el otro, con la excepción de Venezuela, donde han marchado bien hacia varias nacionalizaciones y rechazos de la política guerrerista-militarista imperialista.