4 mar 2010

Circular del Partido Comunista Libanés Situación regional e internacional

Primero: La escalada militar estadounidense y de la OTAN Los numerosos traspiés del último año, en lo que se ha dado en llamar "la guerra contra el terrorismo", no han impedido que los EEUU hayan reforzado su presencia militar a nivel mundial e intenten, con la ayuda de sus aliados de la OTAN, abrir nuevos frentes con un doble objetivo:
- Apuntarse algunas victorias parciales que le permitan justificar los enormes gastos humanos y materiales de las últimas decisiones tomadas por Barack Obama: la primera de ellas consistente en aumentar el número de soldados en Afganistán, y la segunda en reforzar la presencia militar de la OTAN y de EEUU en el Golfo Pérsico y en América Latina.

- Dar un nuevo impulso estratégico al proyecto de poner a China y a Rusia en un aprieto para devolver de este modo a la política fundamental de EEUU, conocida como "Nuevo Orden Mundial", el brillo que ha ido perdiendo últimamente tanto a causa de los fracasos militares como de la crisis económica mundial.
El Ejército estadounidense se mueve por Asia y Europa en torno a dos ejes para ejecutar el cambio geopolítico que se ha propuesto.
- El primer eje gira en torno a Corea y a Taiwán, es decir va claramente dirigido contra China. Washington, a la vez que ha suscrito un acuerdo por valor de 6200 millones de dólares para equipar a Taiwán con 60 helicópteros avanzados y cohetes antimisiles, ha subido la tensión en la zona de Corea al anunciar unas maniobras conjuntas mayores que las anuales que durarán 18 días y en las que participarán 18 mil soldados estadounidenses y 10 mil coreanos del sur, que harán coincidir con la apertura en Pekín de un encuentro internacional para acabar con las armas nucleares en Corea del Norte.
- El segundo eje va dirigido contra Rusia y gira en torno a Afganistán y Rumania. Éste último país ha sido elegido por EEUU para instalar su escudo antimisiles, cuestión que ha conducido a que Rusia declarase su determinación de incrementar el número de cabezas en Kaliningrado. Esta colisión puede reavivar la guerra fría, o tal vez la cálida, en Europa para dividirla de nuevo; diríase que EEUU busca hundir el movimiento actual de varios países europeos que proclama la intención de retirar las armas nucleares estadounidenses de Europa.
Por otra parte, desde los años ochenta del siglo pasado Afganistán ha sido uno de los escenarios de la guerra estadounidense contra la Unión Soviética. Sorprende observar que los ataques estadounidenses y de la OTAN en aquel país pasan por intentos de "acuerdos" con algunos centros del poder talibán, y eso porque la administración estadounidense no ve en el presidente afgano Hamid Karzai la persona adecuada para poner en práctica su política (Washington le ha denegado un permiso de entrada; un gesto que recuerda a lo que ocurrió anteriormente con el Sha) y se ha dirigido hacia aquellos que tienen el control real del terreno. Conviene señalar aquí que esa región, además de por su importancia estratégica, ha supuesto a la CIA en el pasado una sólida fuente de ingresos a través del tráfico de drogas (que se llevaba a cabo en coordinación con los talibanes). Y se dice que la producción actual de droga ha vuelto a ascender y se ha multiplicado por 40 desde que llegaron los marines americanos y las tropas de la OTAN al país.
Estos dos objetivos, de caliente actualidad, se complementan con los movimientos militares estadounidenses en unos cuantos países de América Latina y las conspiraciones que urden contra Venezuela y Nicaragua en concreto, además de los frentes abiertos en Honduras y Colombia. Del mismo modo que se complementan con las agitaciones políticas y los golpes de estado que han sucedido en algunos países de África donde se están sustituyendo regímenes de la órbita de Francia por otros más convenientes que ayuden a EEUU a controlar el continente africano.
Tercero: La situación regional
La tensión sigue dominando la región; empezando por la Palestina ocupada con el incremento de las agresiones israelíes y los asesinatos del Mosad, hasta llegar a Irán a quien pretenden meter de nuevo en la jaula de las sanciones.
Hay que señalar otra tensión, con origen en Yemen esta vez, cuyo foco se sitúa en la región que separa la Península Arábiga del Cuerno de África y puede conducir en cualquier momento a un nuevo estallido militar que desestabilice la región.
Los Estados Unidos, en su empeño por hacerse con el control de todo Oriente Medio, no se conforman con imponer nuevas sanciones a Irán, sino que además pretenden poner el Golfo Pérsico bajo el control de la OTAN, según su decisión de ampliar sus fuerzas militares en cuatro países árabes- Qatar, Emiratos, Bahrein y Kuwait- apoyadas por una flota estadounidense y otra de la OTAN. Para echar más leña al fuego, algunas fuentes han hablado de una reunión reciente que ha tenido lugar entre el director de la Agencia Central de Inteligencia (CIA), Leon Panetta, y un grupo de responsables israelíes -Benjamín Netanyahu, Ehud Barack y Meir Dagan (Mossad)- cuyo cometido oficial consiste en frenar la producción de armas nucleares, pero que de hecho debe leerse como meter a Irán en la "casa de la obediencia" para que permita a EEUU actuar libremente en Afganistán e Iraq y que reduzca su apoyo a Hamás. Por su parte Irán, a raíz de lo sucedido en Yemen y de los pasos recientes de EEUU, se ha propuesto trasladar el campo de batalla al estrecho de Ormuz y desplegar allí sus naves. La tensión aumenta al ritmo que tocan los tambores de guerra y las amenazas israelíes de bombardear Irán, entendido este juego como parte de un plan estadounidense.
Al entrar en los detalles se percibe que la política de EEUU se mueve en varias direcciones: por una parte redobla sus esfuerzos para aislar a Palestina del resto de países árabes y por otra trabaja celosamente para distanciar al conjunto de países árabes de Siria e Irán. Aquí se hace preciso desarrollar un par de puntos:
- Presenciamos hoy un interés excepcional en las relaciones con Siria. Por una parte, EEUU ha repuesto a su Embajador en Damasco, y esta toma de credenciales ha sido precedida de numerosas visitas de alto nivel de la Administración estadounidense, empezando por Dania Benjamín, coordinadora de la Secretaría de Estado para la lucha contra el terrorismo, y llegando hasta William Burns. Y esto sin olvidar el interés de Francia que envió al primer ministro, François Villon, para "afianzar las relaciones entre los dos países".
- Este interés por Siria viene también acompañado por intentos de renovar la mediación turca en el Proceso de Paz entre Siria e Israel. De hecho, William Burns y el presidente Bashar el –Asad han insistido en que dicha mediación es la única vía, por lo que se impone la necesidad de asegurarle todo el respaldo posible.
- Paralelamente, los EEUU han anunciado el 10 de febrero que, debido a las novedades sobre Irán y las cuestiones relacionadas con el "terrorismo", multiplicará a lo largo de este año la cantidad y calidad de su arsenal, del de la OTAN y las reservas israelíes.
- Al mismo tiempo que el secretario general de las Naciones Unidas, Ban Ki Moon, hace un llamamiento a Israel para volver a la Hoja de Ruta, éste último se niega a congelar la construcción de más asentamientos ilegales, persiste en su política de judaizar barrios de Jerusalén Este y monumentos (el último caso fue el de incluir la Mezquita de Abraham de Hebrón y la tumba de Raquel en Belén), además de los asesinatos selectivos en Gaza y Cisjordania, y lleva a cabo atentados contra dirigentes políticos en el extranjero (el último fue el de Mahmud Mabhuh en Dubai a manos de agentes israelíes con pasaportes europeos).
- En lo que a Iraq respecta se percibe un amplio despliegue de seguridad para garantizar el buen curso de las elecciones legislativas del próximo 7 de marzo; También corre el rumor de que los estadounidenses están volcados en formar una alianza entre la esfera próxima a Irán y antiguos sectores que gozaron de gran influencia durante la era de Saddam Husein.
- También puede observarse una evolución en la postura de EEUU respecto a las elecciones presidenciales de Egipto en el sentido de que parece que quieran quitarse de encima a Hosni Mubarak por ser incapaz, según fuentes informadas, de sacar a su régimen de la crisis en la que está sumido, además de que cada vez se enfrenta a una oposición islámica mayor y más radical. En este mismo sentido se comenta que Washington apoya la candidatura de Mohammad al- Baradei, antiguo responsable de Agencia Internacional de la Energía Atómica de la ONU, por ser una persona destacada en su país y tener unas relaciones excelentes con la nueva Administración estadounidense.
- Por último, cabe destacar que las repercusiones económicas de la crisis capitalista mundial en el Mundo Árabe siguen siendo palmarias, aunque hayan disminuido un poco. Igualmente, se hace necesario señalar que los países árabes productores de petróleo se pliegan a los dictados estadounidenses de aumentar la extracción: Iraq ha decidido aumentar la producción a 12 millones de barriles diarios y en otros países del Golfo se han tomado medidas similares. En cuanto a Egipto puede decirse que, debido a la crisis económica, el país está al borde del precipicio y ni siquiera las declaraciones optimistas de su Ministro de Economía, que aseguró que los índices de la deuda pública han descendido de 110% al 70%, van a salvarlo. Mientras que en Abu Dabi la desconfianza se ha apoderado del mercado de inversiones. Y si a todo esto se le añade la exigencia de Washington de utilizar de nuevo el dinero árabe para sacar a flote los sectores económicos estadounidenses hundidos, podemos asegurar que la situación árabe padecerá este año muchos problemas de los que no podrá recuperarse a corto plazo.
Cuarto: La escena libanesa
Todos los puntos negros descritos en el escenario regional y árabe se reflejan sobre el Líbano que, digamos, pasa por una época que puede llamarse de "una de cal y otra de arena".
- Los responsables israelíes han subido, desde hace aproximadamente un mes, el tono de sus amenazas contra el Líbano, en sintonía- como hemos dicho- con las medidas dirigidas a forzar a Irán a cambiar de política frente a Israel, por una parte, y para que colabore con EEUU en el expediente afgano, por otra. Estas amenazas, a las que Netanyahu restó importancia afirmando que su gobierno no pretende atacar el Líbano, van acompañadas de violaciones continuas del espacio aéreo libanés. Esto sin contar el secuestro de un ciudadano libanés tras la incursión de un comando israelí en el territorio libanés que está bajo vigilancia de las Fuerzas de Interposición de las Naciones Unidas, ni las declaraciones de varios mandos militares israelíes que sostienen que no ceja en su intento por eliminar físicamente al Secretario General de Hizbula. Añádase a esto que las Fuerzas de Interposición, encargadas de vigilar la frontera y aplicar la resolución 1701 del Consejo de Seguridad, no han movido un dedo para detener las agresiones ni se han pronunciado sobre la explícita declaración israelí de asesinar a ciudadanos libaneses.
- Frente a la escalada israelí dentro del plan estadounidense para la región, aquí se vive una parálisis gubernamental casi completa. El nuevo Gobierno, que ha reunido todas las contradicciones del Líbano tras el acuerdo sirio-saudí, está paralizado y no ha podido hasta ahora, debido a su dependencia total de agendas exteriores, tomar una sola decisión que se pueda calificar de seria. Se dice en diversos ámbitos que esta parálisis tiene su origen en una especie de espera a ver qué pasa entre EEUU e Irán, así como lo que resulte de la mediación de Turquía para relanzar las negociaciones indirectas israelo-sirias, además de lo que salga de las negociaciones entre palestinos e israelíes. Tal vez esta parálisis se prolongue hasta principios del próximo verano.

Beirut a 25 de febrero de 2010
Comité de Relaciones Internacionales
Del Partido Comunista Libanés