El diputado nacional y jefe de abogados de la CGT cuestionó la posible fragmentación que podría derivar de la reciente decisión del máximo tribunal sobre libertad sindical y marcó los límites de ese fallo. Se mostró a favor de mejorar la democracia interna en los gremios.
El titular de la Comisión de Legislación del Trabajo de la Cámara baja, Héctor Recalde, priorizó “la defensa de los trabajadores” por sobre las diferencias con la CTA.
–Pasados unos días de la decisión de la Corte, ¿cuál es su opinión sobre el fallo?
–En la medida en que se amplíe la protección de los trabajadores yo estoy de acuerdo. Lo que creo es que la Corte se queda en este avance a media máquina y además tiene como contraindicación la posibilidad de fracturar, de fragmentar, de dividir el colectivo laboral. Ahí hay que poner un alerta. Pero quiero señalar algo: se lee como un fallo en favor de la Central de Trabajadores de la Argentina (CTA), pero de los 1.500 sindicatos con simple inscripción gremial la inmensa mayoría están adheridos a la CGT, o sea que en este caso la lectura tendría que ser otra desde los medios.
–¿Porqué dice que se queda a mitad de camino?
–Yo escribí el 4 de febrero de 1998 en el diario Clarín, “mas allá de lo que dice la ley en cuanto a la protección, creo que no hay que quedarse en las formalidades de la ley que protege al delegado de una entidad con personería gremial, hay que proyectarlo más porque el activista, el militante es el que sufre más las represalias, las discriminaciones, las persecuciones”. Los activistas no tienen ninguna protección, y tampoco la van a tener ahora con este fallo, que lo que protege es a cinco personas que constituyen un sindicato, sacan la inscripción y tienen protección aunque no tengan delegados.
–¿Y porqué afirma que fragmenta?
–Porque es fácil que hasta la empresa arme un sindicato “amarillo” que tenga representación y que se meta a hacer algunas cosas divisorias. Esta Corte es excelente en cuanto a los derechos individuales de los trabajadores, además está integrada por personas independientes, probas, son juristas. Pero cuando tienen que enfocar la puntería hacia el ámbito del derecho colectivo del trabajo, tienen una concepción política liberal. Es decir, que establece que hay una falta de acercamiento de la Corte a la realidad que se da en los lugares de trabajo, los valores que tienen en juego los trabajadores.
–¿No habría que ir pensando en modificar la ley de asociaciones sindicales?
–Todo el mundo decía que la Corte con la Ley Sindical iba a hacer lo mismo que hizo con la Ley de ART. Yo, la verdad, vengo estudiando estos temas, y me resulta muy difícil compatibilizar los fallos de la Corte. Porque cómo hacemos por ejemplo para establecer una proporcionalidad, porque es algo que tiene un límite. En algún momento puede haber tantos trabajadores protegidos como tiene la fábrica, en buena hora. Eso no me preocupa a mí, eso le preocupará en todo caso a las empresas. A mí lo que me preocupa es, insisto, la fragmentación.
–Hay quien dice que se quiere mantener el “unicato” de la CGT…
–Mire, cuando le toca a un sindicato afiliado a la CTA, ellos también ejercen una defensa muy similar a la que yo estoy hablando, tratando de evitar su propia fragmentación y división. No quiero mencionar los nombres de los gremios porque en algunos hasta intervine yo defendiendo a un sindicato de CTA, y para mí lo prioritario es el común denominador con la CTA, no esto que nos separa. Porque lo importante es cómo se defienden los derechos y los intereses de los trabajadores. Pero conozco casos donde una organización de segundo grado se opone a que le den una inscripción gremial a otra, donde un sindicato con personería gremial se opone a que le den inscripción gremial a otro, donde un gremio de primer grado pide la cancelación de la inscripción gremial de otro, en la provincia. Todos de gremios afiliados a la CTA. Además hablar de “unicato sindical” en nuestro país que tiene tres mil sindicatos, es abuso del lenguaje.
–¿Puede pasar por un acuerdo CGT-CTA este tema?
–Creo que la mejor coordinación es la unidad en la acción. Alguna modificación legal se podría hacer, pero vamos a dejar que se decante un poco la cosa, porque lo importante es cómo lo interpreta el trabajador al fallo, cuál es la conducta que sigue, porque en definitiva el juez último de este fallo es el trabajador, lo que hace la Corte es abrir el derecho. En nuestro país la verdadera pluralidad es la que debe darse dentro de un sindicato, por eso digo que debe garantizarse la democracia sindical. Un sindicato fuerte, claro y con democracia interna. Ahí tenemos la unicidad, que no fragmenta, con el ejercicio real de la democracia sindical. Creo que hay que ir hacia eso y coincido en lo que dice Hugo Moyano, que puede ser que haya dirigentes que se hayan achanchado, y esto va a obligar a que se esmere en representar a los trabajadores, eso es lo bueno. Hay que fomentar la participación interna de los trabajadores en la vida interna del sindicato, sin posiciones mezquinas.
–Hay cuestionamientos por esa falta de democracia interna…
–Es la misma patología que existe en un club de fútbol o en un partido político. Es la condición humana. Pero uno no puede curar la salud matando al enfermo. Hay que tratar de ver cómo se intensifica y se consolida la democracia sindical interna.
LA PRESUNCIÓN DE INOCENCIA
Consultado sobre a qué podían obedecer los recientes fallos de la Corte Suprema sobre temas laborales, Héctor Recalde dijo: “Me parece que hay una imagen del sindicalismo, en alguna medida por culpas propias pero también muy profundizadas por aquellos sectores que tienen interés en que no haya sindicatos y que no haya delegados, como ‘la oveja negra’ de la sociedad. Y hay que recordar que la mayor cantidad de detenidos, torturados, secuestrados por la dictadura eran militantes sindicales. Hay que recordar que el 27 de abril de 1979 la primera huelga general a la dictadura la hicieron los trabajadores. Y que en 1987, la única vez que en defensa del gobierno de Alfonsín por el golpe que quería dar Rico, la CGT declara un paro por tiempo indeterminado. Como en toda familia hay ovejas negras, pero la presunción de inocencia debe regir para todos, también para los trabajadores y para los dirigentes sindicales”.
http://www.elargentino.com/nota-69904-La-mayoria-de-los-sindicatos-con-inscripcion-gremial-estan-en-la-CGT.html
