3 sept 2009

Ampliar la sintonía Por Mario Wainfeld

Una norma precedida de una maratón de debates en todo el país, nutrida de una fundamentación inusual en estas pampas, propicia y merece un debate de calidad. La reacción de los grupos económicos afectados y sus voceros va a contramano: es estentórea y pobre argumentalmente. Las alusiones a Chávez se multiplican y engalanan con menciones a Hitler, Goebbels y Apold. Las hipérboles y la victimización (una pegatina de carteles se define como “agresión”) forman parte de una estrategia que subestima el intercambio democrático.


http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/subnotas/131089-42241-2009-09-03.html