1.
El actual gobierno mantiene una diferencia que se hace notoria
cuando crece la espesura de hechos que son portadores de cierta
turbación y ambigüedad. Pero en las innumerables tensiones de la hora,
permanece siempre un sentido decisorio ligado a un círculo efectivo de
protección de las grandes reformas introducidas en la vida social, en la
economía de los sectores populares, en las acciones que involucran al
Estado asumiendo responsabilidades colectivas indelegables. Y, desde
luego, en el tejido de la memoria nacional, como lo demuestran los
juicios que siguen ensanchando las fronteras de la democracia activa,
hijos del hiato que significó la decisión de que los símbolos del
terrorismo de Estado caigan de las paredes del Colegio Militar en donde
superponían la historia aciaga del pasado con las historias nuevas que
debía vivir el país.