Mostrando entradas con la etiqueta SCALABRINI ORTÍZ. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta SCALABRINI ORTÍZ. Mostrar todas las entradas

13 ene 2010

Raúl Scalabrini Ortíz en cinco pantallazos Por Javier Arakaki


Boxeador, callejero… colega espiritual de Discépolo cuando comenzaba a tanguear los ´30. Hijo de familia pródiga del interior, afamado en las mejores revistas y columnista en los diarios más solemnes. Supo parar en el centro, en Corrientes y Esmeralda, relojear dulces señoritas y observar y describir desde allí, con gran imaginación y precisión, la morfología identitaria del porteño medio.

Se recibió de Ingeniero Agrimensor en la UBA, y como antes lo hicieran Lugones, Ingenieros o Palacios, en sus épocas de estudiante vivió la experiencia de la militancia anarco-socialista. Pero también, al igual que aquéllos, su pensamiento evolucionó ideológicamente hacia el nacionalismo una vez superada la cápsula académica.
Entre 1923 y 1931 publicó dos producciones literarias: La Manga y El hombre que está sólo y espera. Su prosa muestra rasgos de irónico refinamiento, más cercana a la de Borges o a la de Bioy Casares que a la del Grupo de Boedo: todo un “gentleman peronista” avant la lettre, se podría decir. De haber curtido los ´90 hubiera sido ricotero…