Empieza en Cancún la cumbre anual del Banco Interamericano de Desarrollo. La delegación argentina buscará neutralizar una movida de las grandes potencias para condicionar los préstamos del organismo y del Banco Mundial a la aprobación previa del FMI.
Como una pesadilla, el FMI siempre vuelve a aparecer. Esta vez es en un territorio preciado para el gobierno argentino: el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), principal financista del país de 2003 en adelante.
