El presidente de México, Felipe Calderón, afirmó que su país, si quiere volver a crecer, debe asociarse a economías como la brasileña, que crecen, distanciándose de la norteamericana y la europea, que seguirán por largo tiempo en recesión. La afirmación, hecha en ocasión de la firma de un Tratado de Libre Comercio con Brasil, toca un tema esencial, pero lo hace de forma demasiado simple frente a la importancia estratégica que tiene la cuestión de la inserción internacional de nuestros países.