El presidente de Garantizar S.G.R. insiste en la necesidad de ampliar la capacidad operativa de las sociedades de garantía recíproca para poder atender a la demanda potencial de crédito de las pymes locales. Además destaca las ventajas de invertir en la economía real.
“Crédito hay”, asegurará durante la entrevista Anibal Stella, que hasta el 2007 fue presidente de la Comisión de Finanzas de la Cámara de Diputados. Para el titular de Garantizar, lo que falta a muchas pequeñas y medianas empresas es paciencia y perseverancia para completar la documentación y transformarse en sujetos de crédito. Convertir a las pymes en sujetos de crédito es justamente la tarea de la sociedad que dirige, la primera en constituirse en la Argentina –en 1997– y la que más cantidad de garantías lleva otorgadas hasta el momento (casi $600 millones destinados a avales a empresas).
-¿Cómo ve la situación del financiamiento para las pymes en la actualidad?
–Creo que hay bastante desinformación, pero el financiamiento existe, sobre todo por la enorme oferta de financiamiento de los bancos públicos, especialmente el Banco Nación, más las líneas que la Anses colocó en los distintos bancos para ser otorgadas a todos sus clientes bancarizados. Los bancos públicos han salido a captar gran parte del mercado de crédito para pymes y, como consecuencia de ello, hay bancos privados que ya empezaron a otorgar créditos a este sector, porque se dieron cuenta de que los bancos públicos, al tentar comercialmente a estas empresas, obtienen muchas veces también su nómina salarial y, con ello, incrementan sus créditos al consumo.
–¿Para usted, entonces, es un problema de falta de difusión?
–Falta difusión, pero también hay que conseguir capacidad operativa para respaldar lo que va a originar esa difusión. Tendríamos que lograr ampliar enormemente nuestro fondo de riesgo y nuestra capacidad operativa para atender una demanda de crédito que es creciente. (N. del r.) Actualmente Garantizar S.G.R. está esperando la autorización para poder ampliar en $150 millones más su fondo de riesgo, que hoy es de $262 millones.
–En lo que se refiere al mercado de capitales, ¿cree que faltan instrumentos para agilizar el financiamiento de las pymes?
–Falta perfeccionarlos, falta alcanzar más plazo, mejorar la operatoria para conseguir mejores tasas y, sobre todo, crear instrumentos que sean conocidos por los inversores, para que la confianza vuelva a direccionar el ahorro nacional y regional hacia donde debe estar, que es la producción.
–En los últimos meses la negociación de cheques de pago diferido en la Bolsa llegó a cifras récord y ustedes obtuvieron una sobreoferta en el último fideicomiso pyme colocado; ¿nota un mayor interés de los inversores por este tipo de instrumentos?
–Hay más interés por las colocaciones pyme, pero sobre todo empieza a notarse que la inversión en la economía real difícilmente sufra las crisis de volatilidad que ha tenido el sistema financiero internacional. Uno cuando invierte en la economía real prácticamente puede estar contando la plata todos los días; en cambio, cuando invierte en productos volátiles o que están sujetos a contingencias externas o a la voluntad del inversor, uno nunca sabe cuándo va a cobrar.
–En el actual contexto, donde lo peor de la crisis ya quedó atrás en el mundo, ¿cuál debería ser el rol de las S.G.R.?
–Estoy esperanzado en que las S.G.R. terminen siendo el bastón de apoyo de lo que tendríamos que crear en la Argentina, que es un gran banco de desarrollo. Un banco de desarrollo, impulsado por S.G.R. que permitan el acceso al crédito de las pymes y de un sector importante no formalizado de la economía, permitiría con el tiempo lograr el financiamiento necesario para poder resolver el crecimiento de las economías regionales y las cadenas de valor.
–¿Qué opina de la posible reforma de la Ley de Entidades Financieras?
–No leí el proyecto [del Gobierno] en detalle, pero sí creo que habría que hacer una modificación profunda de la Ley de Entidades Financieras. Considero que hay que poner el crédito al servicio de la producción; me parece que aquel que ponga realmente el crédito al servicio de la producción se va a terminar quedando también con gran parte del crédito al consumo.
–¿Cuáles son los desafíos que tienen por delante como S.G.R.?
–Mejorar el marco normativo, ampliar la ingeniería de financiamiento de los fondos de apalancamiento y optimizar el uso de los recursos, de forma tal que podamos ampliar la base de sustentación para otorgar certificados de garantía que permitan multiplicar la oferta financiera que tenemos en la actualidad, porque en general el sistema carece de escala para atender la demanda potencial de financiamiento de las pymes.
A FAVOR DE AUMENTAR LOS LÍMITES PYME
“Hemos tenido reuniones con el Ministerio de Producción y les hemos solicitado que se estudie la ampliación de la calificación pyme. Y nos han asegurado que este tema se va a resolver en los próximos días”, señala Stella.
El pedido del presidente de Garantizar se suma a los reclamos del Departamento Pyme de la Bolsa de Comercio porteña y de las distintas cámaras empresariales que agrupan a las pequeñas y medianas empresas en nuestro país.
El argumento es que la definición actual de la Subsecretaría de la Pequeña y Mediana Empresa y Desarrollo Regional (Sepyme) quedó desactualizada debido al fuerte crecimiento que experimentaron muchas de estas compañías en los últimos años.
Según la Sepyme, para ser consideradas pymes, las firmas comerciales no deben superar los $88,8 millones en ventas totales, mientras que las industriales y mineras deben facturar menos de $60 millones para formar parte de esa categoría.
La propuesta de quienes reclaman incrementar el tope admitido para estas empresas es equiparar los montos de ventas totales anuales con los estipulados por la Comisión Nacional de Valores (CNV), que modificó sus parámetros en el 2007 a partir del reclamo de la Bolsa porteña, y duplicó los límites en todas las categorías.
El reclamo de Garantizar, de la Bolsa y de las cámaras pyme se basa en que la definición de la Sepyme deja actualmente a muchas pequeñas y medianas empresas fuera de la posibilidad de acceder a instrumentos crediticios con aval de las sociedades de garantía recíproca, que en general ofrecen mejores condiciones de financiamiento para este sector.
http://www.elargentino.com/nota-64428-Hay-que-poner-el-credito-al-servicio-de-la-produccion.html