17 sept. 2016

Cristina Kirchner habla con militantes luego del acto en ATE Capital

¿Qué pasó que volvimos a tener imágenes de un pasado que creíamos definitivamente sepultado?
Siempre comienzan partiendo a los procesos democráticos nacionales y populares, en el nuevo orden mundial; separando la política de lo sindical. Y hoy más que nunca lo político debe estar unido y ser una sola cosa con lo sindical. Esto requiere por parte de todos y todas nuevas estrategias, y también una nueva madurez, y una mejor compresión del conflicto social. Una mejor compresión de los problemas, y por sobre todas las cosas, una mejor compresión de la estrategia que llevan adelante quienes quieren ver separados a los unos de los otros para poder seguir avanzando sobre las conquistas no se trata de que vuelva una persona, tiene que volver un proyecto todavía mejor.

 
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Hola hola ¿se escucha? Ahora sí, bueno. Gracias a los compañeros y compañeras de ATE Capital por haberme invitado y a todos ustedes, a los compañeros de La Cámpora, los compañeros del Partido Comunista, de la Tupac, de Museo Malvinas, de todos los que están aquí, de las comunas, de la Biblioteca Nacional, agencia Paco Urondo… gracias por invitarme a este auditorio que lleva el nombre del compañero German Abdala, uno de los íconos del sindicalismo argentino, un cuadro político sindical como pocas veces se vio en la Argentina.

Yo sé que hay muchos jóvenes que tal vez hayan escuchado a German o lo hayan leído, pero German además de palabra era fundamentalmente acción y estrategia militante y sindical, que es lo que necesita nuestro movimiento obrero, nuestro movimiento sindical. Durante mucho tiempo,  el movimiento sindical se vio, tal vez, únicamente llevado a los aspectos reivindicativos, propio de cada sindicato, en el marco de un gobierno que había hecho de la generación del trabajo, de la redistribución del ingreso… pero creo que también debemos repensar esa estrategia, y hoy el movimiento sindical no puede ser solamente la pata de un movimiento político, en absoluto.
Tiene que tener el sindicalismo argentino un proyecto político en el cual los movimientos sociales, los partidos, las organizaciones libres del pueblo, en definitiva, tengan el mismo objetivo. Ya no se puede únicamente agitar la bandera de la reivindicación sindical. Es necesario para fortalecer, porque siempre comienzan partiendo a los procesos democráticos nacionales y populares, en el nuevo orden mundial; separando la política de lo sindical. Y hoy más que nunca lo político debe estar unido y ser una sola cosa con lo sindical.
Esto requiere por parte de todos y todas nuevas estrategias, y también una nueva madurez, y una mejor compresión del conflicto social. Una mejor compresión de los problemas y, por sobre todas las cosas, una mejor compresión de la estrategia que llevan adelante quienes quieren ver separados a los unos de los otros para poder seguir avanzando sobre las conquistas no se trata de que vuelva una persona, tiene que volver un proyecto mejor todavía.
Por eso necesitamos que ese proyecto no sea identificado con una sola persona, cada uno de los que formen parte debe sentirse identificado, y fundamentalmente,tener todos los humildad de dar todos los pasos al costado que haya que dar para lograr la unidad de nuevas mayorías que puedan nuevamente instalar en la Argentina un proyecto transformador, redistribuidor del ingreso. Donde no volvamos nunca más a tener que ver el espectáculo que vimos hoy, o hace unos días atrás… realmente cuando venía acá, sentía mucha angustia porque cuando uno veía esas manos extendidas hacia arriba, tantos compatriotas con una bolsa de verduras, la verdad que me sentí muy inútil.
Realmente me sentí muy impotente, porque digo ¿Qué pasó que volvimos a tener imágenes de un pasado que creíamos definitivamente sepultado?Porque esa gente peleándose entre sí, por comida, lo habíamos visto en el 2001. Y nos rompimos el alma con mi compañero desde el año 2003 para que nunca más volvieran a sucederse esas escenas en nuestro país. Y la verdad que cuando volvía a ver esas imágenes, cuando hoy nos devolvían las imágenes de alguien que desesperado por la inseguridad termina haciendo justicia por su propia mano, donde la inseguridad hoy es prolijamente ocultada o disimulada desde los medios de comunicación.
Cuando antes durante nuestra gestión cuando sucedía un hecho delictivo el mismo hecho lo repetían mil veces por todos los canales de televisión, y parecía que había mil casos. Hoy hay mil casos o más, y no pasa nada por tv. Tambiéndebemos los ciudadanos y los ciudadanas darnos cuenta de cómo nos han manipulado, de cómo nos han picado la cabeza porque sino estaremos condenados a repetir una y otra vez los fracasos. Esas imágenes de manos tendidas por comida, o hace unas semanas, por frutas, son imágenes que los argentinos no nos merecemos. Y por eso creo que es necesario, para finalizar, convocar como lo hice en otra oportunidad a la construcción de un gran frente. Pónganle el nombre que quieran, pero busquen a todos y cada uno de los perjudicados y agredidos por una política que algunos creyeron, y creyeron porque les mintieron.
No tenemos que enojarnos con los que les creyeron, tenemos en todo caso, que enojarnos con nosotros mismos porque no supimos convencer, a fondo, a los que teníamos que convencer. Entonces, con humildad, y con generosidad construir. Y a los dirigentes, convocarlos a su verdadera función, que no es la de pelear o discutir con otros dirigentes para ver quién es más o quien es menos.Tenemos la obligación, fundamentalmente, quienes tienen responsabilidades institucionales, desde un municipio, desde una cámara legislativa, o de un sindicato, volver a representar. Porque los que están sentados en el Parlamento, en un municipio, en un sindicato tienen una función fundamental, representar a los hombres y mujeres que les confiaron con su voto la defensa de sus intereses.
Esto es esencial, recuperar la representación popular. Que nadie está sentado por derecho divino, están sentados por el voto popular. Ese voto popular debe volver a ser representado, y yo les aseguro que cuando cada dirigente vuelva a representar en toda su dimensión a los hombres y mujeres que confiaron en él no le va a quedar tiempo para pelearse con otro dirigente; al contrario, su tiempo lo va a utilizar para organizar, para construir y para avanzar en un país que necesita imperiosamente volver a ocupar de las más altas esferas del Estado de todos los sectores que hoy tienen graves problemas, y que de seguir aplicándose determinadas políticas van a tener más problemas.
No es lo que queremos, formo parte de una generación que aprendió con mucho dolor que la teoría del tanto peor tanto mejor no es cierta, es mentira. Tanto peor es siempre peor para los que menos tienen, y lo utilizan los sectores concentrados para transferir aún mayores ingresos, por eso compatriotas, nosotros tenemos que ser inteligentes, no nos detengamos en la falta de inteligencia de los demás, exijamos nosotros mismos ser inteligentes para poder reconstruir una unidad que es imperiosa y ayudar al resto de los argentinos.
Y también para hacerlo en defensa propia, por eso les quiero agradecer la presencia de todos ustedes y decirles que siempre voy a estar junto a ustedes de cualquier lugar, no me interesan los lugares, ya ocupé todos los lugares que podía aspirar, y siempre lo he hecho a través de la representación popular. No me desvela ningún lugar, al contrario, lo que me desvela es poder ayudar a reconstruir una fuerza política que le devuelva a los argentinos no solamente las esperanzas, no sólo las cosas que le están arrebatando, sino que les devuelvan otra vez la libertad.
Porque en definitiva, la libertad es lo más importante, más aun que la igualdad, porque la libertad te permite elegir que querés ser, junto a quién querés estar, por eso devolvernos la libertad es devolvernos la libertad de elegir es lo que siempre aspiré como Presidenta. Por eso quiero despedirme de ustedes, en esta tarde hermosa, con mucha fe, con mucha esperanza y pidiéndole a Dios que nos ayude, y también ayudémonos nosotros, que entonces Dios nos va a ayudar incluso más. ¡Gracias a todos, los quiero mucho!