Será una propuesta con una quita mayor que el 65% que tuvo el canje del 2005. No habrá diferenciación con los tenedores judicializados pero se estudian incentivos para minoristas. Habrá dinero fresco por el 10% de los montos canjeados.
Ante la expectativa en los mercados locales e internacionales, el ministro de Economía, Amado Boudou, anunció ayer la reapertura del canje de deuda para los bonistas que no cambiaron sus títulos en el 2005, con una oferta que será “más beneficiosa para la Argentina” que la anterior.
Para esto, la presidenta Cristina Fernández enviará al Congreso un proyecto de ley para suspender la llamada ley cerrojo que se estableció durante el primer canje para convencer a los bonistas de que no habría segundas oportunidades. “Se suspende la ley cerrojo para que la ventana que se ha abierto en los mercados internacionales se pueda aprovechar”, justificó el ministro.
Mientras el Poder Legislativo analiza el proyecto –que llegará el lunes al Congreso– la Secretaría de Finanzas, a cargo de Hernán Lorenzino, cumplirá con los pasos para avanzar con la propuesta, que está siendo ultimada por los bancos Barclays, Citi y Deutsche, que representan a holdouts por unos u$s10.000 millones sobre un total de u$s20.000 millones de capital y más de u$s9.000 de intereses.
Ayer “se firmó la carta de intención” con los bancos, según señaló Boudou, que no es más que el mandato para que formalicen la oferta. El ministro y sus funcionarios se excusaron de dar precisiones sobre el contenido, que incluye una quita mayor al 65% sobre el valor de los títulos.
El piso de aceptación de la nueva propuesta es del 60% de los tenedores. “Teníamos la percepción de que gran parte de los bonistas [holdouts] creían que habían tomado una decisión equivocada”, evaluó Boudou desde el Salón Belgrano del Palacio de Hacienda.
La propuesta prevé, además, “un contenido de dinero fresco”, un aporte de capital a través de una emisión nueva del 10% de los montos canjeados de la deuda, con un título parte en dólares y parte en pesos, sobre el que se aspira a una tasa de interés de un dígito. Sobre la aceptación de los bonistas con títulos por u$s10.000 millones representados por la triada bancaria, el Gobierno se aseguraría u$s1.000 millones.
El ministro no precisó si, en línea con el canje original, habrá una unidad de PBI, aunque para el Gobierno se trata de “un buen instrumento, tanto para la República como para los tenedores”, según indicó Boudou.
En tanto, no habrá diferenciación en la propuesta con los tenedores en juicio, donde un 10% del total de deuda “fuera de performance” corresponde a los llamados fondos buitre que especulan con los títulos. “La diferenciación está dada por los gastos en los que incurrieron”, dijo el ministro. De todas formas, la propuesta podría incluir “incentivos” para que los tenedores minoristas acepten un nuevo título, según se aclaró después de la conferencia de prensa.
Por otra parte, el Estado no pagará comisión por los montos canjeados. Y como los bancos no trabajan gratis, ésta estará a cargo de los tenedores.
TIEMPOS. Los trámites de presentación de las ofertas en la Securities and Exchange Commission (SEC), el equivalente de la Comisión Nacional de Valores en los Estados Unidos y sus pares en otros países donde existen holdouts, como Italia y Japón, tomará alrededor de treinta días. “Esperamos que los tiempos sean menores”, dijo Boudou. En tanto, el nuevo canje estará abierto hasta finales del año próximo (o menos, si se cambia la totalidad de los títulos antes). Los trámites comenzarán hoy, cuando Lorenzino envíe los papeles con la intención del Estado argentino.
“El retorno a los mercados financieros no es un objetivo sino que es un instrumento para mantener el crecimiento con desarrollo social”, aseguró Boudou, contra las opiniones de los sectores que corren al Gobierno por izquierda y sostienen que se privilegia una normalización que reclaman los sectores del poder financiero en detrimento de los sectores postergados.
Por otra parte, el titular del Palacio de Hacienda aseguró que “el país va a estar en condiciones de avanzar sin emitir deuda” durante el 2010 y recordó que el año próximo hay vencimientos de deuda por u$s13.000 millones.
“El mercado financiero es una forma de apalancar la producción y el empleo”, aseguró Boudou. A raíz del acercamiento con los mercados, el ministro consideró que “se fortaleció” el Fondo de Garantías de la ANSES. En primera fila lo escuchaba el titular del organismo, Diego Bossio. En tanto, el aparato productivo espera otras señales, como la postergada creación de un banco de desarrollo.
En el anochecer de un día agitado –el raíd de Boudou incluyó conferencia de prensa en la AFIP y anuncio del superávit primario en Economía antes de la reapertura del canje– el ministro aseguró desde un encuentro con empresarios en Ituzaingó que las expectativas del canje de deuda “son muy buenas” debido a que permitirá al sector privado conseguir “mejores tasas de interés y mayores volúmenes de crédito”.
En tren de bajar los costos para el sector privado, se mantiene la negociación por una deuda para muchos ilegítima con el Club de París. Fuentes de Economía aseguraron que es “un proceso más largo”.
En cuanto a la negociación con el Fondo Monetario Internacional, Boudou dijo que no es un tema que lo “desvele”.
LAS CLAVES DE LA PROPUESTA DE 2009
Títulos por u$s29.000 M. El canje alcanzará a títulos por u$s20.000 millones correspondientes al capital, y otros u$s9.000 millones por intereses, aproximadamente. Cuando se abrió el canje en 2005, el total de deuda en default ascendía a 83.000 millones de dólares.
Ley cerrojo. El próximo lunes la presidenta Cristina Fernández enviará al Congreso un proyecto de ley para suspender la ley cerrojo del último canje y pedirá un plazo de aproximadamente un año para concretar el canje.
Quita de más del 65 por ciento. Los tenedores de títulos tendrán una quita superior al 65% del capital nominal y además tendrán que pagar la comisión a los bancos que intervienen en la operación. El Estado no pagará comisiones.
Fondos frescos. Se recibirán fondos por alrededor del 10% del monto del canje a cambio de un título, que será parte en dólares y parte en pesos.
60% de aceptación. El Gobierno espera un piso de aceptación del canje de 60%, pero si se supera esa cifra y llega a 70%, recibirá fondos frescos por aproximadamente u$s1.400 millones, más lo que corresponda por intereses.
u$s10.000 M asegurados. Los bancos Barclays, Deutsche y Citi ya le aseguraron al Gobierno una aceptación del 50%, o sea alrededor de 10 mil millones de dólares. De la operación podrán participar otros bancos, con lo que el canje seguramente superará esa cifra.
Igual para todos. No se puede discriminar la oferta dando un trato preferencial a los que no le hicieron juicio al país, sino que todos los bonistas tendrán un trato igualitario.
Trámite formal. El Gobierno iniciará hoy el trámite ante la Securities and Exchange Commission (SEC), la autoridad reguladora del mercado de valores de los Estados Unidos, que es la presentación formal del canje. Se estima que este proceso durará unos treinta días.
http://www.elargentino.com/nota-63035-Economia-firmo-el-mandato-con-Barclays-Citi-y-Deutsche-para-reabrir-el-canje-de-la-deuda.html
