15 jun 2010

Cualesquiera que sean los resultados, Ernestina deberá rendir cuentas Por Rodolfo Yanzón

Mientras en el Día del Periodista comenzaban a realizarse los estudios de ADN para determinar si los que fueron anotados como hijos de Ernestina Herrera y de su difunto marido son hijos de víctimas de la desaparición forzada, el Grupo Clarín se hacía el desentendido y el embajador de Chile en la Argentina, Miguel Otero, decía, en una entrevista a ese mismo grupo, que la mayor parte de los chilenos no habían sentido la dictadura de Pinochet.
Si bien el diplomático trasandino tuvo que pedir disculpas por lo que piensa y luego debió renunciar, el hecho de que el presidente Piñera lo haya puesto al manejo de las relaciones con la Argentina demuestra el posicionamiento de su gobierno con las violaciones a los derechos humanos durante la dictadura y el carácter elitista de sus opiniones –sólo los beneficiarios del modelo no sintieron la dictadura–. Piñera, multimillonario y dueño de multimedias, tuvo el apoyo no sólo de los grupos de poder económico y militar, sino de los grandes medios de comunicación.

La misma alianza sostuvo al tirano y quedó fielmente retratada en una publicación del 2005 bajo el título “La cara civil de la tortura”, entre los que figuraba Jorge Edwards, el empresario de medios de mayor peso en Chile.?No queda claro si la maniobra de Clarín tuvo que ver con desenmascarar al pinochetista de la embajada, o guarda relación con su operación frustrada de desembarcar en Chile. Lo cierto es que los muchachos de Piñera no son demasiado presentables como visita, y que el grupo Clarín utiliza, oculta y tergiversa noticias según su propio interés empresarial.

El nuevo abogado de Ernestina, Gabriel Cavallo, es uno de los autores de la nueva estrategia de confrontación con el sistema judicial para evitar, a todo precio, que se corra el telón para saber, de una vez por todas, si Felipe y Marcela son hijos de desaparecidos. En ese marco, nada mejor que cuestionar el modo y a quiénes realizan los análisis.?Ya no se trata solamente de pelearse con los jueces, sino poner en tela de juicio todo el andamiaje técnico en torno a estos procesos.

A ello se agrega la aparición de Marcela y Felipe mostrando dolor porque, dicen, no se les respeta sus decisiones.?En estos casos, en los que hay centenares de familias que buscan a sus nietos, sobrinos e hijos, la decisión no puede quedar en manos de las víctimas apropiadas, sobre todo cuando durante más de treinta años vivieron bajo el engaño y la falta de libertad para decidir.?

En cuanto al cuestionamiento al Banco de Datos Genéticos (BDG), Ernestina afronta dos alternativas, ninguna favorable para sus intereses. La primera, que los análisis concluyan que Marcela y Felipe –o al menos uno de ambos– son hijos de víctimas de la desaparición forzada, y, en tal caso y más allá de los seguros cuestionamientos que harán desde el Grupo Clarín, el escarnio público y el sometimiento en un proceso por crímenes de lesa humanidad serán un golpe letal para los intereses de Magneto y su troupe. La segunda, que los análisis establezcan que no existe histocompatibilidad con ninguna de las familias y Ernestina deberá guardar silencio sobre la labor del BDG.?

En ambos escenarios, Ernestina pierde.?Y pierde, además, porque Ernestina deberá explicar los motivos por los cuales se hizo de dos criaturas, falseó datos y compró voluntades para anotarlos a su nombre y el de su difunto dueño de Clarín. Y, en ambos casos, ello configura un delito. Es decir, que Marcela y Felipe se hagan el análisis arrojará tranquilidad a las familias que durante años buscan a sus seres queridos.

Pero, cualquiera sean los resultados, Ernestina tendrá que dar cuentas a la Justicia.?Del mismo modo que con Papel Prensa, cuyo origen también merecería un ADN para establecer que no fue en una sala de acuerdos, sino en los centros de tortura. En ambos lados de la cordillera, las complicidades con los dictadores tuvieron sus escribas y sus beneficiarios.

*Fundación Liga Argentina por los Derechos Humanos
http://www.elargentino.com/nota-94774-Cualesquiera-que-sean-los-resultados-Ernestina-debera-rendir-cuentas.html