4 ago 2009

Enrique Angelelli: Un obispo “humano y sencillo”

Por Patricio Rice (ex - sacerdote) Fraternidad Laica Carlos de Foucauld Buenos Aires Argentina.

Este hombre humilde sentía con pasión la miseria de sus hermanos y hermanas en carne propia y se comprometía con los pobres. Peleaba a fondo, cuando necesario, contra los grandes terratenientes como los Menem, tanto que durante un grave conflicto de tierras llegó a poner toda una zona rural bajo interdicto eclesiástico que es algo así como una veda litúrgica. El Vaticano pegó el grito al cielo y la presión sobre el obispo se hizo tremenda. Se tuvo que cerrar Suriyaco y el padre Arturo Paoli no pudo volver más por las amenazas recibidas. El obispo Zaspe de Santa Fe, autorizado por Paulo VI, intentó una defensa del obispo riojano pero la alianza del Estado con la alta jerarquía eclesiástica no se hizo esperar, y el dictamen de la dictadura militar fue: ¡”Satangelelli”! (Satanás – Angelelli apodo despectivo usado en el diario riojano “El Sol”)
Finalmente la dictadura comenzó a dar sus golpes mortíferos en julio de 1976 con los asesinatos de dos curas y un laico. El 4 de agosto en la ruta cerca de Chamical los militares finalmente acabaron con él, y los obispos argentinos no protestaron nunca el asesinato. Prefirieron creer en la versión oficial de un accidente automovilístico. Fue tan conspirativa esa actitud episcopal que Pedro Casaldaliga, Obispo de Sao Felix , Brasil llegó a referir al obispo riojano como el “mártir prohibido” de América Latina.
En resumen, Enrique Angelelli fue un obispo “humano y sencillo” que se entregó en servicio al pueblo y al Evangelio. El “credo nicaragüense” atribuye estas cualidades a Jesús pero sabemos que no pocas veces en la historia se paga hasta con la vida semejante “pecado”. Por eso, aunque este crimen horrendo nos entristece todavía y seguimos esperando justicia, celebramos la memoria del “Pelado” Angelelli con alegría y esperanza. ¡Nos dio una extraordinaria lección de vida!