ENTREVISTA A PABLO SCHAMBER
Especialista en gestión pública para el desarrollo social. Schamber se graduó en Antropología Social por la Universidad Nacional de Misiones, es especialista en Gestión Pública para el Desarrollo Social por la Universidad de Alcalá de Henares y magister en Ciencia Política por el Instituto Universitario Patricios.
“En la Argentina, hubo distintos intentos para generar organizaciones con los recuperadores. La mayoría fueron buenos, pero no contemplaron todos los aspectos de la actividad. Por eso duraron poco tiempo. Otros florecieron y tienen un buen porvenir”, aseguró Pablo Schamber a Buenos Aires Económico.
Schamber se graduó en Antropología Social por la Universidad Nacional de Misiones, es especialista en Gestión Pública para el Desarrollo Social por la Universidad de Alcalá de Henares y magister en Ciencia Política por el Instituto Universitario Patricios y autor del libro De los desechos a las mercancías. En su explicación destaca que “en la Ciudad de Buenos Aires el Movimiento de Trabajadores Excluidos se ha consolidado desde la clara defensa de su actividad, la recolección de materiales en la vía publica. A partir del conocimiento y la reivindicación de esta actividad han obtenido beneficios que han sabido ganarle al gobierno porteño, con organización y esfuerzo.
–¿Hay algún registro o estimación válida de cifras sobre la recolección y acopio de residuos, sea en toneladas o valores?
–Hay que tener sumo cuidado para analizar esos datos. Conviene tratar de ver cuál fue la metodología utilizada para conseguirlos. Suele suceder que quienes informan sobre alguna cifra “comienzan a hacer agua” frente a mínimas objeciones. Es muy difícil tener informes cuantitativos sobre la cantidad de cartoneros, porque la actividad tiene un alto porcentaje de presencia esporádica. Cuando hablamos de un trabajo esporádico decimos que esas mismas personas pueden desarrollar, por un tiempo, tareas en la construcción u otros sectores informales de la economía. Además, supongamos que uno quisiera hacer un registro en la Capital Federal, se debería apostar una cantidad relevante de controladores en todos los accesos, deberían consignarse los vehículos, carros y carretas de los cartoneros que residen en Buenos Aires, porque no todos llegan desde el conurbano. Y aún con el mejor control, siempre estaríamos mirando la foto de ese día. Un mes después todo puede cambiar. Considere que las leyes del mercado también rigen esta actividad.
–Hablando de Buenos Aires, ¿qué opinión tiene del Plan “Basura Cero”?
–Con respecto a la reducción paulatina de los residuos sanitarios, no se hizo nada o muy poco. Lo mismo con las pautas de la clasificación domiciliaria. Toda la campaña “Jugá limpio” apunta en sentido contradictorio, sólo propone depositar los residuos en un cesto. ¿Sobre clasificación? Absolutamente nada.
–¿Qué pasos aconsejaría seguir a nuestros gobernantes?
–La necesidad más importante está en considerar el espectro como una gestión integral. Las medidas aisladas no van a producir ningún efecto positivo, ni a mediano ni a largo plazo. Porque no se trata de contemplar sólo un aspecto. Fíjese que casi todos los municipios sólo hacen foco en la recolección. Y en realidad conviene prestar atención a la clasificación, a la recolección selectiva de todos los residuos. Todo debe coordinase para valorar una deposición controlada de aquello que no puede ser recuperado. Son algunos lineamientos básicos de una gestión integral que esperemos se imponga
http://www.elargentino.com/nota-65124-Clasificar-los-residuos-debe-ser-una-prioridad.html
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9 nov 2009
3 sept 2009
Las pilas vuelven a la basura Por Eduardo Videla
Tras la campaña en la que reunió diez toneladas de pilas usadas y el rechazo de esos desperdicios en las provincias de Córdoba y Buenos Aires, el gobierno porteño propone tirarlas a la basura. Advertencias de Greenpeace y el INTI.
Después de recolectar diez toneladas de pilas que no fueron aceptados por las plantas ubicadas en las provincias de Córdoba y Buenos Aires, el gobierno porteño dice ahora que las baterías de descarte deben ser arrojadas a la basura domiciliaria. Esta nueva recomendación vale para las pilas comunes y las alcalinas, mientras que para las recargables que estén agotadas, la sugerencia oficial es que sean llevadas a los locales de las empresas productoras o importadoras. Desde la organización ambientalista Greenpeace advierten sobre el riesgo de arrojar las pilas comunes entre los residuos domiciliarios: “Aunque los nuevos productos ya no tienen mercurio, quedan en el mercado pilas con ese material. Además, están conformadas por otros metales contaminantes”, dijo a Página/12 Eugenia Testa,
http://www.pagina12.com.ar/diario/sociedad/3-131080-2009-09-03.html
Después de recolectar diez toneladas de pilas que no fueron aceptados por las plantas ubicadas en las provincias de Córdoba y Buenos Aires, el gobierno porteño dice ahora que las baterías de descarte deben ser arrojadas a la basura domiciliaria. Esta nueva recomendación vale para las pilas comunes y las alcalinas, mientras que para las recargables que estén agotadas, la sugerencia oficial es que sean llevadas a los locales de las empresas productoras o importadoras. Desde la organización ambientalista Greenpeace advierten sobre el riesgo de arrojar las pilas comunes entre los residuos domiciliarios: “Aunque los nuevos productos ya no tienen mercurio, quedan en el mercado pilas con ese material. Además, están conformadas por otros metales contaminantes”, dijo a Página/12 Eugenia Testa,
http://www.pagina12.com.ar/diario/sociedad/3-131080-2009-09-03.html
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